| 11/26/2010 12:00:00 PM

5. Banco de Occidente

Una cultura muy arraigada donde se le da prelación al desarrollo del recurso humano.

El Banco de Occidente permanentemente le toma el pulso a su clima laboral para identificar los problemas y tomar acciones constantes de mejora. Este año, por primera vez, realiza la metodología de Great Place To Work y calificó como el quinto mejor lugar para trabajar, lo cual, según sus directivos, no es una sorpresa sino consecuencia de un esfuerzo constante.

Es una entidad que de tiempo atrás estableció una cultura en la que se da prelación al desarrollo integral del recurso humano. Es parte de su misión corporativa. Por esto, se hace no solo una selección rigurosa sino que se les da a los empleados la posibilidad de promoverse. De hecho, siete de los nueve vicepresidentes de la entidad se han formado totalmente en el banco, al igual que su presidente, Efraín Otero Álvarez, quien lleva 37 años en la organización, y otros tres de los cuatro vicepresidentes regionales. El promedio de antigüedad dentro del primer nivel de la organización se ubica alrededor de los 25 años.

El Banco de Occidente se ha esforzado en ser reconocido por su calidad en el servicio al cliente, para lo cual ha establecido entre sus empleados valores como la trasparencia, un alto compromiso con los resultados, capacidad de enfrentar el cambio y el trabajo en equipo, para lo cual es fundamental la posibilidad de comunicarse a todo nivel. De hecho, este es el aspecto más valorado por los empleados: “que los líderes les comunican permanentemente los asuntos y cambios importantes así como las expectativas. Son coherentes en cuanto a lo que piensan, hacen y dicen”.

Con el fin de transmitir información oportuna a los colaboradores, el banco no solo cuenta con múltiples escenarios de comunicación, como comités de presidencia, de gerencia, de resultados, de área y de calidad en el servicio, sino que tiene en general una política de puertas abiertas a todo nivel. Todo el mundo sabe para dónde va el banco y el rol que juega cada quien en cada objetivo.

“Nos acaban de sacar una foto, el reto es seguir mejorándola. Sin embargo, esta ha sido siempre nuestra filosofía y si no hubiéramos tenido esta medición la preocupación por nuestros empleados sería la misma”, dice Efraín Otero Álvarez, presidente de la entidad.

En este banco especializado se vive un alto nivel de camaradería y compañerismo. Muestra de ello es que nunca se ha presentado un conflicto laboral y que la asociación de ex empleados del banco es muy activa.

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