| 1/1/2000 12:00:00 AM

BOOM EN EL 2005

Los escenarios del futuro y las estrategias para moverse en cualquiera de ellos.

Colombia tiene todas las posibilidades de entrar en poco tiempo en una fase de crecimiento sostenible y creadora. Así como en los últimos 2 años se vivió la crisis más compleja en 100 años, los próximos 5 podrían ser el escenario de crecimiento y riqueza más importante que el país haya visto. Si se hace la tarea, en menos de 2 6 3 años, el país podría estar creciendo a una tasa del 6,0%, lo que representaría recuperar lo perdido, reducir el desempleo a niveles sostenibles y el número de pobres en cerca de 4 millones de personas.

Hoy se está dejando a un lado el ambiente pesimista de hace unos meses. Además, "no hay mal que dure 100 años ni país que lo resista". Un empresario consultado por Dinero se refirió de manera certera a este síndrome de anemia (desintegración de las normas) económica: "la crisis económica se demora demasiado en ser aceptada, pera una vez se acepta no se quiere pensar en otra cosa. La sensación de túnel todo lo opaca".

Hay nubes, incertidumbres, dificultades, pero Colombia tiene en sus manos capital intelectual, espíritu empresarial y suficientes visionarios como para salir de ese túnel de manera muy rápida. A pesar de las dificultades de la economía, el país ha sabido manejar la crisis, no se ha ecuadorizado" ni ha entrado en espirales hiperinflacionarias, como ocurrió en Argentina o Brasil. Los empresarios han aprendido en estos últimos 2 años más que en los pasados 40.

¿Que la crisis económica ha sido destructora de empresas y de empleo? ¿Que se han ido 100.000 colombianos y fugado capitales por casi US$10.000 millones? ¿ Y que ha afectado la estabilidad financiera de las empresas y del fisco? Todo esto es cierto pero también lo es que la crisis representa una enorme fuerza de destrucción creadora. Las empresas han aumentado su productividad en los últimos 2 años más rápido que en ningún momento de los últimos 50. Actualmente, hay más empresarios que nunca preparándose para conquistar los mercados internacionales. Como en el Cono Sur de los 70, los emigrantes a los países desarrollados pueden ser los grandes impulsores de la reinserción internacional del país. Los capitales fugados pueden ser un enorme potencial para la reconstrucción de las economías posconflicto. Y la crisis ha representado un impulso sin par para encarar reformas que antes era imposible pensar. ¿Quién habría imaginado un acuerdo con el FMI con el 85% de aceptación en la opinión pública?

¿Que la violencia colombiana fue en los 90 la más alta del mundo, con una destrucción de riqueza y oportunidades mucho mayor que cualquier recesión? ¿Que tenemos la guerrilla más antigua del mundo, que ha hecho creer a mucha gente que Colombia lleva 50 años de guerra civil? No obstante, también es cierto que desde mediados de los 90, a pesar de las mayores y más visibles masacres, la tasa general de homicidios se ha reducido un 2096, la caída más rápida registrada por país latinoamericano alguno en el siglo XX. O que la exacerbación del conflicto de orden público ha ido acompañada de una movilización sin precedentes de la sociedad contra la violencia, que los ilegales se han aislado del fervor de la opinión pública, y que esta cree hoy menos que nunca en la posibilidad de que los armados derroten a las fuerzas armadas o de que lleguen a tomarse el poder.

¿Será el futuro solo blanco o negro? Ni lo uno ni lo otro.



Escenarios



Aunque las probabilidades de que Colombia entre en una fase de crecimiento y salga de la crisis actual son altas, dada la capacidad existente, la experiencia histórica y el actual contexto internacional, una de las mejores formas de pensar el futuro es por el método de escenarios. Los métodos tradicionales de toma de decisiones parten de la base de que hay alternativas claramente definidas, con un impacto cuantificable. Sin embargo, cuando las situaciones son complejas y el período de análisis es largo, esos métodos dejan de ser útiles. Los futuros posibles solo se identifican como variaciones dentro de una amplia

gama de probabilidades. La construcción de escenarios permite llevar el problema a unos términos manejables.

