| 6/10/2005 12:00:00 AM

Cajas de Compensación

Estas empresas pulen su estrategia de alianzas que las convertirá en grandes competidores en los próximos años.

A las cajas de compensación familiar les cambió el negocio con la ley 789 de 2002. Ahora pueden participar en más actividades de seguridad social. Pueden conformar algunas sociedades comerciales, manejar subsidios de vivienda de interés social y desempleo, lo mismo que programas de atención a la niñez y capacitación para inserción laboral y están facultadas para captar y prestar dinero en microcrédito. A la vez, deben aumentar su eficiencia al bajar de 10% a 8% la porción que pueden destinar a gastos de administración de los aportes parafiscales que reciben (el 4% de las nóminas).

Para mejorar los servicios sin aumentar los gastos, las cajas reforzaron una estrategia que apenas se insinuaba hace siete años, la de las alianzas comerciales. Compensar, Comfenalco Antioquia y Comfenalco Valle integraron sus servicios en salud, educación y recreación. Lo mismo hicieron las 33 asociadas a Asocajas.

Algunas constituyeron sociedades. En 1995, Cafam y Colsubsidio conformaron la EPS Famisanar, que posee el 20% del mercado de Cundinamarca. Ocho cajas se unieron en la EPS SOS. Más recientemente, Colsubsidio, Cafam y Comfandi conformaron C3, una proveedora de medicamentos, y este año compraron el 90% de Finamérica, la compañía de financiamiento comercial especializada en microcrédito.

Pero además de los acuerdos y las sociedades, se habla de nuevas fusiones, que empezaron con la de Comfenalco Cundinamarca y Colsubsidio. Se espera que cajas en Cundinamarca, Tolima, Valle y Santander tomen la misma decisión.

Las cajas son uno de los jugadores más importantes en recreación, salud, educación, y algo menos en construcción, crédito y supermercados. Pero la base de datos, la cercanía a los usuarios y, sobre todo, la posibilidad de consolidar redes nacionales con alianzas y fusiones les daría un enorme poder comercial.

Si se tomaran en conjunto las cajas de compensación familiar, con ingresos por $4,4 billones en 2004, serían la tercera empresa más grande del país por ventas, después de Ecopetrol y el Grupo Empresarial Bavaria.

Estas entidades tendrán que decidir si optan por desarrollar líneas de negocios comerciales, donde competirán con otros empresarios que resentirán -como ocurrió en los 80 con los supermercados- las ventajas que puedan tener frente a ellos. También podrán escoger convertirse en los mayores gestores de proyectos sociales del país. En cualquier sentido, el crecimiento de las cajas por la vía de las alianzas las volverá unos gigantes empresariales que sin duda todos tendrán que mirar.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?