| 6/26/2009 12:00:00 AM

Ejecutivos de exportación

Los colombianos que ocupan destacados cargos directivos en el exterior ya se cuentan por decenas. ¿Cómo puede el país aprovechar el capital humano de sus ejecutivos expatriados?

En 2002, cuando BHPBilliton empezó a buscar un candidato para la presidencia del Cerrejón, la casa matriz era escéptica frente a la posibilidad de encontrar un candidato en Colombia para manejar la segunda operación de carbón a cielo abierto del mundo. La sorpresa fue que no solamente apareció uno bueno, sino cuatro. Alberto Calderón Zuleta, quien para entonces acababa de terminar su gestión al frente de Ecopetrol, fue el elegido.

La historia no paró ahí. En 2006, Calderón pasó a manejar el negocio de diamantes y productos minerales industriales de la compañía. Un año después fue nombrado Chief Commercial Officer de BHP Billiton, el segundo cargo en importancia de esta multinacional minera, que tuvo ingresos el año pasado por cerca de US$60.000 millones.

El caso de Alberto Calderón muestra el calibre del talento ejecutivo que hay en Colombia. Lejos de ser el único, revela una tendencia que hoy llama la atención de los cazatalentos internacionales: la abundancia de colombianos que están compitiendo en cargos de responsabilidad de compañías multinacionales de primera línea, en distintas partes del mundo. En el curso de la investigación para este artículo, Dinero identificó más de 200 nombres de compatriotas que ocupan posiciones ejecutivas destacadas en el planeta. En el momento de cerrar la edición, seguían llegando nombres.

Ante la crisis económica global, las multinacionales han tenido que buscar nuevos enfoques para los negocios y formas de lograr mayores resultados con menos recursos. Esto las ha llevado a mirar desde una nueva perspectiva la habilidad de la gente para manejar situaciones de crisis. En este contexto, las capacidades de los latinos y, en particular, de los colombianos, salen a relucir.

Más allá de la coyuntura, la tendencia lleva a pensar en las implicaciones que esta reserva de capital humano tiene para el país. Algunos de ellos podrían volver y aportar su experiencia al desarrollo de las empresas colombianas en la post-crisis. Unos más podrían ayudar a extender mercados y redes, desde sus posiciones. Y otros podrían utilizar parte de su tiempo ayudando a divulgar su conocimiento. La buena noticia es que muchas de estas cosas están ocurriendo ya.

 Ventaja en la crisis

Diversos directivos de firmas cazatalentos coinciden en que la tendencia es evidente. “El mundo se latinoamericanizó. Aquí hay crisis cada tres meses y hasta el pasado es impredecible. Los colombianos han demostrado capacidad para sobrevivir a la incertidumbre”, afirma Carlos Rodríguez, de Egon Zehnder. Para Hernando Holguín, presidente de Eximium, “los colombianos son como el agua. Se adaptan con rapidez al entorno y son creativos y estrategas a la hora de plantear soluciones”.

¿Qué hace diferentes a los colombianos? Para Rodolfo Montalvo, vicepresidente de recursos humanos de Colgate Palmolive en Colombia, “por muchos años, hemos tenido que vivir situaciones complejas que vuelven a las personas más recursivas y creativas. No se amilanan ante las dificultades y siempre buscan soluciones”. Igual piensa Santiago Solís, presidente de Heidrick & Struggles, quien opina que “la generación que hoy está en plena producción creció y se desarrolló en un país incierto y violento”.

 “Notamos un ejecutivo colombiano con una gerencia asertiva, que no se deja vencer ante las dificultades. El colombiano tiene varias características o habilidades estratégicas. Facilidad para la toma de decisiones complejas, resuelve problemas difíciles con múltiples facetas, es muy hábil para deducir y buscar sentido a partir de la información disponible, es muy rápido para analizar, entender y aprender lo nuevo y diferente. En cada situación emplea su sabiduría personal y experiencia para alcanzar la mejor conclusión y solución, emplea múltiples herramientas y técnicas de solución a los problemas”, comenta Gabriela Castro, presidente de Korn Ferry en Colombia.

La demanda de personas capaces de adaptarse rápidamente a entornos cambiantes ha crecido con la coyuntura. “Ahora las multinacionales quieren una persona calificada que haga el trabajo de dos y siempre buscan un estratega que pueda demostrar logros rápidamente. Están tras mejores fichas para el partido y mejores jugadores para el crecimiento de las compañías”, explica Charlie Hall, presidente de Top Managament.

