| 5/25/2007 12:00:00 AM

Arroz

La clave para mejorar la productividad está en los distritos de riego.

La situación del arroz parece, por ahora, calmada. La producción del año pasado bajó 16% frente a la de 2005, fundamentalmente debido a la reducción de más de 77.000 hectáreas en los Llanos. Sin embargo, se recuperó en 2007 hasta llegar a 410.000 hectáreas, un nivel cercano al promedio histórico de 420.000.

La cotización internacional del cereal aumentó 10% en los últimos meses. En parte, porque las tierras destinadas al arroz en Estados Unidos se dedicaron a la siembra de maíz con fines de producción de etanol. El aumento en los precios (US$410 por tonelada) ayudará a mantener este año los precios domésticos en cerca de los $620.000 por tonelada.

No obstante, y a pesar de la relativa tranquilidad en el sector, está presente la amenaza de las importaciones provenientes de Venezuela, Ecuador y Perú. En particular las de Venezuela, donde el precio del cereal es controlado y hay un gran incentivo para el contrabando, ya que hay una ganancia adicional debida a la diferencia en el precio del dólar de un lado y otro de la frontera. "No solo es un negocio de importación sino un negocio cambiario", explica el gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández.

Hay varias fórmulas para defenderse de las importaciones vecinas (ver recuadros). La más segura consiste en crear nuevos distritos de riego de gran tamaño (más de 10.000 hectáreas) que aumentan la producción -frente al arroz secano- en casi dos toneladas por hectárea y en más de cinco toneladas frente a cultivos secanos manuales.

Proyectos
Fedearroz está ampliando sus plantas de semillas de Espinal y Valledupar y construyendo una nueva en Villavicencio, a un costo de $12.000 millones.

20% del área sembrada se ha nivelado con láser para ahorrar agua. Podría aumentar hasta el 40% en los próximos años.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?