| 11/14/2003 12:00:00 AM

Educación: Aprender de los demás

Los programas de educación a distancia y la oferta de programas educativos internacionales en Colombia serán exitosos en la medida en que el gobierno fije los estándares de calidad.

La discusión sobre el tema de la educación en las negociaciones de los tratados de libre comercio siempre es una de las más difíciles, en especial entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo. En el primer caso, como sucede con Estados Unidos, Japón y Australia, la educación es un producto muy elaborado con propuestas de valor muy avanzadas; mientras que en el segundo, la educación sigue más cerca de la idea de un servicio público.

La prestación de este servicio entre países se puede hacer de cuatro maneras o cuatro modos, como lo resume Javier Botero, viceministro de Educación Superior: recibiendo estudiantes extranjeros en el país proveedor; con presencia física de la institución proveedora en otro país; por medio de cursos a distancia; y con programas temporales dictados por una institución mediante acuerdos con universidades locales para usar sus recursos físicos.

La primera alternativa, recibir estudiantes extranjeros en Colombia, está abierta pero no hay una demanda importante. En sentido contrario, el gobierno está preparando una propuesta para que se les facilite a los estudiantes colombianos la tramitación de documentos cuando van a hacer estudios en el exterior.

En lo que se refiere a la posibilidad de que instituciones educativas extranjeras ofrezcan programas en sedes permanentes en Colombia, hay dos aspectos por considerar. Primero, la ley colombiana exige que las instituciones prestadoras de servicios de educación tengan carácter de fundaciones o corporaciones, lo cual no corresponde en todos los casos a la naturaleza de las universidades extranjeras. Y en segundo lugar, es necesario concertar la validación de los títulos obtenidos en estas universidades, aspecto que ya es objeto de estudio como lo menciona el viceministro Botero. Sin embargo, universidades como el Instituto Tecnológico de Monterrey, de México, ya tienen sede en Colombia y en convenio con universidades colombianas están dictando algunas maestrías.

La educación a distancia y la universidad virtual son tendencias cada vez más importantes en el mercado mundial, y para los estudiantes colombianos que tienen acceso a medios tecnológicos son una opción cada vez más atractiva. El Instituto Tecnológico de Monterrey ofrece en Colombia un programa de maestría vía internet en el que están inscritos cerca de 70 alumnos. Por su parte, la Universidad Autónoma de Bucaramanga ya tiene un programa de posgrado virtual acreditado por el Icfes. Al igual que en los otros casos, para que los títulos de los egresados de estos programas sean reconocidos es necesario que cumplan los parámetros de acreditación establecidos por el Ministerio de Educación.

La cuarta alternativa es una de las más atractivas a los ojos del gobierno colombiano: la posibilidad de que universidades internacionales ofrezcan en Colombia programas de manera transitoria mediante acuerdos con instituciones locales. Esto haría más accesibles las universidades reconocidas internacionalmente a estudiantes colombianos. Aunque estos temas no son prioritarios en la agenda de negociaciones en el TLC, si se llega a un acuerdo acelerarían la integración entre los países.



El mercado hoy



INTERNO

Según estadísticas del DANE, para 2002, la cobertura en educación de pregrado y posgrado era de apenas el 15,4%, de un potencial de más de 6 millones de jóvenes entre 17 y 24 años. La oferta de educación superior en Colombia está en las grandes ciudades. Bogotá es la de mayor concentración con el 33% del total nacional. El sector privado ofrece el 68% de los cupos en educación superior en el país.

EXTERNO

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?