| 8/1/1995 12:00:00 AM

TODOS TOMAN, UNOS PAGAN

TODOS TOMAN, UNOS PAGAN

¿Quién paga impuestos en Colombia? El impuesto de renta representa el 44% de los ingresos tributarios. El 95% lo pagan las sociedades. El 75% del impuesto de renta es pagado por los grandes contribuyentes, que no son más de 2.500.

por FERNANDO ZARAMA

El impuesto sobre la renta grava los ingresos de las personas naturales y las utilidades de las sociedades. En el año fiscal de 1994 representó un 44% del total de los ingresos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DLAN. Es el tributo más importante que alimenta las arcas del tesoro nacional.

Las tarifas de renta para las sociedades se han modificado en la última década. De un 40% de las sociedades anónimas y un 18% de las limitadas, más doble tributación de los socios, se pasó a un 30% generalizado para las sociedades a partir de 1986. En el caso de las personas naturales se redujeron las tarifas: el rango superior pasó de un 56% a un 49% en 1982, y a un 30% en 1986, eliminando la doble tributación.

Los impuestos complementarios al de renta se han modificado. Se eliminó el impuesto de patrimonio en año gravable 1992; a partir del mismo año el impuesto de ganancias ocasionales se fusionó con renta y el de remesas se ha reducido, para pasar de un 20% en 1986 al 12% en 1993, 10% en 1994, 8% en 1995 y 7% en 1996. De otra parte, los gobiernos para atender necesidades coyunturales, han acudido a establecer otro tipo de tributos asociados al impuesto de renta, como los bonos de financiamiento, el denominado impuesto de guerra y la contribución especial, con lo cual la tarifa efectiva hoy es de un 35;3%o sobre la renta liquida.



TRIBUTACIÓN FRENTE AL PIB

El impuesto de renta en el año fiscal de 1982 había llegado a una participación frente al PIB del 2,6%. A partir de entonces crece aceleradamente en los años siguientes: pasó a 3,65% en 1986, se sitúa en un 5,44% en 1993 y se reduce a un 5,13% en 1994.

En 1995 el gobierno estima una caída de este impuesto en $300.000 millones como resultado de una serie de situaciones que lo afectan: la reforma a la seguridad social con mayores costos y deducciones, que implicó en el sector privado un incremento en los costos del orden de $250.000 millones, la deducibilidad de la contribución especial, los fallos legales como los referentes al Decreto 401 y al efecto de la deducción teórica en los ajustes por inflación, y en especial, las consecuencias del incremento de la retención en la fuente, que en compras pasó del 0,5% en 1986, 1% en 1987, al 2% en 1990 y al 3% a partir de 1992. Las retenciones practicadas se descuentan del impuesto a cargo en el año siguiente y producen en muchos casos saldos a favor.



TRIBUTACIÓN POR PERSONAS NATURALES Y PERSONAS JURÍDICAS

La reforma de la Ley 75 de 1986, con la eliminación de la doble tributación y la desgravación de las personas naturales con ingresos bajos, marca claramente la tendencia de una participación cada vez mayor de las personas jurídicas y una pérdida de participación de las personas naturales en la tributación total.

Mientras en el recaudo del año fiscal 1982 la participación de las sociedades era del 15,5%, para 1987 era del 46,5% y para 1994 del 94,73% (En 1994 el recaudo por retención en la fuente incorpora la realizada a las personas naturales, que se practica sobre los ciudadanos de mayores ingresos).

Por su parte, la disminución de la participación de las personas naturales es evidente, al pasar del 84,5% en 1992, al 53,5% en 1987 y al 5,27% en 1994. Se deduce que la carga tributaria por impuesto de renta es asumida en su inmensa mayoría por las empresas y empleados de altos ingresos, que pagan retención en la fuente.

De acuerdo con los estudios económicos de las declaraciones de los grandes contribuyentes presentadas en el primer semestre de 1995, los sectores que tienen una mayor participación en impuesto a cargo declarado son el industrial con un 43,37%, el financiero con un 17,54% y el comercio con un 14,2%. La composición de la tributación de renta se ha mantenido relativamente estable desde el año gravable 1986 y los principales cambios que se destacan son: la baja del sector agropecuario del 2,69% en 1986 al 0,81% en 1993, participación que se mantiene en 1994 con un 0,82%. Igualmente se destaca el incremento en la participación del sector minero que pasó de un 6,72% en 1986 al 21,83% en 1993, participación que cae en 1995 a un 15,54%.

