| 1/21/2011 12:00:00 AM

Cómo se ve Colombia

La economía colombiana crecerá menos de lo esperado. Eso demorará la subida en las tasas de interés.

El optimismo que se apoderó de Colombia con la llegada del nuevo gobierno, en agosto del año pasado, continúa en la actualidad y cerca del 90% de los colombianos aprueba la gestión del presidente Santos. Sin embargo, por el lado del consumo las cosas parecen ir en otra dirección. La confianza del consumidor viene bajando desde septiembre, según datos de Fedesarrollo.

Además, los últimos datos macroeconómicos reflejan que no perduró el impulso presentado durante los primeros dos trimestres de 2010. El crecimiento del PIB durante el tercer trimestre se ubicó en 3,6%, inferior a los crecimientos del primer y segundo trimestres, de 4,5% y 4,4%, respectivamente. La cifra definitiva sobre crecimiento del PIB en 2010 será solo ligeramente superior a 4%.

Colombia no está creciendo al ritmo al que lo hacen los otros países grandes de América Latina y ni siquiera alcanza a crecer a la tasa promedio de la región, que cerrará 6% en 2010, según la Cepal. El país no ha logrado apalancarse en la recuperación de la economía global y en el alza de los precios de los commodities.

Hay varias explicaciones. En el frente externo, la revaluación y la situación con Venezuela siguen afectando a los exportadores. En lo interno, el letargo en el sector de construcción y obras públicas arrastró a la baja el PIB del tercer trimestre y podría afectar también el cuarto y último del año pasado.

Para 2011, se espera un crecimiento económico ligeramente mejor al de 2010, aunque seguirá siendo lejano al crecimiento potencial del país y cercano al promedio latinoamericano. La economía colombiana seguirá rezagada en términos de crecimiento frente a los líderes de los países emergentes.

Para Sergio Clavijo, director de Anif, los mayores riesgos de 2011 provendrán de cinco factores: la persistencia de la apreciación real del peso frente a nuestros principales socios comerciales; el agravamiento del rezago en materia de infraestructura -dados los estragos invernales, las graves fallas de estructuración y la corrupción-; las debilidades en la recuperación económica, amenazada por un entorno internacional adverso; el deterioro de las cuentas fiscales, presionadas por mayores gastos y debilitamiento del recaudo (presiones solo marginalmente contenidas a través de la mini-reforma tributaria de 2010 y los decretos-ley expedidos en enero de 2011 que buscan recursos para los afectados por el invierno y la reconstrucción de infraestructura); el resurgimiento de las presiones inflacionarias, dado el ciclo alcista de los alimentos; y el abandono de la prudencia en materia de reajuste del salario mínimo.

"Este ranking de riesgos macroeconómicos para 2011 resulta algo similar al de 2010, solo que ahora le hemos dado mayor preeminencia a la infraestructura frente al comercio internacional", dice Clavijo, y agrega: "continuamos dependiendo de que se hagan las reformas estructurales (vías de la competitividad, flexibilización laboral y saneamiento fiscal) para cimentar crecimientos sostenidos a tasas superiores al 5% anual".

Por su parte, Roberto Steiner, director de Fedesarrollo, estima que los sectores de mayor crecimiento en 2011 serán minería e industria, con 10,5% y 6,4%, respectivamente. El comercio continuará con la recuperación registrada en 2010 y crecerá a tasas superiores al 5%. Steiner espera que los buenos indicadores de la construcción privada se reflejen en una recuperación de este sector en 2011, con un crecimiento de 5,2%, lo que incluye una desaceleración del rubro de construcción pública.

En cuanto al consumo, estima que crecerá 5,1%, principalmente favorecido por la baja inflación y la fortaleza del peso. "Por el lado de la inversión, esperamos que en 2011 la privada se convierta en el motor de la demanda agregada, con un crecimiento de 9,5%, llevando a la inversión agregada a alcanzar un incremento de 6,0%", agrega Steiner.

Fedesarrollo considera que la inflación cerrará 2011 en 3,4%, con un fuerte incremento en los primeros meses y una desaceleración en la segunda mitad del año. Al mismo tiempo, estima que la tasa de cambio se apreciará ligeramente, hasta un nivel cercano a los $1.700 en diciembre, llevando la tasa de cambio promedio anual a cerca de $1.800.

La tasa de desempleo continuará siendo de dos dígitos en 2011. El déficit en cuenta corriente podría acercarse al 2% del PIB, similar al observado en 2010. Este nivel es relativamente bajo porque el comercio mostrará mejorías en valor para las exportaciones, debido a los mejores precios de bienes básicos. La inversión extranjera directa compensará en parte este déficit, pues crecerá gracias a las inversiones en petróleo, minería y energía, principalmente, y podría terminar el año por encima de los US$9.000 millones.

En cuanto al frente fiscal, el déficit se consolidará en niveles superiores al 4%, pasando posiblemente a 4,5% este año. La fuente de financiamiento será la colocación de bonos soberanos en el mercado de valores externo, una estrategia que ha resultado exitosa para el Gobierno, que estima emitir unos $27 billones durante 2011, $12 billones más que en 2010.

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