| 11/15/2005 12:00:00 AM

Alemania

Los productos exóticos son los más apetecidos por el mercado alemán, pero la producción colombiana no alcanza a cubrir la oferta. Ante esta situación la opción es trabajar en forma asociativa.

A pesar de que Alemania solo necesita petróleo y carbón, como dice Katarina Steinwachs, presidenta de la Cámara de Industria y Comercio Colombo-Alemana, algunos colombianos han logrado que sus productos sean atractivos para ese mercado por su creatividad y alta calidad.

Así, Asocolflores, gracias a las relaciones con la Asociación Alemana de Importadores de Flores (BGI), conectó a los empresarios de ambos países y consolidó negocios en el mayor importador de flores cortadas en el mundo, sector que crece a niveles del 28% anual. Por medio de esta alianza se hicieron misiones para que los compradores alemanes conocieran los cultivos en Colombia, verificaran su calidad y establecieran un contacto directo con los floricultores colombianos. "El alemán funciona con las relaciones personales, pues sus empresas son familiares", afirma Augusto Solano, presidente de Asocolflores. El valor de las exportaciones de flores a Alemania ascendió a US$9,8 millones en 2004, presentando un crecimiento del 29% frente al año anterior.

Una estrategia que les resultó exitosa a los exportadores colombianos fue colocar en las floristerías alemanas un mostrador con dulces y semillas de café envueltas en chocolate al lado de un arreglo floral. Al final del día se habían acabado las existencias, afirma Axel Bueren, director de Proexport en Alemania.

Ante este suceso, Proexport está pensando organizar el próximo año Colombia Tropical, una feria en la que se ofrezcan 25 productos, que van desde ají hasta patacones, para asegurar el ingreso a cadenas de autoservicios Kaufhof y Karstadt. "El alemán siempre busca productos nuevos y exóticos", agrega Bueren.

Por otra parte, en el sector de manufactura hay oportunidades, como lo demostró Dimag. Esta empresa produce accesorios decorativos con maderas exóticas del trópico colombiano, que se venden en Alemania, Francia, Suiza y España, por lo cual el 80% de su producción se exporta. Su secreto es que los productos se salen de la artesanía tradicional y sus diseños están a la vanguardia, explica su gerente María Guzmán. Este año, exportó el 20% de su producción total a Alemania y espera crecer sus ventas en 20% en 2006.

A pesar del bajo crecimiento económico que tuvo Alemania el año pasado (1,6%), en gran parte debido a los costos del proceso de reunificación y a la poca flexibilidad de su mercado laboral, tiene buenas posibilidades para los productos colombianos, siempre y cuando dispongan de la capacidad para atender el volumen de pedidos y encuentren el nicho apropiado.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?