| 6/8/2006 12:00:00 AM

Banano

Colombia enfrenta dificultades para aumentar el área sembrada de esta fruta. Se necesitan inversiones en infraestructura y fertilización.

Para subir en el ranking hay tres caminos, todos ellos con dificultades. De un lado, como lo señala Jorge Ospina, analista económico de Augura, se podría producir más, aumentando el área sembrada. Esta opción, aunque parece la mejor, no es tan claramente viable. Las siembras de Santa Marta decrecen y las de Urabá crecen tan poco que parece que el país está cerca de su límite de producción. Los agricultores temen que las hectáreas adicionales aumenten la sobreoferta mundial y bajen los precios. Pero en banano hay economías de escala que se deben buscar. Por eso, las 180.000 hectáreas de Ecuador frente a las 43.582 hectáreas son un argumento competitivo a favor de los vecinos.

La segunda vía es aumentar la productividad, sobre todo con inversiones en infraestructura y fertilización. En esto se puede mejorar incluso con esquemas de inversionistas como el costarricense, que instaló a Del Monte en su territorio.

La tercera vía es bajar costos. Ospina también lo considera difícil. Cerca del 43% del costo en Colombia es de mano de obra, que está regulado por una convención colectiva que este año se negocia con un aumento de sueldos 5% por encima de la inflación. En Ecuador y Filipinas, algunos hablan de trabajo infantil o en condiciones inferiores a las de ley, aunque eso puede impedirles en el mediano plazo la entrada a Europa. En otro frente más manejable, dice Ospina, se podrían conseguir mejoras en el precio de fertilizantes y funguicidas.

El año 2006 será un período normal, con exportación de 80 millones de cajas de 20 kilos, un poco menos que las 82,5 millones de 2005, que fue un año excepcionalmente bueno.
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