| 1/19/2007 12:00:00 AM

Economía colombiana. Por buen camino

Los analistas esperan un muy buen crecimiento, aunque menor al extraordinario de 2006.

Con el sorprendente crecimiento de 7,68% que tuvo Colombia en el tercer trimestre del año pasado, la mayoría de los analistas revisó al alza sus proyecciones económicas. El consenso considera que la economía cerró 2006 con un crecimiento cercano a 6,5%, el mejor año en la economía colombiana desde 1978.

Para 2007, casi todos los analistas esperan que el ritmo de crecimiento sea menor y se ubique alrededor de 5,3%, ante la desaceleración de la economía de Estados Unidos y el menor crecimiento de la economía mundial. Las proyecciones de los investigadores están montadas sobre un escenario mundial de aterrizaje suave de la economía de ese país. De hecho, en promedio, los analistas nacionales e internacionales esperan que el crecimiento estadounidense se desacelere y esté alrededor del 2,4%, la inflación seguirá controlada y la Reserva Federal mantendrá estable la tasa sobre los fondos federales.

El principal riesgo es que se presente una desaceleración en Estados Unidos mucho más fuerte de la prevista. Esto incrementaría la aversión al riesgo y disminuiría la liquidez mundial, disparando las tasas de interés y produciendo una fuerte caída en los precios de los productos básicos.

En el frente internacional, la variable crítica que se debe vigilar es, según Daniel Niño, del Grupo Bancolombia, la creación de empleos en Estados Unidos, para estar atentos a la intensidad de la desaceleración y su duración. En Colombia es necesario seguir de cerca la inflación.

Con el fuerte crecimiento de la demanda interna y la cada vez menor brecha del producto, las presiones inflacionarias serán mayores este año. Se espera que la inflación en Colombia en el primer semestre se ubique transitoriamente por encima del rango establecido por el Banco de la República. En promedio, los analistas esperan que la inflación termine en 4,2%. La mayoría de los investigadores espera que el Banco de la República aumente 50 puntos básicos sus tasas de intervención, para mantener el nivel de precios bajo control. Esto incrementaría su tasa mínima de expansión a 8% y crearía un ambiente de tasas de interés al alza.

Respecto a la DTF, si bien ha mostrado un fuerte rezago respecto a los incrementos de la autoridad monetaria, los analistas esperan que tenga un crecimiento moderado y finalice el año cerca de 7,6%.

En cuanto a la tasa de cambio, el precio más crítico en la economía, no hay acuerdo. Hay una alta dispersión en las proyecciones, que van desde una revaluación nominal de -7,5%, hasta una devaluación de 10,9%, con tasa de cambio al final del año en un rango entre $2.069 y $2.480, respectivamente. Apostándole a una devaluación moderada están equipos como Corficolombiana, pues ven en ella la forma de ajustar el creciente desequilibrio en cuenta corriente, una de las principales vulnerabilidades de la economía colombiana.

Si bien la mayoría de los analistas espera un deterioro en la balanza comercial (las importaciones crecen más rápido que las exportaciones), también espera que se compense con una fuerte entrada de flujos de capital por efecto de privatizaciones, inversión extranjera y remesas. En consecuencia, el creciente desequilibrio en cuenta corriente no afecta el crecimiento económico en el año. Por tanto, e promedio del mercado espera una apreciación real, que dejaría la TRM en $2.324 al final del año.

En el frente fiscal, la mayoría está en línea con la meta del gobierno (el déficit fiscal como porcentaje del PIB sería 1,7%) y creen que se va a cumplir y que la financiación externa está asegurada. Sin embargo, entidades como ANIF y Fedesarrollo sostienen que este parte de victoria es lánguido y cortoplacista, producto de factores irrepetibles como las privatizaciones. Consideran que se está perdiendo la oportunidad histórica de llevar a cabo las reformas estructurales necesarias, algo que se suponía que haría la mayoría uribista en el Congreso. En el frente interno, uno de los riesgos para la sanidad fiscal de largo plazo es que el escándalo de la parapolítica cause fricciones en el Congreso que dificulten la aprobación de reformas como la de la Ley de Transferencias. La probabilidad de que esto ocurra es alta, considerando que se trata de un año electoral.

Algunos analistas son altamente optimistas y esperan hasta un 7% de crecimiento del PIB en 2007. Estas proyecciones suponen que la reforma a las transferencias pasa, que el TLC es aprobado y que el país obtiene una mejor calificación crediticia. Cualquier traspiés en alguno de estos frentes o un cambio en las condiciones mundiales afectarían el crecimiento esperado para este año y el mediano plazo, pues la economía colombiana presenta una gran vulnerabilidad, debido a sus altos déficits en cuenta corriente y del gobierno central. La principal lección es que hay que reducir estas vulnerabilidades y aprovechar el buen momento internacional para hacer los ajustes que nos permitan soportar bien los altibajos que podrían presentarse en el futuro.
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