| 10/30/2005 12:00:00 AM

Dispersión en los pronósticos

A pocas semanas de terminar el año, los economistas consultados por Dinero no se ponen de acuerdo sobre la cifra de crecimiento para 2005. Los pronósticos van de 3,7% a 4,6%. La mayoría espera una desaceleración en 2006.

A diferencia de las empresas industriales, que a estas alturas pueden decir que su año está cerrado, para efectos macroeconómicos todavía faltan varios eventos importantes antes de poder declarar terminado 2005. Por eso todavía hay pronósticos divergentes sobre la cifra final de crecimiento.

En general, las opiniones de los economistas nacionales e internacionales consultados por Dinero cada tres meses, ubican el crecimiento en este año alrededor de 4,2%, pero no hay unanimidad en la proyección. El Credit Suisse y Fedesarrollo, dos de los más optimistas, esperan que el PIB aumente un 4,4%. "Los resultados del primer semestre fueron mejores que los esperados y creemos que este dinamismo se mantendrá por el mayor consumo", señala Mauricio Cárdenas, director de Fedesarrollo. Afirma que de acuerdo con el Índice de Confianza del Consumidor de esta entidad, "se espera que el consumo privado sea excepcional en los próximos meses". Esto se reflejará en la actividad del comercio, que también tendrá muy buenas tasas de crecimiento. De igual forma, observa que el consumo público y las exportaciones ayudarán a conseguir ese resultado.

Un poco por debajo del promedio está Corfivalle (4%), que piensa que el consumo y las exportaciones impulsarán la economía, pero en un menor grado que Fedesarrollo. En el lado de la oferta creen que la construcción y el comercio de importación serán fundamentales para llegar al 4%.

Todavía más abajo del promedio (3,9%), Merrill Lynch opina que aunque el resultado del segundo trimestre haría pensar en un crecimiento superior al 4%, el consumo público a esa fecha "sugiere algunas dudas sobre su sostenibilidad", según afirma Felipe Illanes, director de investigaciones económicas de América Latina de ese banco estadounidense.

En otro aspecto, el grupo opina que el déficit fiscal excederá ligeramente la meta de 1,6% del PIB del gobierno y piensa que el año terminará con 1,8%. Esperan que la inflación continúe su senda controlada y se ubique en diciembre en 5,1%, casi exactamente en el punto medio del rango que el Banco de la República estableció como objetivo para 2005. La tasa de cambio del dólar, por su parte, terminaría diciembre en $2.320 y la tasa de interés de captación a 90 días, la DTF en 6,9%. Todo esto se reflejaría en una caída de la tasa de desempleo hasta 12,4%.

El año entrante La mayoría espera que la economía crezca 3,8%, una baja fuerte frente al 4,1% de 2004 y a cualquiera de los pronósticos para 2005. La razón es la desaceleración de la economía mundial, explica Mauricio Cárdenas. La cifra de crecimiento para el año próximo no está asegurada. "Los principales factores que ponen en riesgo el crecimiento de 2006 son la desaceleración de nuestros principales socios comerciales, la caída en la producción de petróleo y los menores precios de los commodities", señala Cárdenas. A esa lista, el Banco Santander añade el riesgo de un alza en las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos, IdeaGlobal el de la reducción en la demanda global producida por subidas en el petróleo, Suvalor el de la desaceleración de la construcción y la Universidad de Antioquia el de la revaluación sobre el comercio de exportación e importación.

En todo caso, 3,8% sería una tasa muy baja para resolver los problemas de desempleo y pobreza. ¿Qué habría que hacer para crecer al 6%? Corfivalle señala que se deberían corregir tres desbalances estructurales: el déficit fiscal, que los encuestados esperan que se amplíe en 2006 a 2,1% del PIB; la alta dependencia de las exportaciones de bienes primarios y la seguridad y el orden público, "áreas en las cuales se ha mejorado mucho, pero que continúan siendo uno de los grandes limitantes al crecimiento de la inversión en el país", señala Corfivalle.

Los demás indicadores parecen mostrar tiempos tranquilos. Una devaluación de apenas 4,6% en el año, tasas de interés de captación a 90 días que subirían hasta 7,4%, inflación controlada (4,8% a fin de año) y desempleo a la baja hasta 12%.

Todavía falta que se concreten los pedidos de los comerciantes a los industriales para las ventas de diciembre, que se recojan completamente la cosecha cafetera y las de los cultivos semestrales y que se hagan las ventas de Navidad, todos ellos eventos fundamentales para cerrar este año y conocer la base para 2006. Como en los partidos de fútbol, aunque cerca, no se han completado los 90 minutos para saber cómo quedaron las cosas. Habrá que esperar un poco más.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?