| 10/29/2004 12:00:00 AM

Antonio Caro<br> Colgate-Palmolive

(48 años) Vicepresidente mundial de ventas. Agrónomo, Pan American School of Agriculture. Economista agrícola, University of Florida. Máster en economía agrícola, University of Florida.

El talento nacional no tiene fronteras. Hace 6 años, el bogotano Antonio Caro, agrónomo de profesión, es el responsable de las ventas mundiales de Colgate-Palmolive, una de las firmas más grandes del mundo (US$11.000 millones). Antonio Caro piensa que "uno mismo se impone las restricciones y los límites", filosofía que hoy le permite dirigir un equipo de 36.000 personas, diseñar procesos, definir estrategias y demás operaciones en la gerencia global de ventas en Colgate. Colombiano hasta la médula, Caro es un hombre sencillo y apasionado. Hace tiempo es uno de los ejecutivos de mayor éxito en el exterior, aunque el país no se ha percatado de ello.

De su trayectoria profesional concluye que "estudiar en la universidad no da permiso de manejar el mundo, sino de entenderlo". Tenía 16 años cuando se graduó del Colegio San Carlos en la misma promoción que Alonso Martínez (Booz Allen Hamilton). Por llevarle la contraria a su familia, toda inmersa en el mundo de la construcción, estudió agronomía en la Pan American School of Agriculture, Tegucipalga, Honduras, donde se graduó en 1976. Luego estudió economía agrícola en la Universidad de Florida (1977-78), donde también obtuvo a los 26 años un máster en esta especialidad (1982). Inicialmente pensó en hacer el PhD, pero prefirió regresar al país para trabajar.

Rafael Picciotto, presidente de Pedro Domecq Colombia, le dio la primera oportunidad. Caro inició como gerente de producción en la planta de Bogotá y ascendió a la gerencia de Cali. Allí se gestó la siembra de uvas en Ginebra, de gran importancia para la compañía. Su paso por Pedro Domecq (1986-89) marcó su carrera profesional, por la confianza de Picciotto y por la posibilidad de trabajar en distintas áreas de la empresa.

En 1989, Caro decidió dar un salto en su carrera y contactó al presidente de Colgate en Cali. "Colgate siempre ha sido importante en Colombia, desde su ingreso al país en 1940", expresa. En Colgate inició como gerente de logística y de pronto se abrió un espacio en la dirección nacional de ventas. Sin dudarlo, se le apuntó al desafío, "en el trabajo, mientras se tenga lógica, la parte funcional se aprende rápido". En efecto, fue tal su éxito en los 6 años que estuvo en esta posición que en 1996 fue designado director de ventas para Asia Pacífico, "una experiencia maravillosa en la que tuve que viajar por todo el mundo", recuerda.

Hasta 1989 en Colgate cada país manejaba las ventas, por lo cual se decidió crear una gerencia global. La capacidad de Antonio Caro para entender diferentes culturas y su experiencia internacional lo hicieron merecedor al puesto. Su gran logro ha sido cambiar la concepción de las ventas, que explica en la frase "la señora es la que manda". Piensa que la revolución en las ventas está en entender lo que sucede del mostrador a la caja, "es la señora en cualquier pueblo de Colombia o en China con el billete en la mano al frente del mostrador quien me ratifica en mi puesto. Si ella no me compra, yo no vendo".
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