| 9/18/2009 12:00:00 AM

Banco de Bogotá

A diferencia de muchos países, donde el crédito sigue bloqueado, en Colombia la cartera sigue creciendo a un buen ritmo y su calidad continúa en niveles manejables.

Además, la banca tiene altos niveles de provisiones, capital y rentabilidad que la ponen en una situación muy distinta a la que vivía el sector, por ejemplo, antes de la crisis de finales de los noventa. De hecho, la solidez del sector financiero es una de las grandes fortalezas de la economía colombiana y uno de los factores que le ha permitido salir mejor librada de esta crisis global.

Y dentro del sector financiero, el Banco de Bogotá es, al igual que en 1999, reconocido por los empresarios como una de las entidades que saldrá más fortalecida después de la crisis.

Es más, durante la crisis pasada 1999-2001, el Banco de Bogotá fue el único del sistema que no perdió dinero gracias a sus políticas conservadoras, como el manejo adecuado del riesgo, una agresiva retención de utilidades, un estricto otorgamiento de crédito y una política de inversiones muy conservadora, entre otros factores. De hecho, "estas han sido características generales del banco durante toda su vida", afirma Alejandro Figueroa, presidente de la entidad.

"El banco no concentra su cartera en ningún sector específico: diversificamos por sectores, áreas geográficas del país, tamaño de las empresas, etc. Además limitamos las cuantiás en empresas y casi nunca utilizamos el máximo cupo disponible con un cliente específico. En materia de crédito, realizamos un análisis muy cuidadoso de la capacidad de pago de los deudores. Y, por el lado de las inversiones, tenemos un portafolio muy diversificado con un perfil de riesgo bastante moderado, lo que nos ha permitido pasar las crisis cuando llegan. Capitalizamos siempre el 50% de nuestras utilidades. Estos factores son los que construyen una entidad sólida y un buen crecimiento con rentabilidad", afirma Figueroa.

Y las cifras lo demuestran. En lo corrido del año, a julio, el Banco de Bogotá acumula utilidades por $404.000 millones, el 11,4% de su patrimonio y el 15% de las utilidades del sistema. Además, cuenta con uno de los mejores indicadores de calidad de cartera del sistema, algo por lo que siempre se ha caracterizado. A julio, la calidad de cartera era del 3,1%, mientras que la de los bancos nacionales era del 4,1% y los bancos extranjeros del 4,8%. El cubrimiento de la cartera alcanza el 123,2%.

El Banco de Bogotá también ha sido reconocido siempre como una de las empresas mejor administradas. Y durante está difícil coyuntura no fue la excepción, pues sigue siendo reconocido como un banco conservador, eficiente, con alta calidad de cartera y rentable.

"Durante estos meses hemos seguido con nuestras políticas, aunque analizamos con más rigor el riesgo de crédito. Sin embargo, el crédito ha estado abierto y disponible para todos los clientes. Con seguridad, no ha sido la peor crisis por la que hemos pasado y su origen fue externo", afirma Figueroa. "Este trimestre va a ser mejor. No obstante, la recuperación será lenta. Por ahora, seguimos tecnificándonos y realizando grandes inversiones para dar mejores servicios", dice.

El banco más antiguo de Colombia, con 138 años, es hoy el segundo por activos, con una participación de mercado cercana al 14%. Además, pertenece al Grupo Aval, el conglomerado financiero más grande de Colombia, que controla los bancos de Occidente, AV Villas y Popular, y la AFP Porvenir, entre otras entidades, con las cuales representa cerca de una tercera parte del sistema financiero colombiano.

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