| 6/8/2006 12:00:00 AM

Cemento

Luego de la guerra de precios, el negocio respira cierta calma: las ventas crecieron 36% y los precios resucitaron. Argos hizo las movidas más importantes.

Se puede decir que en esta industria ha pasado de todo en los últimos 12 meses: la mayor guerra de precios en toda la historia del negocio, la inversión más grande que empresa colombiana haya hecho en Estados Unidos, la intervención estatal a una subsidiaria colombiana en Venezuela, el mayor incremento en el consumo de cemento durante la última década, la absorción de una pequeña procesadora que quiso meterse entre las grandes y la resurrección de los precios, a los que el gobierno tuvo que ponerle freno. Quizás ningún otro sector ha estado tan movido como el cementero, pese a que solo tres compañías controlan el mercado: Argos, Cemex y Holcim.

Sin embargo, en medio de todo este movimiento hay un gran personaje protagónico. Se trata de Cementos Argos. Inicialmente, sorprendió al país en octubre del año pasado cuando anunció la compra en Estados Unidos de las concreteras Southern Star, en Texas y Concrete Express, en Georgia, por US$257 millones. La primera es líder en su estado con el 18% del mercado. La segunda, más pequeña, está muy cerca de una terminal marítima de Argos.

Luego, el 4 de noviembre de 2005, Cementos Argos, junto con otras de sus compañías asociadas, llegó a un acuerdo con los propietarios de Cementos Andino para adquirir los activos, pasivos y contratos por US$192 millones. Este hecho puso fin a la guerra de precios que se había desatado desde que esta última había conquistado el 6% del mercado. Como por arte de magia, los precios reaccionaron inmediatamente. En 2005, el bulto de cemento había caído de $21.000 a $7.500 en 10 meses. Pero luego de que Andino pasó a ser de Argos el precio se disparó, lo que motivó al gobierno a intervenir fijando un tope promedio de $12.000 el bulto de cemento gris.

La caída en el precio y la reactivación de la construcción, que el año pasado creció en 16%, propiciaron una de las mayores demandas que se hayan registrado en el país en los últimos 10 años, pues en 2005 las ventas de cemento crecieron 36,6% con respecto a 2004. Esta cifra no se registraba desde mediados de los 90. En total, se consumieron 7,8 millones de toneladas.

Sin embargo, el invierno se encargó este año de frenar esta tendencia, según un reporte del Instituto Colombiano de Productores de Cemento (ICPC). Por esta causa, durante el primer trimestre del año, los despachos nacionales de cemento gris solo crecieron 1,1% (2'504.123 toneladas), con respecto al mismo período del año anterior. Abril, el mes más lluvioso, fue el que afectó la balanza reportando una caída en las ventas de 9,3%.



Compra mayor

A mediados de marzo pasado, Argos volvió a ser noticia de primera plana. Su presidente José Alberto Vélez anunció que la compañía había comprado en Estados Unidos el 100% de la concretera Ready Mixed, en US$435 millones. Esta firma es líder en Carolina del Norte y en Carolina del Sur. A su vez, este valor se convirtió en la mayor inversión que empresa colombiana haya hecho en el mercado estadounidense. La fábrica, que procesa anualmente 2,2 millones de m3 de concreto, tiene 1.000 empleados, posee tecnología de punta que permite movilizar 80 plantas portátiles y un parque automotor de 600 tractomulas. De esta manera, Argos se hizo al 2% del mercado concretero de Estados Unidos (donde operan unas 2.000 empresas) con una producción total al año que asciende a 7,6 millones de m3 de cemento y concreto.

Durante este mismo mes, se conoció el fallo de un tribunal venezolano, en el cual se le devolvió a Argos el control de la compañía subsidiaria Cementos Andino, ubicada en el estado de Trujillo, la cual había sido intervenida judicialmente un año atrás. La planta se la compró, en 1998, a la Corporación Venezolana de Fomento, por medio de su filial Cementos del Caribe en una licitación pública. El juzgado Séptimo de Caracas atendió una demanda en el sentido de que el 40% de las acciones de Cementos Andino debía ser devuelto al Estado venezolano, mientras que las restantes a sus antiguos dueños.

Con todas estas movidas, en 2005 Argos se consolidó como el quinto productor de cemento en América Latina, con sus plantas en Venezuela, Panamá, República Dominicana y Haití. Durante el presente año, el grupo espera ingresos por US$1.300 millones. Durante el primer trimestre de 2006, Cementos Argos y sus filiales han comercializado en el mercado colombiano 960.000 toneladas de cemento gris, 4% más que el año anterior; 335.000 m3 de concreto, con un incremento de 21%. Por su parte, en los mercados internacionales los volúmenes de venta también se han incrementado en lo corrido del año: concreto en 21% y cemento en 4%.

Sumadas las ventas en Colombia y en el exterior de cemento, concreto, clínker, cal, agregados y otros productos relacionados, la compañía y sus filiales han acumulado en los primeros tres meses del año ingresos por cerca de US$270 millones, con un crecimiento de 27% con respecto a los obtenidos en el mismo período del año anterior. Teniendo en cuenta la diversificación lograda, luego de las inversiones hechas en nuevas compañías durante el último año, por zona geográfica, sus ingresos corresponden en 50% a Estados Unidos, 42% a Colombia y el restante 8% a Latinoamérica. Y por tipo de producto, 52% a cemento y clínker, 46% a concreto y el restante 2% a otros productos.

Se espera que ahora, con la llegada del verano, las ventas repunten en vista de que hay nuevos proyectos en marcha y se prevé el inicio de importantes obras de infraestructura en diferentes regiones del país que demandarán miles de toneladas de cemento y concreto. Tanto Cemex como Holcim reportaron pérdidas de $200.000 millones y $35.000 millones, respectivamente, durante 2005, pese a haber reportado ventas por $420.870 millones y $251.963 millones.
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