Cali

| 9/1/2000 12:00:00 AM

Cali

Cali está buscando el camino para salir de su crisis estructural. ¿La clave? Crear una visión compartida de futuro.

Reinvención en marcha En medio de la crisis más compleja de los últimos 100 años, la ciudad de Cali está tratando de reinventarse, de retomar el camino del liderazgo económico y cívico que tuvo en los años 70 y 80.

El reto no es nada fácil. Una de las conclusiones que arroja el análisis de los 21 estudios de planeación y visión que se han hecho para Cali y el Valle del Cauca en los últimos 20 años, se refiere a las características de la crisis: la mala racha no es coyuntural, no es el mero resultado de una caída en la economía nacional o de la lucha contra los capos del narcotráfico. La crisis es estructural. Es el fin de un modelo de desarrollo que dejó de ser rentable, que dejó de proveer crecimiento y desarrollo. ¿Cuál modelo? Cali y el Valle del Cauca se habían crecido, como ocurrió en el resto del país, bajo el esquema de la economía cerrada. Las multinacionales industriales y los empresarios locales desarrollaron sus inversiones con el propósito de abastecer el mercado nacional. Por más de 30 años ese esquema fue altamente rentable. Cali gozó de una rápida expansión económica que le permitió llegar a aportar el 16% del Producto Interno Bruto del país cuando en los años 60 apenas generaba el 10%. Con la llegada de la apertura, la competencia por los mercados externos y la coincidencia de este cambio con la profunda crisis de la economía, además de la lucha contra el narcotráfico, la crisis de Cali fue inevitable. El modelo simplemente dejó de funcionar. En los últimos 4 años la región perdió un punto porcentual en la participación en el PIB total nacional, el desempleo se elevó a preocupantes niveles del 20%, la población en indigencia se duplicó entre 1994 y 1998 y las familias por debajo de la línea de pobreza aumentaron 30% durante el mismo período.



Crisis de liderazgo



Pero no solo fue un derrumbamiento de las estructuras económicas. El liderazgo empresarial, social y político también enfrenta tiempos difíciles. La clase empresarial caleña se aisló del tema público y dejó de influir en la administración de la ciudad y de la región como lo había hecho de manera muy activa durante las décadas del 60 y 70. La clase política llegó a niveles de corrupción insospechados y malos manejos que llevaron al municipio y al departamento a una situación fiscal inmanejable. Hasta 1998 el departamento del Valle tenía un déficit entre ingresos y gastos de $139.000 millones, cifra cercana al 1,0% de su PIB. La mala administración también llevó al departamento a un alto nivel de endeudamiento. En el 99 la deuda superaba los $400.000 millones, lo que obligaba a pagar en ese mismo año $145.200 millones por capital e intereses y solo pudo cumplir con $17.500 millones.



Un nuevo rumbo



El 2000 es justamente el año de transición hacia una reinvención de Cali. Coinciden el punto más bajo de la crisis económica y social de la región con el cambio de Alcalde y de Concejo. El gran reto es lograr que las agendas empresariales y políticas se junten. Que se cree una visión conjunta para preparar la ciudad para el futuro. En el pasado se desarrollaron numerosas visiones y planes de desarrollo (21 en total) pero con el gran problema de que eran proyectos aislados no compartidos por los diferentes sectores sociales, políticos y empresariales.



Desde finales del año pasado se inició un nuevo proyecto de visión que busca justamente recoger los resultados de todos los trabajos anteriores y lograr el consenso de diferentes sectores. Se trata del proyecto Planeta Valle. Este proyecto tuvo el soporte de la firma internacional de consultoría McKinsey & Company, que aportó su experiencia de otros procesos de visión que han tenido resultados asombrosos en ciudades como Cleveland y Houston en Estados Unidos o Puebla en México y Minas Gerais en Brasil.



Hoy, Cali tiene una nueva visión que ha retomado las fortalezas de la región, su gente y su establecimiento empresarial. Ahora, el norte es que en diez años la región sea el líder en Colombia en calidad de vida, bienestar económico y social. El ejercicio de visión esta vez pretende salir del papel y traducirse rápidamente en proyectos concretos. Solo falta que el nuevo Alcalde ajuste su agenda con Planeta Valle, que ese nuevo plan de futuro ya compartido por diversas instituciones empresariales, sociales y académicas sea también la prioridad del nuevo mandatario local.



Gustavo de Roux



Recuperar la competitividad y la confianza de la región, reducir la brecha social y mejorar el empleo y la educación.



Margarita londoño



Cali debe ser el gran centro proveedor de servicios de exportación. Debe recuperar su viabilidad financiera.
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