En esta metodología, las variables inciertas se aglutinan en dos grandes ejes de análisis. Al cruzar estos dos ejes, se obtienen cuatro escenarios posibles. El ejercicio de predicción consiste en imaginar cómo sería el futuro dentro de cada uno de esos escenarios: cómo serían sus detalles, cuál tendría que ser la evolución de las variables clave para llegar a cada uno de ellos y cuál sería la proyección futura de cada situación. Finalmente, se determina una estrategia para cada escenario y se identifican las variables de alerta sobre las que se debe concentrar la atención, para reaccionar a tiempo a medida que transcurren los hechos. En Colombia, Dinero, después de una ardua tarea de consulta con empresarios y líderes de opinión, encontró que para planear el futuro económico y de negocios hay dos ejes principales: la economía vista por medio de las fuerzas del crecimiento y con base en los modelos econométricos y de consistencia macroeconómica disponibles en el país, y el eje empresarial movido por el AGIITE: Alianzas, Globalización, Inversión, informática, Ternología y Educación. Estas fuerzas empresariales son las que mejor explican las tendencias del futuro: la competencia por los mercados intemacionales, el conocimiento como variable crítica de competitividad, internet como nuevo ámbito de negocios y el acceso al capital global.

Dinero caracterizó con nombres de aves los cuatro escenarios con el objeto de que el lector las recuerde fácilmente: el escenario Gallina, el Golondrina, el Cacatúa y el de los Gansos.

En el escenario Gallina, ni la economía reacciona ni las empresas logran responder. Es un mundo de crisis en el que la situación actual del país se perpetúa, no se resuelven los grandes problemas financieros y fiscales ni las quiebras empresariales. En ese mundo sombrío, la economía no crece y el desempleo llegaría al 3596 en el año 2005. El país se "agalbna".

Ahora, imagine una segunda posibilidad de cruce entre los dos ejes principales. ¿Qué tal si los problemas macroeconómicos más protuberantes solo se resuelven a medias, pero surgen algunas iniciativas empresariales exitosas pero aisladas? Ese es el escenario de las Golondrinas, que son aves solitarias. En este escenario, la economía apenas logra un crecimiento del 3,096 y el país no puede recuperar lo que perdió en estos últimos 2 años.

El escenario de las Cacatúas (o loros) es una tercera posibilidad. La economía logra salir de manera temporal y crece muy rápidamente pero sin suficiente sostenibilidad, quedan faltando reformas y proactividad empresarial. Mucho mido y pocas nueces.

Y escenario final es el de los Gansos, las aves líderes por excelencia, que vuelan miles de kilómetros al año y lo hacen dándose ánimo entre sí en cada parte del camino. Es un escenario positivo y a la vez realista en el que la economía logra retomar una senda de crecimiento sostenido superior al 6,096 anual, las empresas se reorganizan, surgen nuevas iniciativas y empieza un renacer del mercado de capitales.



La transición



La economía colombiana ha girado en los últimos años en el escenario de la Gallina, con una combinación de reformas macroeconómicas tímidas y políticas microeconómicas poco estimulantes que han provocado una situación generalizada de crisis y un comportamiento defensivo en las empresas para sobrevivir. El período 2000.2001 probablemente sea un bienio de transición para la realización de las grandes reformas estructurales de la economía que aún faltan. El crecimiento económico promedio difícilmente superará el 2,0 6 3,096 y la reducción de la tasa de desempleo apenas reflejará el impacto de los programas de emergencia social.

Creemos que la transición hacia el escenario de los Gansos se dará mediante un tránsito temporal al escenario de las Golondrinas. El dinamismo externo de las nuevas organizaciones empresariales v de los ministerios sectoriales (como Comercio, Comunicaciones, Minas y Desarrollo) superará la rapidez de respuesta de las autoridades monetarias ), Fiscales, la transición hacia el escenario se acelerará con la firma de los primeros acuerdos de paz. que, en medio de las inevitables discusiones y envidias, firmará el presidente Pastrana antes de culminar su mandato.

