| 6/10/2005 12:00:00 AM

Arcilla y cerámica

El sector le ha apostado a profundizar el mercado internacional con inversión en innovación, diseño y tecnología.

La crisis de la construcción en 1997 golpeó fuertemente el sector de arcilla y cerámica. En 1999 y 2000, la devaluación redujo el atractivo de los productos de cerámica nacionales en el exterior y la baja demanda, el de los productos de arcilla y cerámica en el país. Sin embargo, en los últimos años, la recuperación de la edificación y de los mercados internacionales, en especial los de Venezuela, Ecuador y Estados Unidos, les dieron un segundo aire, aunque la revaluación les abrió las puertas a productos importados legalmente y al contrabando de China.

La calidad y los nuevos diseños impulsaron la entrada de los productos de arcilla colombianos a los mercados internacionales. En 2004, los más exportados fueron las baldosas para pavimentación o revestimiento, por US$32 millones a Estados Unidos, Ecuador y Venezuela, 27% más que el año anterior. Le siguieron las tejas con US$7,5 millones facturados, y un incremento de 15% frente a 2003. Ladrillera Santafé, una de las empresas más importantes en productos de arcilla, creció 17% sus exportaciones en 2004, con ventas de ladrillos y tejas a Centro y Suramérica y el Caribe.

Entretanto, en cerámica, los principales productos exportados fueron las vajillas (US$12,5 millones), seguidas por utensilios de cocina (US$2,5 millones) y adornos de cerámica (US$1 millón). Sin embargo, China, líder mundial en exportaciones de manufacturas de cerámica, es la principal amenaza para esta industria por precio y volumen de los productos.

En lo que se refiere a cerámica para baños, de nuevo, el mayor mercado parece ser el de exportación. Locería Colombiana aumentó la participación de las exportaciones y hoy destina casi el 60% de la producción a mercados externos. Por su parte, Corona tiene como meta crecer 20% en sus ventas externas en los próximos cinco años, apoyada en Mansfield, una compañía que controla la empresa paisa y que tiene el 8% del mercado estadounidense de porcelana sanitaria.

No obstante, para establecer una base sólida de ventas nacionales, algunas empresas, como Cerámica Italia, de Bucaramanga, cambiaron los diseños de sus productos cerámicos para adaptarlos a la construcción de vivienda social, y a pequeños proyectos de remodelación y autoconstrucción.

Los empresarios aseguran que, para defenderse del contrabando, se le debiera apostar a profundizar el mercado internacional con inversión en innovación y tecnología. Alfagres, que produce los pisos Alfa, se mueve en esa dirección. Invirtió este año alrededor de US$700.000 para lanzar una nueva línea de pisos de madera laminada, para posicionarse en el mercado local en esta categoría, e incrementar sus ventas entre el 5% y 8%.
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