| 2/1/2006 12:00:00 AM

El mayor explorador

Petrobras es la firma extranjera que más está invirtiendo en buscar petróleo en Colombia. Ahora está detrás del negocio de distribución y, si la dejan, de la refinería de Cartagena.

La multinacional brasileña Petrobras se ha convertido en pocos años en protagonista del negocio del petróleo en Colombia. En un país donde se pronostica que habrá que empezar a importar gasolina en el año 2010, si no se descubren nuevos yacimientos, este es el principal ejemplo que hay para mostrar que el cambio en el contrato petrolero sí está dando resultados al atraer empresas de clase mundial. De los 40 pozos exploratorios que se perforarán este año, Petrobras tiene 7 (de los cuales opera directamente 5); en este momento, lleva a cabo entre el 12,5% y el 17,5% de la actividad exploratoria. Además, en sociedad con ExxonMobil y Ecopetrol, es el operador del bloque Tayrona, una extensa área en aguas del Caribe que llega hasta los 3.000 metros de profundidad y que, si resulta, podría ser uno de los mayores descubrimientos en la historia del país.

Los planes en Colombia son ambiciosos. "Para 2006, vamos a cuadruplicar la inversión en exploración. Vamos a pasar de US$20 millones a US$80 millones", afirma Dirceu Abrahão, gerente general de Petrobras en Colombia. La actividad no se limita a la exploración. Petrobras es un jugador integrado que actúa en distintos escenarios en el negocio, desde la perforación hasta la distribución minorista de combustibles, y aspira a convertirse en inversionista en la refinería de Cartagena. En cuanto al negocio minorista, dio su primer paso en julio de 2005, cuando lanzó su línea de lubricantes en 55 servitecas en todo el país, en alianza con Coéxito. El segundo ocurrió en diciembre pasado, cuando adquirió las 38 estaciones de gasolina de Shell en Bogotá.

"El cambio en las condiciones que se percibe en Colombia fue muy positivo para ampliar nuestras inversiones en el país. Estamos implementando por primera vez en Colombia nuestra estrategia de actuar como una compañía integral de energía, como ya lo hemos hecho en Argentina y Bolivia", señala Abrahão. Petrobras está en Colombia para quedarse y su presencia marcará la dinámica del sector petrolero durante largo tiempo en este país.

El gigante brasileño Petrobras es hoy una de las grandes petroleras globales. En el año 2004 era la séptima empresa del mundo en términos de reservas probadas y ocupaba el mismo lugar en el ranking según tamaño de la producción. La visión de la empresa es convertirse para el año 2015 en líder en América Latina, no solo en el negocio del petróleo, sino también en derivados y gas natural, al tiempo que tomará posiciones selectivas en la industria petroquímica.

Su actividad internacional es creciente, con foco en América Latina. La producción internacional está programada para duplicarse entre 2004 y 2010, un plan que se viene cumpliendo con éxito. Las inversiones programadas en este plan en el frente internacional se calculan en US$7.500 millones para el período 2004-2010.

La estrategia de internacionalización, que se consolidó en el año 2000, dio prioridad en el tiempo a países como Argentina y Bolivia, que ofrecían condiciones muy favorables para la inversión extranjera. En 1993, Petrobras entró a Argentina y hoy es la única empresa integrada de energía y una de las mayores productoras de petróleo y gas natural del país. En Bolivia entró a finales de 1995, y en menos de 10 años se convirtió en la mayor empresa del país, con inversiones que alcanzaron US$1.000 millones entre 1996 y 2004. En esos dos mercados, Petrobras opera 5 refinerías y 830 estaciones de gasolina (con una fuerte estrategia de posicionamiento de marca). Además, es un jugador en petroquímica, especialmente en la producción de poliestireno.

