| 6/25/2004 12:00:00 AM

Cinemark: Proyección acertada

El mercado colombiano sorprendió con sus buenos resultados y la multinacional aceleró su apuesta en el país. Ahora está recogiendo los frutos.

A pesar de encontrar un mercado contraído y pesimista, Cinemark abrió su primer multiplex en Colombia pocos días antes de terminar 1999. El plan inicial de la multinacional era abrir 16 salas de cine en su primer año, las cuales quedaron ubicadas en los centros comerciales El Tesoro, de Medellín (10) y Atlantis Plaza, de Bogotá (6), y crecer únicamente ante oportunidades de negocio muy puntuales.

El gigante mundial de la exhibición buscaba así ganar presencia en la región dentro de límites claros. Al fin de cuentas, Colombia no era estratégica para la compañía, el país estaba en crisis y su experiencia en mercados cercanos le demostraba que dos multiplex bien operados podían ser suficientes (en Perú tiene 3 y lleva 7 años).

Sin embargo, a Cinemark Colombia le bastaron dos años para superar esa expectativa y ahora -con 5 años- se alista a triplicarla, pues completará 6 multiplex con 40 pantallas en 2004. Y todo porque se atrevió a buscar oportunidades donde parecía imposible encontrarlas, con base en un equipo local de trabajo tan comprometido y eficiente que hace poco fue reconocido por su casa matriz con la contundente frase de su presidente: "Hoy tenemos en Colombia los teatros mejor operados del mundo".



Estrategias ganadoras

La filial se preocupó desde un comienzo por cuidar sus tres mayores fortalezas para los tiempos de crisis: ubicación, calidad y precio. Con ese respaldo inició el prudente proceso expansivo que le permite tener salas en Bogotá, Medellín y Manizales, y además, tener en su mira a varias ciudades intermedias. El mesurado crecimiento de los primeros cuatro años fue la clave para que ahora, cuando la economía reacciona, Cinemark pueda crecer más y este año planee aumentar su número de salas en 53,8%.

Lo más importante que hizo esta compañía desde su llegada al país fue crecer al ritmo del mercado y al mismo tiempo fortalecer y diferenciar sus productos y servicios. Para ello, buscó puntos estratégicos en los cuales hubiera demanda insatisfecha y se dedicó a consentir a los clientes con promociones permanentes y teatros confortables y de última tecnología.

"Desde un comienzo tuvimos claro que los buenos negocios son los que favorecen a ambas partes. Así como el que paga por ir a cine espera tener una experiencia positiva, también quien nos arrienda las salas o es nuestro proveedor busca un gana-gana. Las buenas relaciones que mantenemos con nuestro entorno han sido la base de nuestro crecimiento", afirma Pablo Umaña, gerente de Cinemark Colombia.

El esquema que maneja la compañía en el mundo, de arrendar y no comprar los teatros, también encontró su nicho en el país. Esta política ha comenzado a ser vista con más interés por los constructores de centros comerciales, que en nuestro país han tenido la tradición de vender como única opción para monetizar su inversión. En los últimos dos años, cuando la reactivación del sector constructor generó el auge de centros comerciales que hoy viven las grandes ciudades, y que ha sido motor del crecimiento reciente de los exhibidores de cine en Colombia. Ante las mejores perspectivas actuales, para muchos promotores comenzó a ser mejor opción arrendar que vender, una modalidad bajo la cual solo trabaja Cinemark (con contratos a 20 años).

Ahora lo que sigue es crecer en ciudades intermedias, donde la multinacional considera que la demanda continúa insatisfecha.

Así podrá seguir impulsando, junto con el líder Cine Colombia, el proceso que hoy le permite al país tener más y mejores alternativas de entretenimiento.
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