| 6/8/2006 12:00:00 AM

Avícola

A pesar de los buenos resultados financieros, el TLC amenaza el futuro de este sector, que debe buscar estrategias para sobrevivir al entorno.

El valor de la producción avícola en Colombia supera los US$2.000 millones, lo cual la posiciona junto con la ganadería de carne y leche, y el café entre las tres más importantes del sector agropecuario. Con ventas que han presentado en los últimos años un crecimiento promedio de 5,98% anual, se caracteriza por ser un sector competitivo con buenos desarrollos tecnológicos y fitosanitarios. "Colombia cuenta con grandes ventajas comparativas avanzando en temas de seguridad, estándares de productividad en granja, conocimiento de las redes de distribución y empaques", afirma Jorge Enrique Bedoya, presidente del gremio de avicultores Fenavi.

La industria avícola se ha caracterizado por ser atomizada y, además, de acuerdo con las investigaciones del Observatorio de Agrocadenas, no tiene encadenamientos eficientes entre los distintos pasos del proceso productivo desde la incubación, hasta los restaurantes, pasando por los alimentos balanceados y los productos veterinarios. Solo unas pocas empresas se han integrado verticalmente elaborando su propio alimento, pero el trabajo conjunto es escaso. Si el sector no se mueve pronto, tendrá que vérselas con una enorme competencia que viene no solo de Estados Unidos, como se podría pensar por el TLC, sino de Brasil.

El riesgo de importación de Estados Unidos es que el mercado estadounidense no consume los cuartos traseros del pollo. Los consideran casi desechos, por eso llegarían al país con precios muy bajos. "El futuro del sector depende de cómo quede la negociación en la letra menuda. Ya hay un contingente de 26.000 toneladas de trozos (alas y despojos) listo para entrar de manera inmediata al país y sin arancel", afirma César Camargo, presidente de Incubacol y Puro Pollo.

Para defenderse, los colombianos podrían exportar pechugas a Estados Unidos, pero para hacerlo, tendrían que quitarse de encima otro tipo de restricciones. Costa Rica y Chile no pueden entrar pollo a ese país por los tipos de corte que usan y Colombia no puede hacerlo por los brotes de la enfermedad Newcastle.

Invasión alada

El riesgo de no entender las movidas internacionales es alto. Sin decir que el país se haya vuelto estrictamente un objetivo comercial concreto de las empresas avícolas del hemisferio, para nada se puede descartar su entrada. Pero, además, si las compañías nacionales deciden salir con vigor a los mercados mundiales, se las encontrarán a la vuelta de cada esquina.

La estrategia de Tyson Foods, una de las mayores empresas de alimentos y la 80 en ventas de Estados Unidos, está en "crear valor agregado a los productos por medio de la investigación e innovación, valores corporativos y servicio al cliente", dice John Tyson, director general de la compañía en su informe anual. En los próximos 5 años, planea aumentar las ventas de productos de valor agregado, mejorar la eficiencia operacional y ampliar la presencia internacional. Este anuncio es de temer cuando viene de la compañía de proteínas de marca más grande de Estados Unidos con el 26% de la participación de ese mercado y un crecimiento en ventas del 11% para 2005.

Otra amenaza viene de Brasil. Nildemar Secchemes, presidente de Perdigão, le dijo a Dinero que "para 2006 la empresa está iniciando una nueva etapa de expansión de sus operaciones nacionales e internacionales. Su primer paso es abrirse un nuevo mercado en la bolsa de valores de São Paulo. La estrategia es apropiarse de prácticas empresariales que permitan generar un crecimiento acelerado convirtiéndose en uno de los mayores jugadores mundiales". Perdigão vende casi 20 veces más que la mayor empresa avícola colombiana y ya es competencia para los colombianos que venden en Venezuela. El poder brasileño en ese mercado ha aumentado por cuenta de los tratados comerciales entre Brasil y Venezuela.



¿Defensa de corto vuelo?

Y ¿cómo se está preparando la defensa? Para Bedoya, "una de las variables competitivas del sector son los precios bajos, que no compiten con productos sustitutos más costosos como la carne de res o de cerdo. Pero la competencia internacional es fuerte y el reto es grande. Las empresas deben prepararse en alianza con el gremio y el Estado para iniciar un proceso de internacionalización", ratifica. Fenavi ha intentado ingresar al mercado de Rusia, Cuba y Centroamérica, aunque son esfuerzos de mediano y largo plazo.

Así, parece haber llegado el momento de hacer alianzas estratégicas entre el gremio, el Estado y las empresas nacionales y si es el caso internacionales, para mejorar factores críticos de éxito como el manejo del frío, materias primas, comercialización y distribución. La otra gran alternativa es aprovechar y buscar espacios para que las compañías colombianas tengan sucursales o en Estados Unidos.

Por su parte, a decir de los departamentos de estudios económicos de Fenavi y Fonav, el gobierno debería mejorar su manejo aduanero para evitar el contrabando técnico, fortalecer el trabajo sanitario del sector para enfrentar el reto de la influenza aviar, y hacer un documento Conpes del sector en el cual se fomente el avance tecnológico.
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