El ascenso de Petrobras es un ejemplo de cómo una empresa estatal puede actuar como un ente altamente competitivo, si aplica la estrategia adecuada. Hasta la década del 90, las finanzas de Brasil se vieron seriamente afectadas por las importaciones de petróleo y la balanza cambiaria mantenía un saldo en rojo por este concepto. Solo cuando Petrobras encontró indicios de yacimientos importantes en las profundidades del mar, y el país se volcó a explorar y explotar con éxito esas reservas, Brasil pudo reversar los indicadores de la balanza cambiaria. La empresa le ha permitido alcanzar la autosuficiencia petrolera a Brasil y cotiza internacionalmente en bolsa (en Nueva York, Madrid y Sao Paulo).

Intereses en Colombia La evolución reciente del mercado petrolero internacional y las condiciones del entorno en los países latinoamericanos hacen que Colombia sea un país crecientemente importante para Petrobras en sus planes de expansión.

El aumento sostenido en el precio del petróleo, que llega a los US$60-65 por barril, se convierte en un factor que estimula la exploración. Por otra parte, la evolución política ha incrementado el atractivo de Colombia para la inversión petrolera en el contexto latinoamericano. Después de la apertura de finales de los 90, los gobiernos han vuelto a cerrarse. En Venezuela se han renegociado los contratos petroleros y el gobierno está obligando a las multinacionales a asociarse con PDVSA. En Argentina, se han introducido reformas para endurecer las condiciones en el sector petrolero y se han puesto controles al giro de remesas de las multinacionales. En Bolivia, el triunfo de Evo Morales ha generado incertidumbre sobre la política que adoptará este país. Morales ya anunció que nacionalizará dos refinerías, una operada por la francesa Total y otra por Petrobras.

Mientras la región se cerraba, Colombia flexibilizó la legislación petrolera. Modificó los contratos para hacerlos más atractivos al inversionista extranjero, creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para administrar los recursos petroleros y le quitó a Ecopetrol las funciones de Estado para dedicarlo a explorar, producir y refinar.

No obstante el evidente contraste de Colombia frente a la región, la respuesta de las grandes empresas petroleras ha sido débil. La mayoría de los 40 pozos exploratorios de este año están en manos de pequeñas y medianas empresas colombianas. "Hay mucha decepción frente a América Latina", explica Armando Zamora, director de la ANH. En el portafolio global de las grandes multinacionales, la región ya no es tan importante, debido a la percepción de que está girando hacia la izquierda". Por su parte, Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo, afirma que "la tendencia de las compañías grandes es a concentrarse en prospectos de gran magnitud. Colombia no está ofreciendo una canasta lo suficientemente importante como para que haya una variedad de posibilidades para este tipo de compañías". En los últimos 2-3 años, mientras que el flujo de caja de las grandes empresas ha aumentado en 23-24%, sus niveles de inversión exploratoria solo lo han hecho en 9%, de acuerdo con la ACP.

Esta evaluación que hacen las grandes compañías le ha dejado el terreno libre a Petrobras. "Hay una rediscusión interna en las empresas sobre dónde invertir, y varias compañías extranjeras grandes comenzaron a cambiar su estrategia. Están desinvirtiendo en Suramérica y están haciendo inversiones gigantes en países como Rusia, que son áreas de potencial más elevado y condiciones que pueden ser más favorables para la inversión extranjera. De alguna manera, ese cambio nos favorece como Petrobras, porque disminuye la competencia y beneficia la estrategia de la compañía de crecer en Latinoamérica", señala Abrahão.

"El momento en Colombia es muy favorable desde 2002", puntualiza el gerente de Petrobras. "Por eso, estamos actuando en los últimos años de una manera más agresiva. Los términos contractuales para los contratos de exploración y producción cambiaron favorablemente, y son más compatibles con el potencial petrolero. Hay proyectos más atractivos, y el cambio en la seguridad pública ayuda a vender ante la matriz un proyecto de actuación en Colombia", sostiene Abrahão.

