| 6/8/2006 12:00:00 AM

Carbón

El crecimiento del sector carbonífero se acentuó en 2005. Las grandes empresas del sector preparan mayores inversiones para aumentar la producción.

El sector minero, en especial el carbonífero, disfrutó de lo lindo en 2005. La subida de los precios de las materias primas, jalonada por la voracidad energética de China, ha marcado la pauta del sector en Colombia. El carbón ocupa el segundo puesto, después del petróleo, en la generación de regalías para el Estado.

Las regalías de carbón en 2005 ascendieron a $468.000 millones, frente a $335.000 millones de 2004. La producción avanzó el año pasado hasta situarse, según datos preliminares del Ministerio de Minas y Energía, en 59,4 millones de toneladas. En 2004, esa cifra fue de 55 millones. Creció 9%.

La industria de carbón genera el 1,39% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Y seguramente irá en aumento. La inversión extranjera directa en Colombia impuso un nuevo récord en 2005 al superar los US$10.000 millones. El sector petrolero y minero acaparó US$3.219 millones. El reto del país es convertirse en el cuarto productor de carbón del mundo con casi 71 millones de toneladas anuales en 2008. A más largo plazo, el gobierno busca llegar a 120 millones de toneladas. Para ello necesitará más inversión extranjera, y las multinacionales que dominan el sector ya están alistando la chequera.

Drummond, por ejemplo, anunció recientemente que llevará a cabo inversiones en el país por US$1.100 millones con el objetivo de aumentar la producción de carbón para exportación. Las inversiones se realizarán entre 2006 y 2008. La primera meta es abrir las minas El Descanso y La Loma, ambas en el departamento del Cesar. Drummond también invertirá en obras de infraestructura, como el ferrocarril que lleva su producción hasta el puerto de Santa Marta. Esa estación de embarque también recibirá una inyección de efectivo para mejorar su capacidad. Drummond quiere pasar de exportar 22 millones de toneladas anuales, como lo hace ahora, a 26 millones en los próximos dos años. El aumento de la producción corresponde a la alta demanda del carbón colombiano en los mercados internacionales, dice la compañía.

La sed de materias primas que tienen los mercados internacionales está empujando a compañías como Drummond a realizar este tipo de desembolsos. Estados Unidos, uno de los principales mercados para el carbón colombiano, compró en 2005 US$795 millones, lo que supone un aumento del 68,9% en relación con 2004.

Glencore, otro de los principales jugadores en el sector, también está poniendo sus piezas en el tablero para aumentar sus exportaciones. La empresa suiza vendió este año a Xstrata su participación del 33,3% en el Cerrejón por US$1.712 millones. Xstrata, aunque puede parecer desconocida, es una de las mayores productoras mundiales de carbón para exportación: produce unas 100 millones de toneladas al año, lo que corresponde a casi un 20% del mercado internacional. Glencore, por su parte, intenta concentrarse en la región del Cesar. La clave de su estrategia es mejorar la infraestructura de la zona y rehabilitar el ferrocarril que opera Fenoco, con una concesión del gobierno. Así, la producción de la compañía escalaría hasta las 15 millones de toneladas en 2010 (está en 5,8 millones). Para cumplir esa meta estudia inversiones de entre US$500 y US$600 millones en los próximos dos años.

El Cesar se ha transformado, precisamente, en una de las regiones donde se concentra la mayor producción, con el 25% del total que exporta el país. El 97% de las exportaciones se hace desde la región Atlántica. Impulsada por los actuales precios del carbón, la explotación del interior del país se ha vuelto atractiva ya que atesora reservas de carbón metalúrgico. Esa materia es óptima para la producción de coque, un subproducto cuya demanda se ha disparado por ser un componente del acero. La producción en esas zonas, sin embargo, sigue siendo en su mayor parte rudimentaria y artesanal. Esa zona podría convertirse en los próximos años en un imán para nuevas inversiones.

Las regalías que genera el carbón se siguen concentrando en el Cesar y la Guajira. Boyacá registró un incremento del 230% en el valor de las regalías, Antioquia 154% y Cundinamarca 140%. El Cesar y la Guajira, por su parte, recibieron respectivamente $156.245 millones y $177.746 millones.

Las perspectivas para el sector son positivas tanto a mediano como a largo plazo. Todos los analistas parecen coincidir en que los altos precios se mantendrán y la demanda seguirá creciendo. Por otra parte, la inestabilidad política del continente, en especial en Venezuela y Bolivia, convierten a Colombia en un polo de atracción para las empresas inversoras de este sector.

Los retos

No obstante, para poder atender la demanda mundial del carbón, es indispensable llevar a cabo avances en la infraestructura férrea. Se trata del medio de transporte más económico para el carbón. Con el nuevo contrato de Fenoco y las principales empresas explotadoras como socios, se invertirán cerca de US$340 millones en la rehabilitación de la red actual y en noviembre del próximo año se tendría una segunda red férrea, que incrementará la capacidad de transporte a 80 millones de toneladas al año. Gracias a estas inversiones, Colombia supera cuellos de botella que presentan países como Australia y Sudáfrica.

De igual manera, las empresas están ampliando su capacidad de producción para aprovechar los precios altos y estables a futuro. El nivel de endeudamiento en maquinaria y en el resto de la cadena de suministros va en aumento, señala el departamento de investigaciones de Bancolombia. Como consecuencia de esa mayor producción, se requiere una mayor capacidad en puertos para exportar. Tanto las empresas como el gobierno tienen que trabajar hombro a hombro para lograr esos objetivos.
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