¿Cómo invertir?

| 5/2/2003 12:00:00 AM

¿Cómo invertir?

Los mercados están cambiando y este puede ser el momento para volver a invertir en acciones. Pero, ojo con el riesgo. Si no lo puede soportar, busque otras alternativas.

Al decidir en qué invertir la plata, hay que considerar varios factores para asegurarse de tomar el camino correcto. Por un lado, está el entorno económico del país en donde usted vive, el cual a su vez está afectado por la situación económica internacional. De otro lado, más personal, están los ingresos con que cuenta -salarios, dividendos, rendimientos, etc.-, las obligaciones tributarias, los deseos, sueños y aspiraciones; pero más importante aún, la capacidad para asumir riesgo y el tiempo durante el cual piensa mantener la inversión. Tiempo y riesgo están correlacionados, pues a mayor tiempo puede asumir un mayor riesgo.

Por otro lado, la percepción del riesgo y el hígado para soportarlo cambian con las circunstancias de los mercados. Si estos están al alza, todo el mundo está dispuesto a arriesgar pues las posibilidades de ganar son muchas. Si, por el contrario, se trata de momentos difíciles para los mercados como los que se han vivido en los últimos años, la aversión al riesgo aumenta y la tendencia es invertir en papeles de muy bajo riesgo, aunque su rendimiento sea bajo. Esto es exactamente lo que pasó cuando se rompió la burbuja de las bolsas del mundo. Mientras que en 1999 un 59% de los activos de los fondos mutuos en Estados Unidos estaban colocados en acciones, en 2002 este porcentaje se había reducido a 42%. En estos mismos años, el porcentaje de activos colocados en papeles de renta fija pasó de 12% a 18%.



Las opciones

En el plano internacional, con el tema de la guerra con Iraq resuelto, bien podría decirse que la época de las vacas flacas parece estar quedando atrás. Hacia adelante, se espera que el mundo retome su senda de crecimiento, aunque de manera gradual y con altibajos, pues para volver a crecer se requieren decisiones en todos los países que por su complejidad política podrían tomar varios años. Mientras todo esto ocurre, veremos mercados volátiles por doquier.

Está claro que Estados Unidos sigue siendo el motor de crecimiento del mundo y que si no es este país el que jalona la recuperación mundial, no hay quién lo haga. Esta es una razón para apostarle a este país con inversiones, ya sea en acciones o bonos. Todo depende de qué tanto riesgo se quiera asumir y cuánto tiempo se tenga para esperar los rendimientos. No obstante, al decidir, hay que tener en cuenta que las tasas de interés en Estados Unidos van a empezar a subir y que cuando esto ocurra, necesariamente se va a dar una pérdida de valor en el precio de los bonos. En este sentido, es aconsejable comenzar a cambiar el portafolio de bonos a acciones, teniendo mucho cuidado, claro está, en cuáles se invierte (ver acciones página 46).

En Colombia, la tendencia también va a ser hacia el aumento de las tasas de interés, aunque este se dará de manera gradual. Los inversionistas más afectados por esta alza serán aquellos que han invertido en TES, puesto que en Colombia el único mercado sensible a las tasas de interés es el de estos papeles. Un aumento de la tasa de interés de intervención del Banco de la República lleva a un aumento de la DTF, que es la tasa a la cual los bancos captan recursos para fondear sus posiciones en TES. Los bancos son además los mayores compradores de estos papeles y, para compensar el mayor costo en la captación, reclaman un rendimiento mayor, lo que a su vez hace que los papeles ya emitidos y que se transan en el mercado secundario pierdan valor.

Esto es más o menos importante dependiendo de la manera como se tenga esta inversión. Quien está invirtiendo en un fondo de TES siente inmediatamente el impacto de la caída del precio, pues las entidades administradoras de estos fondos están obligadas a valorarlos a precio de mercado. Por su parte, para quien tiene los papeles a título propio la pérdida de valor solo se hace efectiva si liquida la inversión antes del vencimiento.

Aparte de los rendimientos de las alternativas de inversión, es necesario mirar el frente tributario, que es especialmente delicado hoy en el caso de las personas asalariadas. En realidad, esta es una tarea obligatoria hoy para cualquier colombiano que devengue un salario mensual por encima de $2.000.000. Hay estrategias en el mercado para reducir la base gravable y la retención en la fuente.

En este momento, la ley prevé tres formas para reducir la base gravable. Una es ahorrando parte del sueldo (la ley permite hasta un 30%), en un fondo de pensiones voluntarias. Esto, aunque tiene la restricción de que hay que dejar la plata por cinco años para no perder el beneficio tributario, tiene la ventaja de que produce intereses. ¿Cuánto? Depende del portafolio que se escoja al ingresar al fondo, pues la mayoría de las AFP ofrece todo tipo de alternativas -conservadoras, moderadas y agresivas- aquí y en el exterior (ver fondos página 48).

Por otro lado, las AFC, que son las cuentas de ahorro para el fomento de la construcción, permiten la adquisición de vivienda en condiciones bastante favorables. De hecho, si esta se aprovecha en el máximo que permite la ley, el gobierno termina pagando la mitad de la vivienda.

El leasing habitacional es otra forma de invertir y aprovechar los beneficios tributarios. Es especialmente útil para quienes viven en arriendo, pues permite no solo reducir el valor del canon de la base gravable sino también mantener la opción de compra de la vivienda que se está habitando (ver página 50).

Por último, al invertir, no hay que olvidar la otra regla de oro de no poner todos los huevos en la misma canasta. Hay que diversificar tanto en papeles como en riesgo país. Para un colombiano, es indispensable invertir parte de su portafolio en el exterior, pues no tiene ningún sentido jugársela toda al riesgo colombiano.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.