| 5/25/2011 12:00:00 AM

El gigante exportador

Cerrejón es hoy la mayor exportadora privada del país, con clientes en Europa, Asia, América y el Mediterráneo. Los buenos augurios siguen para este año.

Por eso, ni la volatilidad de los precios internacionales del carbón, ni las condiciones del clima o la revaluación lograron aguarle la fiesta a esta minera, que ha tenido en los mercados de Europa, América y el Mediterráneo sus principales clientes. Antes bien, estos factores le permitieron probar su habilidad para manejar situaciones adversas y asegurar una estructura de costos y gastos competitiva.

Como ocurre con otras empresas del sector minero y energético, la actual coyuntura de alta demanda de commodities se ha convertido para Cerrejón en una palanca para buscar nuevas oportunidades y expandirse en el mercado.

Y es justamente la expectativa por la creciente demanda de carbón de India, China y los mercados europeos la que alienta las proyecciones de Cerrejón para este año, cuando la compañía espera producir 32,5 millones de toneladas de carbón y exportar 32 millones de ellas, de acuerdo con León Teicher, presidente de la firma.

En materia de inversión, los pronósticos son positivos. Mientras en el último lustro la inversión llegó a US$230 millones por año, para 2011 se incrementará a US$400 millones. "Esta inversión de capital será destinada primordialmente al reemplazo de la infraestructura de equipos mineros, férreos y portuarios, para mantener la capacidad de producción y garantizar la seguridad industrial", asegura el directivo.

Pero no todo ha sido color de rosa. Las condiciones extremas del clima durante buena parte del año pasado y lo corrido de 2011 se han convertido en todo un dolor de cabeza para la compañía. "En la primera mitad del año pasado tuvimos una época seca pero en la segunda mitad el régimen de lluvias estuvo fuera de todo pronóstico como consecuencia del fuerte invierno que azotó al país y en especial a la Costa Atlántica. La operación minera se vio impactada con más de 1.112 horas de lluvia anuales, muy superior a las 500 horas anuales presupuestadas", asegura Teicher.

Sin embargo, las exportaciones no se vieron afectadas por el manejo de los inventarios del carbón, lo que le permitió a la compañía cumplir con los compromisos de entregas. "Tres factores primordiales fueron los que nos permitieron impulsar nuestras exportaciones el año pasado. En primer lugar, la excelente planeación que nos trazamos para 2010 y que pudimos llevar a cabo favorablemente. En segundo lugar, la flexibilidad y compromiso de la operación y, finalmente, la ventaja estratégica con la que contamos por tener una operación integrada: mina, ferrocarril y puerto", explica el directivo.

A pesar de que la ola invernal se ha mantenido en lo corrido de 2011, la compañía carbonera reporta un cumplimiento del plan de producción de 7,8 millones de toneladas para el primer trimestre, pese a que durante los dos primeros meses las lluvias fueron críticas para la operación.

El salto al Pacífico

El ingreso a India y China el año pasado no se dio por razones del azar. En el caso de India, fue en medio de una coyuntura de crisis eléctrica. En este país la mayor parte de las plantas de generación de energía funcionan con carbón térmico, el mismo que produce Cerrejón, lo que se convirtió en una oportunidad. El ingreso a China, por su parte, está relacionado con el fuerte crecimiento de su economía, a tasas del 10%, impulsadas por una fuerte actividad industrial que exige altos consumos de energía a partir de carbón.

Pero además de la alta demanda de estos países, hubo otra razón clave: los precios que paga Europa por el carbón han venido en descenso, y para las compañías la demanda de los países asiáticos se ha convertido en una tabla de salvación, pues pagan en promedio precios más altos que los europeos. Aunque con algunos sobresaltos, los precios internacionales del carbón alcanzaron el año pasado un promedio cercano a los US$100 la tonelada.

Los mejores precios, sin embargo, se vieron afectados por la revaluación interna, que impactó la estructura de costos de Cerrejón, pues la mitad de sus gastos se pagan en pesos. "Cada punto de revaluación del peso incrementa nuestros costos totales en dólares y, de esta forma, perdemos competitividad frente a productores como Suráfrica y Australia", explica el directivo.

Por eso la compañía planea mantener 'en cintura' su estructura de costos durante 2011, con un estricto programa de racionalización de costos, que viene de tiempo atrás ,para mantener la competitividad sin afectar la estabilidad laboral o las inversiones.

El camino para el sector minero está despejado. No en vano es considerado uno de los sectores llamados a apalancar el proceso de desarrollo rápido del país. El año pasado, el crecimiento de la minería alcanzó 11,1%, manteniendo el ritmo que trae desde 2009, tras la consolidación del sector y el ingreso de capitales extranjeros, principalmente en actividades exploratorias.

Y más allá de los debates ideológicos y políticos en el país por la conveniencia de una explotación minera, el presidente de Cerrejón insiste en que su compañía seguirá basando su operación en una fórmula de sostenibilidad que combina la minería tecnificada con altos estándares de calidad, desarrollo social y ambientalmente sostenible.

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