| 6/8/2006 12:00:00 AM

Cajas de compensación

Continúa el crecimiento en ventas y afiliados. El sector tiende a la consolidación de enormes oferentes de sistemas integrales de bienestar.

Para marzo de 2006, 4,47 millones de personas y más de 218.000 empresas estaban afiliados a una caja de compensación familiar (CCF). "Ha habido un crecimiento interesante en general y hay una evolución hacia tratar de convertirse en un sistema de protección integral", sostiene Néstor R. Rodríguez, director de Compensar, con alrededor de 2.200.000 bogotanos afiliados. En 2005, el número de trabajadores incorporados al sistema de cajas creció 10,1%, y el de empresas, 10,7%. Pero tal como lo ve Álvaro J. Cobo, presidente de Asocajas, el reto trasciende el incremento en cobertura y lo importante es contribuir a "equilibrar las condiciones dignas de vida de la población más vulnerable sin descuidar a los trabajadores".

El sector se prepara para ofrecer sistemas de protección global, que cubren desde recreación y educación, hasta crédito y salud. Se fortalecen alianzas entre cajas de diferentes regiones —como Cajas sin Fronteras—, y se consolidan fusiones —como la absorción de Comfenalco por Colsubsidio—. El año pasado, 40.000 familias recibieron subsidios para vivienda de interés social (cifra récord en 15 años). Por ejemplo, Cafam ofrecerá $47.000 millones en subsidios para vivienda durante 2006. Hoy, más de 90.000 menores asisten a 193 centros educativos y 130 bibliotecas de la red perteneciente a las cajas. En 2005, los subsidios al desempleo crecieron 134%, y el número de afiliados al régimen subsidiado de salud, 13,4%. Además, el crédito será el segmento estrella de los próximos años. A diciembre, el monto de créditos para la industria familiar creció 67% y el de créditos sociales 30%. En el caso de Colsubsidio, el fondo de crédito para este año asciende a $67.000 millones.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?