| 1/21/2005 12:00:00 AM

Consenso<br>Colombia, Un año sin gloria

Los especialistas encuestados por Dinero esperan que 2005 y 2006 sean parecidos al año pasado: bueno, pero nada especial.

El grupo de economistas que Dinero encuesta trimestralmente espera un 3,7% de crecimiento para este año y 3,6% para el entrante. Todos ellos prevén para 2005 y 2006 una inflación controlada, alrededor de 5%, una tasa de desempleo que se reducirá lentamente, tasas de interés en un alza moderada y el dólar recuperando una devaluación gradual, terminando en $2.713 en 2006. Nada espectacular. Un bienio más bien tibio.

Salvo en las predicciones más optimistas, parece claro que Colombia no alcanzará la tasa promedio de crecimiento de América Latina. "Esto induce a pensar que se necesitan otras alternativas para impulsar un mayor ritmo de crecimiento", plantea Ramón Javier Mesa, de la Universidad de Antioquia. A lo mejor es tiempo de tomar esa invitación en serio.

Los optimistas

Algunos son optimistas, como Alberto Bernal, de IdeaGlobal, que predice un crecimiento del PIB de 4% este año. Este economista fue también el más entusiasta de 2004, al pronosticar a mediados del año una tasa de crecimiento de 5% para el final de 2004. Considera que el aumento sostenido de la inversión durante dos años y medio es razón suficiente para esperar que mejore el potencial de crecimiento del país. Sostiene que el principal motor de la economía en 2005 será el consumo interno, y que la proporción de consumo/PIB llegará al promedio histórico de 84% (ahora está cerca de 82,5%). Bernal piensa que las exportaciones y la inversión disminuirán su participación en la reactivación, "aunque seguirán creciendo un poco por encima del crecimiento agregado".

Igualmente optimista (4% para el año), el equipo de análisis de Corfivalle afirma que el aumento del Índice de Expectativas de los Consumidores de Fedesarrollo y el crecimiento de 4,3% en la demanda de energía -que es superior al promedio para los dos últimos años- permiten esperar un incremento del consumo privado que justifica esa cifra. Hay que recordar que el consumo representa un porcentaje muy elevado del PIB. Fedesarrollo comparte el pronóstico.

Opinión general

La mayoría, sin embargo, piensa que el año que inicia será bastante parecido al anterior. La Asociación de Instituciones Financieras, Anif, pronostica un crecimiento económico de 3,8% y lo destaca como un indicio de la consolidación del ciclo de recuperación, aunque considera que es demasiado bajo para generar una mejora sustancial en el empleo y en los ingresos. Anif basa sus pronósticos en un mejoramiento del consumo y la inversión, movido este último por la continuación de lo que llama el "buen momento de la construcción".

Con un pronóstico de 3,8%, Citibank Colombia piensa que el crecimiento vendrá por el lado de la industria, el comercio y los bancos, aunque también es bastante optimista sobre el comportamiento de la construcción: "desacelerará un poco, pero crecerá cerca de 7%".

La opinión de estos dos analistas sobre la construcción es minoritaria, porque la mayoría de los encuestados espera una baja en su ritmo. Algunos -como Corredores Asociados- hablan de un 'aterrizaje suave' del sector, mientras otros señalan abiertamente el fin de su ciclo ascendente.

Suvalor sustenta su pronóstico de aumento del PIB de 3,5% en la reducción de la producción petrolera, la desaceleración de la construcción y el menor crecimiento económico mundial, que genera una baja en las exportaciones. Por su parte, JP Morgan, con un pronóstico de 3,5%, considera que la demanda interna -generada por el consumo y la inversión privada- será el puntal de la actividad económica. Los particulares tendrán mayor confianza, dice Luis Oganes, vicepresidente de JP Morgan, por las bajas tasas de interés, la estabilidad macroeconómica, la mejora en la seguridad y la caída gradual del desempleo.

También en el orden del 3,5%, Alberto Ramos, de Goldman Sachs, piensa que la desaceleración del último trimestre de 2004 es señal de que la economía perdió impulso. Afirma que la confianza se afectará porque el país no hizo las reformas fiscales de mediano plazo y porque este año no habrá el extraordinario crecimiento de las exportaciones a Venezuela.

En el grupo de los medianamente optimistas hay interpretaciones divergentes sobre el papel del TLC con Estados Unidos, que empezaría en 2006. Luis García, de la Universidad Javeriana, espera que la inversión que requiere el Tratado dinamice la economía; mientras que Ricardo Durán, de Corredores Asociados, cree que el TLC impulsará las importaciones y por esa vía se reduciría el crecimiento.

En el frente del dólar, el consenso muestra que se espera una devaluación cercana al 6% en este año y en el próximo. La incertidumbre es grande, pero el regreso de una devaluación moderada en el segundo semestre de 2005 es la opinión más generalizada.

Pesimistas

En el otro lado del espectro se encuentra Javier Fernández Riva, que pronostica un crecimiento de 3% este año. Su proyección tiene dos elementos fundamentales: el crecimiento de las importaciones y el desplome de la construcción. Fernández advierte que los datos de octubre y noviembre muestran un cambio cada vez mayor de la demanda hacia las importaciones y espera que las compras al exterior valgan US$17.585 millones este año, un aumento de 16% frente a las de 2004. Además, espera una caída de 10% este año en edificación. "No es nada dramático, pero esto tiene un efecto multiplicador que afecta otros sectores", advierte.
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