"Es una empresa que se siente particularmente cómoda en América Latina", dice Zamora, de la ANH. Ellos han estado en Colombia en las buenas y en las malas, y conocen muy bien las bondades que ofrece nuestra política. Es apenas lógico que sean los llamados a llevar el liderazgo en tomar posiciones aquí en Colombia y, de hecho, lo han demostrado. Asumieron el liderazgo de la exploración en el Caribe, en el bloque Tayrona".

La gran ventaja Petrobras tiene una ventaja adicional que le permite asumir el liderazgo en la exploración en Colombia: tiene amplio conocimiento y experiencia en la explotación en aguas profundas, renglón en el que es líder en el mundo. "En Brasil, el petróleo es un capricho de la naturaleza, que lo pone cada vez más profundo", dice Abrahão. La compañía ha desarrollado tecnologías de exploración en las profundidades del mar y ha llegado hasta los 2.800 metros. Fue la primera empresa en el mundo en perforar más allá de 2.000 metros de profundidad, dice la ACP.

Esta capacidad exploratoria en aguas profundas viene como anillo al dedo en las actuales circunstancias colombianas. Carta Petrolera, la revista especializada del sector, afirma que Colombia debe apostarle a la exploración en aguas profundas, porque allí existen las condiciones y los ambientes geológicos propicios para nuevos hallazgos al estilo de Chuchupa-Ballena, en la Guajira. Las empresas lo están entendiendo así. Mientras que las zonas en tierra firme solo son buscadas por firmas pequeñas y medianas, Shell ha manifestado su interés de explorar en aguas profundas, en el bloque Tayrona, ya que en el primer trimestre Petrobras y sus socios deben devolver parte de este bloque.

El bloque Tayrona es un área de 4,46 millones de hectáreas, en la Costa Caribe, con profundidades que en el extremo noroeste alcanzan los 3.000 metros. Petrobras es operador, con el 40%, acompañado por ExxonMobil (40%) y Ecopetrol (20%).

Respecto a Tayrona hay grandes esperanzas, sin que se haya logrado ninguna certeza. Este fue el primer contrato que firmó la Agencia Nacional de Hidrocarburos en 2004, y las empresas han tenido que empezar por recoger la información del terreno. A comienzos de 2004, ExxonMobil trajo a esa zona el buque rompehielos Polarbjorn, para hacer las pruebas de resistividad eléctrica. Estos datos, juntos con los arrojados por la sísmica de dos dimensiones -que es una especie de fotografía del terreno-, son analizados en los laboratorios de la petrolera en Estados Unidos. Además, se está contratando sísmica de tres dimensiones para identificar mejor el terreno. Tan solo en sísmica, la inversión en este proyecto es de US$25 millones.

Aún no hay estimativos de las reservas que pueda haber en Tayrona. De acuerdo con Petrobras, se tienen indicadores por los levantamientos sísmicos de una estructura que podría acumular petróleo, pero no han aparecido todavía elementos que sí se encuentran en otros campos, como rocas madre o rocas de emigración. Por eso, hay un programa exploratorio inicial para perforar pozos y así poder caracterizar el potencial del área. "Estamos en proceso de buscar un taladro porque ya podemos empezar a perforar nuestras aguas profundas de Tayrona, (...) pero hay dificultad para conseguir taladros en este momento", anticipa Abrahão. Los taladros son plataformas con instalaciones para perforar en las profundidades del mar. En la superficie se asemejan a unos hoteles gigantes, donde pueden trabajar unas 300 personas. En esta coyuntura mundial de altos precios del petróleo, los grandes taladros escasean. "Este es un proyecto de clase mundial, porque tiene el nivel de los proyectos más disputados del mundo, como son los de aguas profundas", explica Abrahão.

Otra área que tiene Petrobras es Tierra Negra, en Casanare, una zona alineada con las grandes producciones de Colombia: Cusiana, Cupiagua y Caño Limón. "Tierra Negra es uno de los bloques de alto potencial del pie de monte. Esa es una de nuestras esperanzas para este año. Pero es una perforación larga, compleja y costosa", señala Armando Zamora, de la ANH.