Además, cuando el colombiano sale al exterior, se hace notar. En palabras de uno de los cazadores de talentos, “trabaja el doble que sus compañeros y su esfuerzo es más notorio, porque además de competir en el mercado laboral, carga con la mala imagen del país”.

Proceso de maduración

No se trata solamente de las posiciones que ocupan, sino de las responsabilidades que han tenido que asumir. Por ejemplo, Alberto Calderón lideró la que iba a ser una de las adquisiciones más importantes en el mundo, la compra de la minera Rio Tinto por parte de BHPBilliton (la crisis impidió que la operación culminara, pero ahora se está transformando en una alianza). Por su parte, Diana Vesga, desde la vicepresidencia de finanzas corporativas y relaciones con accionistas de Univisión, fue protagonista de la operación de la venta de esa compañía, por más de US$13.700 millones. “En su momento fue la mayor transacción realizada en el mercado hispano de medios en Estados Unidos”, recuerda Vesga, quien ya dejó el cargo.

A su vez, Paola Lozano, hoy socia de la firma de abogados Skadden –la más grande de Estados Unidos y tercera en el mundo–, representó a IBM en la compra del negocio de consultoría de PriceWaterhouseCoopers (PWC) a nivel global, por más de US$3.000 millones. También participó en el proceso de venta de la compañía de outsourcing interno del Citigroup a la empresa india Tata, por US$700 millones, y en la firma del convenio por US$5.200 millones para que continuara proveyendo sus servicios al Citigroup. Esta operación incluyó una negociación multilateral en 48 países. Entretanto, Rodolfo Segovia hace parte de la junta directiva mundial de la petrolera Oxy.

Por otra parte, llama la atención la actividad de colombianos en las operaciones de empresas multinacionales en países emergentes, en regiones como Asia y Rusia. Glenn G. Jordan es el presidente del grupo del Pacífico de Coca-Cola, que incluye países con importantes desarrollos de mercado como China, Filipinas, Tailandia, Indonesia, Vietnam, Corea, Australia y Nueva Zelanda, entre otros.

En Japón, William Achury es presidente de la compañía Sanko Telecom y Alberto Tamura es managing director de Morgan Stanley Japan Securities. Juan Pablo Zamorano se desempeña como gerente general de Colgate Palmolive para China y Francisco Muñoz es la cabeza de la operación en Rusia de esta multinacional de consumo. El colombiano Henry Hudson maneja la operación de IBM para Asia Pacífico, desde Shanghai. Ricardo Castro es el vicepresidente senior de desarrollo de negocios de Cemex para Asia, Medio Oriente y África y su sede está en Singapur.

Algunas empresas han convertido a Colombia en un claro semillero de talento ejecutivo. Colgate Palmolive tiene en la actualidad 54 colombianos en distintos cargos de responsabilidad en el mundo, incluyendo a Antonio Caro, presidente global de ventas de la multinacional. Smurfit ve a Colombia desde una perspectiva similar. “El talento colombiano es muy bien percibido a nivel mundial, no solo para el grupo Smurfit Kappa, sino también para otras multinacionales”, explica Bernardo Guzmán, presidente de Smurfit en Colombia. Lo mismo ocurre en empresas como Coca-Cola, Citibank y Hewlett-Packard (HP), entre otras, que han exportado decenas de trabajadores colombianos hacia una amplia gama de países, desde China hasta África.

En ciertas áreas, como tecnología, ingeniería y operaciones, la presencia de colombianos es abundante y su capacidad es ampliamente reconocida. “Son temas en los que existe una notable capacidad de agregar valor y donde los colombianos son apreciados”, según Holguín, de Eximium. La industria farmacéutica es otro buen ejemplo: “solo en México, en la industria farmacéutica trabajamos al menos 40 colombianos”, dice Miguel Múnera, director general de Roche en el país azteca. Y en el sector financiero también hay profesionales destacados, como Fernando Concha, vicepresidente para América Latina de Royal Sun Alliance; y Santiago García, vicepresidente de mercadeo de Skandia para el sur de Europa.

