| 5/25/2011 12:00:00 AM

De pura cepa

Inversiones Argos se convirtió en la más grande firma de capital exclusivamente colombiano y que no pertenece al sector público. Sus ventas superan los $5 billones y hoy es un actor protagónico en los mercados regionales de cemento y energía. Así lo logró.

Mientras tanto, Inversiones Argos se apartaba de la cartilla: mantuvo entre sus accionistas solo a nacionales colombianos y emprendió un plan de internacionalización con características criollas.

Aunque todo el mundo asocia la compañía únicamente con el sector cementero, Inversiones Argos es una holding con activos en otros sectores como energía, alimentos y financiero.

Dentro de sus inversiones también están el 50% de las acciones de Colinversiones (firma que tiene propiedades en el sector energético), una porción de la Empresa de Energía del Pacífico (Epsa) y participaciones en el Grupo Suramericana, Bancolombia y Nutresa (antes Grupo Nacional de Chocolates). El portafolio de inversiones de Argos vale $12,6 billones actualmente.

Hoy, los accionistas minoritarios, entre los que se encuentran muchas personas naturales colombianas, tienen casi 30% de la propiedad. En la lista de dueños también están varias compañías del Grupo Empresarial Antioqueño y los poderosos fondos de pensiones locales, que tienen casi 9 millones de trabajadores afiliados.

Además, la firma se ha dedicado a adquirir activos clave en mercados de Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos. Se trata, sin lugar a dudas, de uno de los procesos de expansión internacional más interesantes en el mundo empresarial colombiano.

Mucha materia gris


Sin lugar a dudas, el mercado cementero ha sido la columna vertebral en la estrategia de crecimiento de la holding.

Cementos Argos es la compañía más grande del país en este sector, pues tiene 51% de las ventas locales de cemento.

Además, su actividad se desarrolla también en otros mercados. Hace un par de semanas, Argos anunció la adquisición en Estados Unidos de un paquete de activos que pertenecían a la firma Lafarge, la más grande cementera del mundo. La transacción tuvo un valor de US$760 millones, convirtiéndose en una de las compras más importantes de una empresa colombiana en el exterior.

La expansión internacional empezó a finales de los 90, cuando Cementos Argos compró sus primeros activos en Venezuela, Haití y República Dominicana. Desde 2005, la administración le puso el acelerador al proceso. Hoy tiene una presencia fuerte en Panamá, Haití, República Dominicana, Surinam, Antigua, Curazao, Dominica, St. Marteen y St. Thomas, y Estados Unidos.

Según el presidente de la firma, José Alberto Vélez, Argos ya se convirtió en el quinto productor de cemento en Latinoamérica, el segundo más grande en el sureste de los Estados Unidos y es el cuarto productor de concreto en ese país.

Para Vélez, la decisión de diversificar los mercados le ha permitido a la firma balancear sus resultados. Por ejemplo, la crisis en el mercado gringo ha sido compensada con creces por el comportamiento del mercado de Centroamérica y Colombia.

A pesar de la caída registrada en el mercado estadounidense en los últimos años por cuenta de la crisis, las proyecciones de crecimiento en ese país son muy positivas. La Asociación de Cemento de Portland (PCA, por su sigla en inglés), el más importante centro estadounidense de estudios sobre cemento, prevé para los próximos cuatro años un crecimiento de 16,5% en el mercado cementero norteamericano. Eso, para una compañía que acaba de consolidar su presencia en ese mercado, es una excelente noticia.

Mucha energía

Inversiones Argos también tiene activos en el sector de energía, a través de Colinversiones, la cuarta empresa en el sector de generación eléctrica del país, con 14% del mercado.

Dentro de los activos están ocho plantas de generación de energía, entre termoeléctricas e hidroeléctricas en seis departamentos de Colombia, así como negocios de distribución que atienden unos 500.000 clientes.

Este sector es uno de los más prometedores. Importantes compañías como ISA, EPM y la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) ya cuentan con operaciones en Centroamérica y Suramérica. El país se está convirtiendo en un jugador clave en la región y las posibilidades de crecer son grandes, pues la apuesta colombiana por aumentar su potencial de generación es enorme.

El año pasado, Colinversiones registró ingresos por $1,8 billones y utilidades por $259.000 millones.

Todas estas cifras muestran que la apuesta de Inversiones Argos ha sido acertada. Su estrategia de consolidación y crecimiento internacional la ponen como una ficha clave en el ranking empresarial colombiano. Además, se mueve como pez en el agua en dos de los más prometedores en la región: cemento y energía. Un panorama que muy pocas empresas locales pueden mostrar hoy. Y todo, con talento completamente colombiano.

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