Armenia

| 9/1/2000 12:00:00 AM

Armenia

La ley Quimbaya debe darle un nuevo desarrollo empresarial a la región.

Un día antes del terremoto que dejó casi destruida la región, Armenia era la única ciudad que ya tenía listo su Plan de Ordenamiento Territorial, POT.

Hoy, después de un año largo de este suceso, al mismo tiempo que se está trabajando en la reconstrucción, se está desarrollando el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial. Esta vez se está pensando en una ciudad diferente, donde los ganadores serán sus habitantes.



La ciudad contará con unos espacios urbanos más estructurados. Antes, el desarrollo estaba previsto de espaldas a las cañadas, desagües de aguas negras. El nuevo modelo se hace de cara a ellas. La idea es involucrar las cañadas, que son muchas, en la vida cotidiana de la ciudad y sus habitantes. Gracias a estudios que se han hecho, se han podido identificar las zonas de alto riesgo, que se destinarán a zonas recreativas y parques, y no a las grandes construcciones, como ocurrió antes del terremoto. Así mismo, con la articulación de las 15 Organizaciones no Gubernamentales, se están definiendo los temas estructurales de la ciudad. Ya hay una infraestructura vial definida y unas políticas establecidas en el tema de macroproyectos, como el de la falla de Armenia. Con una inversión presupuestada de más de $700.000 millones, que supera la hecha en los últimos 20 años, se espera que la región despegue. Así mismo se espera que el proceso de reconstrucción reactive la economía de la ciudad.



Hoy la reconstrucción es el principal proyecto de los ciudadanos y gobernantes de la ciudad. Por medio del FOREC, Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero, y otras instituciones involucradas en la ejecución de la reconstrucción de la región, ya se han aprobado $32.680 millones en subsidios de vivienda rural, o sea 7.608 viviendas en el Quindío. En la zona de desastre, que cubre Quindío, Risaralda, Valle, Tolima y Caldas, el subsidio aprobado para vivienda llega a $86.478 millones, un total de 16.613 viviendas. En materia de educación se han entregado $1.500 millones en subsidios a estudiantes de universidades públicas en Quindío. Para iniciar el año escolar del 2000, se entregaron 202 escuelas y colegios. Y se invirtieron en promedio $87 millones por establecimiento. Los recursos asignados a las empresas de servicios públicos suman un total de $9.700 millones.



Desarrollo empresarial



Pero si la reconstrucción es prioritaria en este momento, el desarrollo industrial y empresarial de la ciudad también lo es. Hoy esta región, con una industria basada en el café, debe abrirse a nuevas alternativas de desarrollo económico.



Con programas de competitividad se están dando los primeros pasos en la diversificación de productos con calidad de exportación. Esta región, que se ha caracterizado por unas exportaciones incipientes y basadas en el café, ahora está incursionando en la exportación de artículos de cuero y de productos agrícolas procesados como la yuca y el plátano. Con la Ley Quimbaya, que otorga exenciones tributarias para la instalación de industrias en la región, se espera que el desarrollo empresarial y exportador arranque, y así mismo atraer inversión nacional y foránea, uno de los ingredientes indispensables para el desarrollo económico. Por otro lado, el turismo se ha convertido en otro de los focos de desarrollo. En una semana pueden llegar a la región entre 20.000 y 30.000 visitantes. El Parque del Café, el Museo de la Guadua y las fincas de la región se han transformado en los principales jalonadores del turismo en la región. Armenia tiene dos metas por cumplir. La primera, continuar con el proceso de reconstrucción y la segunda, sacar adelante sus nuevos focos de desarrollo, el turismo, la diversificación de productos de exportación y una nueva industria.



Rodrigo Estrada Revéiz, presidente Cámara de Comercio.



Más allá de la reconstrucción



Para la Cámara de Comercio, entidad que ha estado muy vinculada a todo el proceso de reconstrucción, Armenia debe trabajar varios factores que se han convertido en los principales obstáculos de desarrollo de la región. Estos son la desarticulación entre sector productivo, educativo y gobierno, la falta de competitividad de los sectores productivos y económicos, la debilidad de los clusters y la falta de visión a largo plazo.



La ley Quimbaya y la aplicación del Código de Rentas de la ciudad deben convertirse en el principal estímulo para el desarrollo empresarial. Por otro lado, se debe buscar la forma de articular las cadenas productivas agroindustriales, pues sin lugar a dudas en ellas está la vocación de la región.
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