Colombia está en el momento clave de su historia, con grandes oportunidades y retos hacia adelante. Los escenarios posibles son claros: existe una alta probabilidad (superior al 66% de pasar por un escenario de Golondrinas con crecimiento temporal y de entrar luego en uno sostenido, el de los Gansos.



LAS GALLINAS



En este escenario, las autoridades macroeconómicas no logran poner en marcha el programa de saneamiento macroeconómico anunciado y el resto del equipo económico falla en estructurar una política microeconómica hacia la competitividad y el conocimiento. La crisis se prolonga en los próximos 2 años y la economía nunca recupera un crecimiento positivo. En la senda de la crisis, el desempleo podría subir por encima del 3596. Al final de la década, los colombianos podrían haber perdido un 2796 adicional de su actual ingreso per cápita.

Por su lado, los empresarios y hombres de negocios emplean toda su energía en sobrevivir a la tormenta. El gobierno pone sus energías más en defender a los perdedores del pasado que en apoyar a los ganadores del futuro. Muchos, sin embargo, no sobrevivirán. Será la época del cacareo por parte de las autoridades y los gremios empresariales, pero habrá pocos huevos.



Las Golondrinas



En este escenario, aunque la economía no supera sus problemas de estabilidad global e incentivos al trabajo y emprendimiento duro y honrado, algunos empresarios logran generar islas de excelencia conectadas con empresas de talla mundial, bien sea con inversión directa o mediante alianzas. Orillarán por su desarrollo empresas del área minera, algunas maquiladoras que se instalan en las zonas de exportación y organizaciones empresariales enfocadas claramente al área química y editorial. Pero uno golondrina no hace verano, y estas islas de excelencia no logran irradiar sus aprendizajes al resto del entorno empresarial.

En materia macro, será una senda de crecimiento a tasas del 3,0%, el desempleo continuaría aumentando hasta el 2002 y a partir de allí se estabiliza en niveles cercanos al 20%, tal como Panamá o las economías del Caribe inglés.

El resultado positivo de este escenario es el premio a los visionarios que sobresalen en medio de un entorno desalentador. El resultado negativo es una gran desigualdad de oportunidades y de resultados sociales.



Las Cacatúas



En este escenario, la recuperación económica logra despegar más rápido que el desarrollo empresarial. Impulsado por rentas extraordinarias del área minera -favorables precios del petróleo o más rápidas exportaciones de carbón o gas-, o por la imposición de una sobretasa a las importaciones, o por los recursos de una generosa cooperación internacional, el gobierno genera un programa de inversión pública ambicioso que estimula la construcción de infraestructura sin poner en peligro el equilibrio fiscal. Pero la política mlcroeconómia brilla por su ausencia.

El programa expansivo, aun cumpliendo los requisitos de la ortodoxia, puede llegar a tasas de crecimiento del 5% en 1995. Pero resulta insostenible, porque la falta de respuesta en la oferta y el bajo aumento de la productividad generan presiones inflacionarias cuyo enfriamiento termina por enfriar también la economía. Las cacatúas, como sus parientes cercanos, terminan apenas hablando mucho y haciendo poco, es decir, dando lora sin generar verdaderas oportunidades de desarrollo.

De este escenario se beneficiarán quienes consigan temporalmente empleo, y los proveedores de bienes y servicios asociados con el gobierno, como ocurrió en la década de los 90.



La planeación por escenarios



La planeación por escenarios es una de las herramientas más utilizadas en estrategia que surge de las técnicas militares muy utilizadas por el ejército aliado durante la Segunda Guerra Mundial. Esta metodología fue usada con mucho éxito por Shell para anticiparse a la crisis del petróleo de los 70 y a las transformaciones de la Unión Soviética a finales de los 80. Sudáfrica utilizó los escenarios en su proceso de negociación de paz para salir del complejo conflicto del apartheid. Recientemente en Colombia fue la base del grupo Destino Colombia para imaginar escenarios de conflicto en el futuro. El objetivo de la planeación por escenarios no es adivinar, sino preparar estrategias que funcionen en cualquiera de los futuros posibles.
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