| 10/1/1995 12:00:00 AM

A Dios rezando

Amediados de agosto de 1982 en la sede del diario El Tiempo, tiene lugar una peculiar reunión entre Alberto Donadío, Daniel Samper Pizano, Jaime Mosquera Castro y Carlos Zambrano Ulloa Los dos primeros encabezan la Unidad Investigativa del periódico capitalino, el tercero es presidente del Banco del Estado y el último, ex vicepresidente del banco, acaba de ser designado gobernador del Cauca.

Los periodistas vienen indagando desde hace varios días sobre el otorgamiento, por el Banco del Estado, de 10 créditos a ganaderos caucanos, en hechos ocurridos en 1979. Según el parecer de los banqueros se han ajustado en todo a las normas legales y no hay nada raro en las operaciones.

Sin embargo, los directivos del banco habían prometido desde hacía algunas semanas que llevarían a los ganaderos para que explicaran que sí habían recibido los préstamos, y una vez más habían incumplido. "No son ganaderos en el sentido que posean hacienda con ganado", dijo Mosquera, " más bien se trata de matarifes o comerciantes que se desplazan de un pueblito a otro comprando y vendiendo reses. Por eso es difícil localizarlos, porque trabajan dispersos". La sesión avanzó unos minutos más y cuando Mosquera y Zambrano se aprestaban a abandonar la oficina de la Unidad Investigativa, entraron intempestivamente el periodista Gerardo Reyes y Jaime Londoño. Acababan de llegar de Popayán, después de una maratónica jornada. Reyes les dijo a los banqueros que se iban a permitir hacer un ejercicio con el fin de comprobar una teoría, algo en lo que los financistas, un poco nerviosos, estuvieron de acuerdo. ¿Cuál es su nombre completo y nu-mero de cédula?

- Soy Jaime Londoño Buriticá y mi cédula es 1.193.346 de Manizales.

¿Cuál es su oficio?

- Desde hace 17 años trabajo para el servicio de Erradicación de la Malaria, del Ministerio de Salud. Comencé como conductor y ahora soy cotizador.

¿Tiene usted ganado?

- No tengo ni una cabeza,

¿Le ba comprado reses al bato de El Guadualito del doctor Jaime Mosquera Castro?

- Nunca.

¿Ha recibido préstamos bancarios? - Una vez el Banco de Colombia me prestó $15 mil.

¿Le debe usted $2 millones que le prestó el Banco del Estado en 1979? - ¿Cómo? No conozco a nadie en el Banco del Estado ni debo semejante suma.

¿Conoce a Popay´án o tiene vivienda en Bogotá?

- Conocí a Popayan en octubre cíe 1981 y no resido ni tengo nacía que ver con Bogotá.

Los periodis- tas le explicaron entonces a Londoño que aparecía como receptor de un crédito otorgado por el Banco del Estado para pagar unas reses que había comprado a Jaime Mosquera, le mostraron un pagaré que él negó haber firmado, y en medio de la confusión de sucesos anunció una dernanda contra el banco. Jaime Mosquera Castro y Zambrano Ulloa decidieron abandonar el recinto sin dar explicaciones.

El viernes 20 de agosto de 1982 el diario El Tiempo publicó en su primera página que los directivos y dueños del Banco del Estado se habían autoprestado $53 millones para consolidar su control sobre el establecimiento financiero. Y

que lo hicieron usando los nombres de ganaderos ficticios.

De allí en adelante se destapó el mayor caso de falsificaciones y trampas de que se tenga noticia hasta finales de 1983, cuando la marca la rompió por amplio margen el Grupo Grancolombiano. Entre la tarde del viernes 24 y el lunes siguiente, los ahorradores del Banco del Estado retiraron $4.000 millones.

Mosquera fue removido de su cargo, mientras Zambrano Ulloa se vio obligado a declinar su nombra-miento como gobernador. Investigaciones posteriores dieron información más detallada de todos los movimientos irregulares dentro del banco, y pusieron al tanto de la opinión pública un pasado nada santo de Mosquera y de sus colaboradores: sus vinculaciones al quebrado Unibank de Estados Unidos, su compra de los bancos Panamericano y de América Latina, y la toma de control del Banco del Estado.

El Banco del Estado fue nacionalizado el nueve de octubre siguiente, el autopréstamo se convirtió en delito y larme Mosquera Castro pagó dos años de prisión en la Cárcel Modelo de Bogotá. En agosto de 1987 el Tribunal Superior de Bogotá declaró cesación cíe procedimiento en su contra por los presuntos delitos de abuso de confianza y falsedad.

Otro proceso penal que se le sigue cumple ya 13 años y

apenas se ha iniciado la etapa de audiencia. Mosquera vive actualmente en San Juan de Puerto Rico en donde se ha convertido en un seguidor ferviente de un movimiento religioso. Viene a Colombia cada vez que el juzgado lo requiere. Su esposa Cecilia Steremberg de Mosquera es la encargada de manejar los negocios de la familia.
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