| 3/14/2008 12:00:00 AM

Convergencia en marcha

Sonará a consigna política de los años sesenta pero esta es una sentencia más que real, que transforma la vida, los negocios y a las personas a través de las telecomunicaciones.

La palabra que resume todas las ponencias sobre el futuro de las telecomunicaciones es la convergencia de cualquier tipo de tecnología a internet; lo vemos en la telefonía móvil, se trate de GPRS, 3G, UMTS, MMS, todos confluyen a este objetivo; de la misma manera, con tecnologías inalámbricas como Bluetooth, Wi-fi y WiMax, satelital. Celulares, televisores, cámaras, reproductores de audio y de video. Cualquiera sea el dispositivo digital, la conclusión es siempre la misma: todo se conectará a internet.

La telefonía IP (VoIP) se ha integrado a los portafolios de datos que tradicionalmente se compraban como internet y en poco tiempo tendremos oferta de televisión por el mismo medio, TvIP. En el futuro, las grandes firmas de telecomunicaciones como Telefónica, Une, Telmex y ETB serán las dueñas de los sistemas híbridos análogos y digitales de telecomunicaciones y nosotros ni sabremos qué es qué, cuando hablemos por un teléfono, veamos televisión o usemos nuestro portátil. Solo sabremos si tenemos o no el suficiente ancho de banda para vivir y eso será lo importante.

Si bien el sector corporativo es la puerta de entrada para muchas tecnologías, la convergencia ha prescindido de ese orden comercial y en poco tiempo las redes han dejado de ser algo profesional para convertirse en algo doméstico. Los expertos calculan que en menos de un lustro contaremos masivamente con banda ancha móvil, WiMax, y eso integrará no solo tecnologías sino espacios, trabajaremos en la casa, si lo queremos, y organizaremos la casa desde la oficina si lo requerimos. Por ahora, la tenemos anclada a la pared y las oficinas, pero gracias a las redes celulares y a los cada vez más numerosos hotspots (puntos de conexión) en restaurantes y parques públicos, cualquier lugar es perfecto para ser productivo por medio del portátil o los smartphones. Estamos en una transición.

En esta marcha de la convergencia, que ya transforma nuestras vidas, destacamos tres tendencias que resumen cómo podemos percibirla y vivirla: movilidad, interacción y productividad. Tres tendencias que son posibles por la convergencia y que tienen un factor en común, un cambio de paradigma en el que controlamos mejor tiempos y efectividad. Esa es la clave, la convergencia permite moverse y ganar tiempo al trabajar, mientras se hace el desplazamiento, se gana más tiempo libre acabando las tareas más temprano por no tener tiempos muertos, movilidad como recurso y como negocio. De otro lado, interactuando con más y más gente en menos tiempo, a través de redes sociales se consigue que mensajes, productos y servicios le lleguen a más gente y más lejos sin que el tiempo sea un costo; se reúne a clientes, amigos y socios a través de internet, se ahorra tiempo en desplazamientos innecesarios y se gana control de la estrategia. Somos más productivos sin estar atados al escritorio y las empresas lo son mientras su gente está por fuera de sus oficinas.

La movilidad es la expresión de un regreso al nomadismo que hoy todos buscamos y apreciamos, la interacción es la máxima conquista de la convergencia, pues no tiene fronteras geográficas, mejora el rendimiento de los equipos y permite construir conocimiento con bajos costos; la productividad es el resultado que todos buscan y todos logran, sean compañías intensivas en tecnología o no, se muevan o no.

Adelante encontraremos ejemplos de empresas y personas colombianas que han acogido los frutos de la convergencia en marcha, han hecho de la movilidad y la interacción su mejor herramienta, y se han vuelto más productivos en la era digital.
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