| 3/16/2007 12:00:00 AM

Cambio externo

Mientras las fusiones y adquisiciones de compañías están disparadas, la agenda mundial se enmarca en temas más sociales y ambientales, que sumados a la presión de los acuerdos de libre comercio transforman el escenario donde se deben mover las estrategias de mercadeo.

Con un entorno cada vez más globalizado, las empresas han tenido que adaptar sus estrategias y acomodarse a las reglas internacionales para competir. La primera fuerza que tienen que afrontar corresponde a las fusiones y adquisiciones que hacen empresas más robustas, de bolsillos más profundos y con marcas consolidadas que entran a competir en un mercado globalizado, donde el libre comercio —a pesar de sus recientes dificultades, en el caso del TLC con Estados Unidos— sigue su camino. Esta afanosa transformación externa tiene un impacto en el interior de las compañías, en especial en sus estrategias de mercadeo que pasan, casi de un momento a otro, a desarrollar políticas y lineamientos internacionales dictados por casas matrices, cuando antes tenían su propio plan de vuelo.

La segunda fuerza quedó planteada en el Foro Económico Mundial, pues se diseñó una agenda internacional en la que temas transversales como la Responsabilidad Social Empresarial, RSE, y el medio ambiente son prioritarios. Muchas empresas han visto en ellos la posibilidad de apalancar sus marcas y diferenciarse de su competencia, en momentos en que los productos y servicios se parecen cada vez más.

Hoy la estrategia va más allá de lo que se conoce como el mercadeo social. La meta es alcanzar un desarrollo sostenible, en el cual las empresas faciliten un mejor contexto a sus comunidades para el crecimiento de todos: proveedores, consumidores y entorno.

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