Con mucha energía

| 11/9/2001 12:00:00 AM

Con mucha energía

Las empresas del sector se enfrentan a grandes dificultades. Sin embargo, se están internacionalizando al exportar sus servicios.

La oferta



Mientras en 1992 la energía era suministrada en un 100% por el Estado, con la reforma del sector eléctrico, para el 2001, el 43% de la generación es pública y el 57% es privada. Pero más importante aún es que el país depende en menor grado de las hidroeléctricas. Mientras en 1992 tan solo el 20% de la generación era térmica, para el año 2000 la participación de las térmicas se había incrementado al 32%.



Así mismo, los procesos de privatización de las generadoras en Colombia resultaron en un sustancial incremento de la capacidad de generación del sistema colombiano. En tan solo 5 años, la capacidad instalada se incrementó en más de 2.000 megawatios, al llegar a 12.580 MW en diciembre de 2000.



La cobertura en las viviendas también ha tenido un gran desarrollo. De acuerdo con datos del DNP, en 1985 el porcentaje de viviendas con servicio de energía eléctrica era de 78% y para 1997 esta cifra ya se había incrementado por encima del 90%.



La Demanda



La demanda de energía siempre ha estado altamente relacionada con la actividad económica del país. Por ello no es de extrañar que en los tiempos de desaceleración económica, la demanda de energía haya caído. En septiembre de este año, la demanda de energía llegó a 3.623 gigawatios mientras que en 1995 la demanda era de 3.279 GWh.



Esto significa que en 5 años el país ha incrementado su demanda en tan solo 10%, mientras que la capacidad instalada se creció en más del 20%. Por ello, tal como están las cosas, la demanda de energía eléctrica logra ser cubierta con menos de lo que las generadoras están en capacidad de generar.



Al generar a un menor costo, las hidroeléctricas son las que suplen la mayor parte de la demanda. Sin embargo las termoeléctricas cumplen un papel muy importante, porque entran a generar cuando los fenómenos climáticos dejan los embalses sin agua o cuando las voladuras de las torres desconectan regiones del país del Sistema Interconectado Nacional, SIN, que lleva la energía de las hidroeléctricas.



Las oportunidades que se vieron



Muchas empresas extranjeras vieron en la liberalización de este sector una oportunidad importante para entrar a lo que en ese entonces se vislumbraba como un mercado de alto crecimiento.



Las proyecciones de crecimiento de la economía del país mostraban que se iba a requerir una mayor capacidad instalada para responder a las necesidades de la industria. Se avizoraba en los siguientes años una demanda que iba a jalonar el precio. En esa medida se esbozaba una oportunidad para plantas que pudieran entrar a operar de manera rápida. En ese momento, se favorecía la construcción de plantas termoeléctricas, lo cual dio inicio a la construcción de estas instalaciones.



La privatización de las distribuidoras que tenían el monopolio de la distribución de la energía en las ciudades grandes representó una oportunidad para muchos jugadores internacionales interesados. Con el compromiso de incrementar la eficiencia y de mejorar la cobertura en las ciudades, se privatizaron las distribuidoras de ciudades como Bogotá.



Las oportunidades que vendrán



La certeza del fenómeno de El Niño en el próximo gobierno, la posible escasez de energía, debido a los problemas con la extracción de gas, y la salida de algunas térmicas favorecen la implementación de nuevas plantas de bajo costo que puedan montarse rápidamente, como las de filo de agua. La escasez de agua se puede traducir en un incremento en los precios.



Ante las dificultades de la industria, EPM ha encontrado en los mercados de la comunidad andina una excelente oportunidad. Ejemplo de ello es el reciente contrato que firmó para suministrar energía a Ecuador por US$7,8 millones. Así mismo, acaba de crear una unidad de consultoría para atender las nuevas demandas en este campo.



Aprovechar el know-how y los contactos con los clientes que las empresas de este sector han construido. Es el caso de Codensa que, aprovechando sus contactos con sus clientes, ahora les ofrece otros novedosos servicios.



La integración eléctrica regional, que avanzará en el siguiente año, representará una gran oportunidad para las generadoras. Así mismo, ISA comienza ya a beneficiarse de esta potencial integración. Ejemplo de ello es la concesión de 2 proyectos de transmisión de energía en Perú por US$69,4 millones y la interconexión de alto voltaje que comenzará a realizar en julio con Ecuador.
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