Rafael Marín V. Gerente general Marval S.A. "Hay actividad por la mayor confianza y por la demanda natural por crecimiento poblacional en los estratos medio, medio alto y alto".

| 6/13/2003 12:00:00 AM

Construcción: Continúa la recuperación

Las obras civiles repuntan. La actividad de vivienda sigue creciendo y jalonando otros sectores.

Las movidas

Las más recientes cifras del sector de la construcción, que representa un 4,4% del PIB del país, son muy alentadoras y para muchos espantan el fantasma de una nueva parálisis absoluta, por lo menos en el segmento de edificaciones. En el primer trimestre del año, el sector creció 15,8% anual, en comparación con el mismo período de 2002, según el Dane. Este resultado se explica por la continuación del crecimiento en la actividad edificadora y el repunte en las obras de ingeniería civil, que en ese lapso aumentaron 8,5% y 25,5%, respectivamente.

Este último hecho es de la mayor importancia, pues las obras de infraestructura física en apoyo de la capacidad productiva del país eran inexistentes. Por tanto, el dinamismo reciente del sector en su conjunto tenía entonces origen exclusivo en la actividad edificadora en estratos altos y, en particular, el segmento de vivienda de interés social (VIS).

Ahora bien, el crecimiento por segmentos de obras civiles, dado el estancamiento anterior, es espectacular y contiene varias sorpresas. Presentadas en orden de mayor a menor contribución al crecimiento agregado de 25,5%, se destacan los siguientes subsectores: tuberías para transporte de larga distancia (redes para fluidos, oleoductos), líneas de comunicaciones y energía (fibra óptica, cables), con un crecimiento de 31,6% en el primer trimestre en comparación con el mismo período del año anterior; vías de agua y otras obras portuarias 53,3%; carreteras y obras conexas 20,6%; vías férreas y pistas de aterrizaje 314,6%; y tuberías y cables locales 180,4%. En algunos de estos rubros, quizá ha influido el hecho de que estamos en época preelectoral y los alcaldes han acelerado el ritmo de ejecución de obras en busca de mayor apoyo en las urnas en octubre próximo.

Los subsectores de obras que registraron variaciones negativas en el primer trimestre, en comparación con el mismo lapso de 2002, fueron construcciones para la minería, con una caída de -16,8%, y obras de ingeniería -16%. En consecuencia, todavía falta que el gobierno dé un impulso definitivo a las grandes concesiones y obras de infraestructura, contando con unas reglas del juego claras y estables, para que retorne la inversión privada.

La actividad de construcción de vivienda, que representa 2,1% del PIB y cuya recuperación comenzó a sentirse con fuerza a mediados del año pasado, tiene un importante efecto multiplicador en la economía, tanto en materia de ingresos sectoriales como en empleo de mano de obra no calificada. De hecho, sectores como vidrio, loza, cemento, madera y muebles han tenido mejores resultados por este concepto, lo cual ha sido bienvenido en momentos en que el mercado venezolano está de capa caída.

La recuperación en materia de vivienda se apoya en las medidas del gobierno para alentar la demanda en todos los estratos. En cuanto al segmento VIS, cuya dinámica está íntimamente ligada a la existencia de subsidios oficiales, se espera un nuevo repunte debido a las determinaciones tomadas el pasado 29 de mayo por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes). En un contexto de estrechez fiscal y falta de recursos, el Conpes aprobó un crédito externo por US$200 millones para financiar 94.000 subsidios de vivienda y fortalecer el programa de subsidio familiar de vivienda de interés social.

Respecto a los estratos medios, desde octubre de 2002 hay un seguro contra la inflación para estimular la toma de crédito hipotecario. El instrumento otorga a los nuevos deudores de créditos de hasta $40 millones una mayor certeza respecto a la estabilidad de la cuota de su crédito, pues hay una garantía si se eleva por encima del 6%. Es probable que este año se exija la garantía a Fogafin pues los analistas proyectan una tasa superior a ese porcentaje para 2003.

Por su parte, el gobierno mantuvo las cuentas de ahorro para el fomento de la construcción (AFC), cuyo saldo y número continúa creciendo y ayudando a financiar tanto la construcción como la compra de vivienda en los estratos altos. De hecho, el saldo de estas cuentas llegó a un máximo histórico de $22.968 millones en abril de 2003, con 14.352 cuentas, cuando en el mismo mes del año anterior era de apenas $7.964 millones, con 6.280 cuentas.

En suma, la construcción está dinámica y gran parte del crédito es del gobierno y de los colombianos que, aunque de forma lenta, están recobrando la confianza en la toma de crédito hipotecario. De continuar estos desarrollos, Dinero estima que el sector cerrará el año con un crecimiento de 5,2%.



A favor





  • Las medidas del gobierno para reactivar la demanda por vivienda.


  • La recuperación de los precios de la vivienda en Bogotá y Medellín.


  • El plan de obras de infraestructura del gobierno, como carreteras y proyectos de transporte masivo.


En contra





  • El costo creciente de insumos y materias primas.


  • Un incumplimiento de las metas fiscales recortaría la inversión pública en infraestructura.


  • La cartera hipotecaria vencida sigue alta (24,2% en marzo), lo cual afecta la oferta de crédito
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.