A diferencia de Tayrona, en Tierra Negra, un área ubicada en el eje de Cusiana, Caño Limón y Cupiagua, sí hay buena información. Aunque todavía no han perforado, la expectativa es que hay reservas estimadas de 600 millones de barriles de petróleo. Esto no quiere decir que baste perforar para encontrarlo. Mientras en países como Venezuela la posibilidad de descubrir petróleo por cada pozo perforado es del 65%, en Colombia apenas es del 15%, de acuerdo con la ACP.

Petrobras espera tener la suerte que tuvo con Guando, el descubrimiento más grande que se ha hecho en el país en los últimos 15 años, considerado operación modelo en Colombia por la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleo. Cuando se hizo el descubrimiento, en el año 2000, sus críticos decían que no produciría más de 9.000 barriles al día. Hoy este campo produce 27.000 barriles.

Del petróleo a la gasolina La exploración es un tema para especialistas. Entre el público en general en Colombia, Petrobras solo comenzó a ser conocida a mediados de 2005, con el lanzamiento de su marca de lubricantes automotores, producidos en Colombia por maquila. Una alianza con Coéxito le permitió entrar a 55 centros de servicio, en 29 ciudades.

La estrategia de posicionamiento aprovechará ahora la experiencia de Brasil en el uso de alcohol carburante. A partir del 1 de febrero, se adiciona el 10% de este aditivo a la gasolina en Bogotá. "Petrobras cuenta con la mayor experiencia y tecnología para proteger adecuadamente los vehículos que usan este tipo de combustibles", afirmó en su momento Hugo Palazzo, gerente de downstream de Petrobras Colombia. El biocombustible, como se llama esta mezcla, será utilizado por 1.800.000 vehículos en Bogotá, y ya es usado por 450.000 automóviles en el Eje Cafetero, Valle y Nariño.

Esta presencia pública se reforzó con la adquisición, en diciembre pasado, de las 38 estaciones de servicio de Shell en Bogotá, lo que le da el 4% del mercado a Petrobras. Esta cifra es mínima frente a las poco más de 1.200 estaciones que tiene Terpel, o a las 700 de ExxonMobil (los dos líderes), pero le da una vitrina de primera a la compañía, pues están situadas en zonas estratégicas de Bogotá.

"El plan no es adquirir las 38 estaciones y quedarnos ahí. El plan es crecer, pero primero debemos adecuar las dos compañías, y establecer una manera de actuar con las estaciones que nos asegure mantener los estándares de Petrobras, y ahí sí partir para nuevas estaciones", explica Abrahão. De hecho, la empresa ya ha recibido aproximaciones de dueños de más estaciones de servicio que quieren trabajar con ellos, y están esperando el momento adecuado para continuar la expansión.

De acuerdo con Silvio Organdino Schroeder, asesor comercial de Petrobras Colombia, para mantener los estándares de la compañía seguirán el ejemplo de Brasil, donde se garantiza que el producto que sale de Petrobras es el mismo que es vendido en las estaciones de servicio.

El siguiente paso para Petrobras es participar en la ampliación de la refinería de Cartagena, donde Ecopetrol está buscando un socio estratégico. Abrahão anuncia que van a participar en la invitación pública para este proceso. El 9 de febrero se darán a conocer los precalificados, entre los que Petrobras espera estar, y a mitad de año se escogerá el socio.

Petrobras es un excelente ejemplo de lo que puede ocurrir cuando se mezclan unas buenas condiciones regulatorias para la inversión extranjera y una coyuntura favorable para un negocio. Se trata de una empresa de clase mundial, que eleva la competencia en el sector en Colombia y trae prácticas modernas en áreas en las cuales es líder internacional. En el contexto de una América Latina que vira hacia la izquierda, Colombia se puede convertir en un foco de alto interés para empresas multinacionales de primer orden que buscan una base para desarrollar sus estrategias de largo plazo en la región. Es necesario perseverar en esta línea, pues los frutos comienzan a verse.
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