Aparte de las profesiones analíticas, como la ingeniería, también hay un caudal importante de talento colombiano en las profesiones creativas en el ámbito internacional. “La industria publicitaria está llena de ejemplos: Ludwig Haderer, Juan Carlos Ortiz, Martha Marín, Gerardo Morales, Natalia Vasco, James Evans y Edgar Tarazona, entre otros, dirigen redes regionales”, dice Mauricio Sabogal, CEO de Omnicom Media Group.

También ayuda el hecho de que, para muchas multinacionales, la operación en Colombia se ha vuelto importante. Empresas como Intel, HP, Western Digital Corp. –fabricante de unidades de discos duros–, Unilever y Lenovo, entre otras, tienen a Colombia como sede regional de sus operaciones. Para la cervecera SABMiller, Colombia tiene un peso significativo en su operación, tras la adquisición de Bavaria. Esto se ha reflejado en la exportación de talento: Mauricio Leyva, quien era vicepresidente de mercadeo en Colombia, hoy preside la operación en Honduras. De otro lado, el controvertido proyecto de oro La Colosa, es una de las principales apuestas de AngloGold Ashanti en el mundo, está a cargo del colombiano Rafael Herz.

 Hora de capitalizar

Colombia se va a beneficiar de este desarrollo en muchas formas. Algunas de estas personas están regresando al país. En este momento, cuando las multinacionales tienen congeladas sus nóminas y están adelgazando sus operaciones, algunos de nuestros compatriotas han salido de sus cargos. Además, hay empresas colombianas que están aprovechando deliberadamente la coyuntura para hacer ofertas a estos experimentados ejecutivos. “Ya tenemos instrucciones de empresas colombianas de gran tamaño para buscar ejecutivos colombianos de primer nivel y traerlos de vuelta al país”, dice un directivo de una firma cazatalentos.

Por otra parte, la propia crisis lleva a que se evalúe en forma diferente el atractivo de trabajar en Colombia frente a estar en otro país del mundo. Para Solís, de Heidrick & Struggles, la crisis está llevando a que cambie la dirección hacia donde se dirigen los mejores talentos: “en el pasado, mucho talento colombiano ha sido demandado por los países desarrollados, como Estados Unidos y los europeos. La crisis financiera golpeó a estos países, llevando a que muchas de esas personas quieran volver a Colombia. A diario vemos ejecutivos de alto nivel que están listos para volver”.

Gabriela Castro, de Korn Ferry, señala que “un número significativo de ejecutivos exitosos que están fuera de Colombia contemplan su regreso al país. No lo vemos como el ‘plan B’ de estos profesionales; por el contrario, es la gran oportunidad de que el mercado colombiano acoja a una clase ejecutiva que viene a fortalecer con su experiencia y conocimientos los diversos sectores de la economía”.

 Lo cierto es que la demanda por talento de ejecutivos con exposición internacional no va a parar. Por el contrario, las empresas colombianas que tienen operaciones en el exterior se han convertido en otro canal que requiere a estas personas. Empresas como ISA, Argos, Corona, Carvajal, Nacional de Chocolates y Quala, entre otras, han ido consolidando procesos de internacionalización que implican procesos de formación en mercados internacionales exigentes.

Sin embargo, el país debe avanzar hacia la creación de mecanismos que faciliten la movilidad de este talento y la expansión de su influencia. Existen hoy redes sociales que vinculan a los colombianos en el exterior y están haciendo una labor muy importante. A las labores de vieja data de organizaciones como Fulbright, que guarda un estrecho contacto con sus ex becarios a través de reuniones periódicas en diferentes partes del mundo; o de las asociaciones de ex alumnos de universidades del exterior, que organizan diferentes eventos para perpetuar el contacto entre sus egresados, se suman las iniciativas de universidades nacionales que organizan encuentros de ex alumnos dentro y fuera del país, y de organizaciones como Conexión Colombia, que se interesan por tejer redes sociales de colombianos en el exterior para cosechar los frutos que brinda el compartir sus experiencias y contactos.

Es necesario trabajar más y aplicarle mayor imaginación al tema para capitalizar de una manera más clara el potencial de estas redes. La economía global de la post-crisis podría ser muy buena para Colombia, si el país sabe jugar bien sus cartas. Un recurso clave en esta etapa que vendrá podría estar en las redes de directivos colombianos en el exterior. Es indispensable trabajar en esto desde ahora, para poder capitalizar sus rendimientos en el momento en que se las requiera. 


 

Estos son 30 colombianos destacados en la operación de multinacionales en distintas partes del mundo

 

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