| 6/6/2008 12:00:00 AM

Combustible

Biocombustibles S.A. proyecta llegar a 100 estaciones, Petrobras crece con una red de 28 estaciones en asocio y 30 propias, y Brío sigue ampliando su cadena a cerca de 150.

 
Ante la reducción de los niveles de comercialización de gasolina que se registró el año pasado y que, según Ecopetrol, estuvo en el orden de los 74.100 barriles diarios frente a los 76.600 en 2006 (una caída de 3,4%), los distribuidores entienden que hay que ofrecer mayores alternativas de consumo, abrirse a otros mercados e inclusive incursionar en sectores que a la competencia no le interesan.

Y esas son precisamente las estrategias que las distribuidoras mayoristas y algunas minoristas están implementando para sobrevivir en un mercado cuyo negocio está alterado, entre otras, por el aumento de los precios del crudo y la migración de los conductores hacia combustibles como el gas natural, que hoy demandan 235.000 vehículos.

Mientras que Terpel, el mayor distribuidor del país, internacionalizó su operación, mayoristas más pequeños como Biocombustibles S.A. (maneja la marca Biomax), fortalecen su presencia en zonas rurales, donde a los 'grandes' no les interesa estar: pasaron de 16 estaciones en 2006, a 56 en 2007 y proyectan llegar a las cien.

Entre tanto, Petrobras crece con una red de 28 estaciones en asocio y 30 propias, que se operan bajo contratos de concesión. Brío sigue ampliando su cadena a cerca de 150. Los gigantes como Exxon y Chevron apuntan a la modernización de sus estaciones con inversiones de US$50 millones aproximadamente.

Dos factores relevantes en la trasformación que se vive en el sector son el proceso de certificación al cual deberán someterse este año todas las estaciones y el ingreso del biodiésel, que diversificará aún más la canasta energética de Colombia.
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