Si expandimos la muestra de los grandes contribuyentes al total de las sociedades (los grandes contribuyentes participaron en el recaudo de renta en el año fiscal de 1994 con 74,42% y se calcula que sólo 2.500 personas jurídicas y naturales están en esa categoría), encontramos que en precios constantes de 1994 el impuesto a cargo declarado por las sociedades por años gravables pasa de $809.939 millones en 1986 a $1.616.671 millones en 1993 y desciende a $1.343.582 millones en 1994. El promedio de crecimiento anual histórico es del 10,38% para el primer período (1986-93) y un crecimiento negativo en términos reales de -16,89% para el último año (El año gravable 1994 se declara en el año fiscal 1995).

En valores constantes el año gravable 1994 frente a 1993, de acuerdo con la información disponible, muestra que hay igualmente una disminución en términos reales en el saldo a pagar del -25,11%; y de otra parte existe un incremento del saldo a favor o devoluciones del orden del 27,31%.

Quienes presentan una mayor disminución del saldo a pagar, es el sector minero con un -54,81%, seguido del comercio con un -32,5%. En los saldos a favor o devoluciones se destaca también el crecimiento del sector minero con un 156,92% y el industrial con un 36,28%.



INDICADORES TRIBUTARIOS

En general se presenta una mejora en la salud financiera y tributaria de las empresas en el período 1986-93, pero en 1994 se revierte la tendencia a la mejora. Rentabilidad frente al patrimonio bruto

La renta líquida sobre el patrimonio bruto en materia tributaria es el indicador equivalente al financiero de la rentabilidad sobre el patrimonio bruto (incluyendo los pasivos). El promedio es del 3,64% en el año gravable de 1986, el cual sube a un 4,13% en 1993 y pasa a 3,55% en 1994.

El sector con mayor rentabilidad sobre el patrimonio en el año gravable de 1986, es el industrial con un 7,16%, se mantiene en 1993 con un 7,89% y cae al 6,06% en 1994, siendo superado por el sector comercial con un 6,63%. La rentabilidad más baja en el año gravable de 1986 la presenta el sector minero con un 1,49%; en 1993 y 1994 el sector de más baja rentabilidad es el financiero con un 1,25% y 1,15%, respectivamente.

Se destaca el crecimiento de la rentabilidad del sector minero, que pasa de un 1,49 % en 1986 al 6,7% en 1993 y 3,90% en 1994. Igualmente la caída del sector servicios, con una rentabilidad de 6,38% en 1986, pasa a 4,41% en 1993 y a 5,65% en 1994.

Rentabilidad frente al patrimonio liquido

La rentabilidad comparada frente al patrimonio líquido en el total de las sociedades era de 13,78% en 1986 y pasó a 11,02% en 1993 y a 8,88% en 1994. En los indicadores sobre el patrimonio debemos destacar que a partir del año gravable de 1992 el mismo se ajusta con inflación, de forma que la rentabilidad se presenta en términos reales. Esto explica en parte el crecimiento del patrimonio y la disminución de su tasa de rentabilidad.

La mayor rentabilidad en 1994 la presenta el sector comercio con un 16,09% y la más baja el sector agropecuario con un 5,22%. En el análisis sectorial se destaca el crecimiento de la rentabilidad del sector minero que pasó del 3,96% en 1986 al 15,47% en 1993 y a 8,34% en 1994. Por su parte, el sector con mayor caída es servicios, que pasa del 19,22% en 1986 a 8,29% en 1993 y a 10,25% en 1994.

Rentabilidad frente a los ingresos La renta líquida frente al total de los ingresos netos declarados por las sociedades contribuyentes es un indicador similar al de la utilidad sobre ingresos en materia financiera. La rentabilidad promedio es del 5,39% en el año gravable de 1986, incrementándose a 6,94% en 1993 y pasando a un 6,02% en 1994. La mayor rentabilidad sobre ingresos en 1994 la presenta el sector servicios con un 11,6% y la más baja el sector comercio con un 2,98%.

Se destaca nuevamente el aumento de la rentabilidad del sector minero, que pasa de un 3,96% en 1986 al 11,23% en 1993 y baja al 7,26% en 1994. De otra parte hay un decrecimiento en la rentabilidad del sector financiero, que pasa de 7,68% en 1986 a 5,78% en 1993 y a 4,93% en 1994.

Impuesto sobre ingresos

El impuesto de renta a cargo, que no tiene en cuenta los movimientos de cuenta corriente por retenciones y anticipos, en proporción sobre el total de ingresos, es el mejor indicador de la tributación de un sector. Este índice nos dice cuántos pesos liquida el contribuyente de impuesto de renta, por cada cien pesos que recibe.

La tributación media es del 1,71% en el año gravable de 1986, incrementándose a un 2,16% en 1993 y cayendo a 1,69% en 1994.

La mayor tributación sobre ingresos en el año gravable de 19861a presenta el sector financiero con un 2,57% y la más baja el sector comercio con un 0,87%. En 1993 la más alta tributación es del sector minero con un 4,53% y la más baja es servicios con 0,90%. En 1994 la más alta se mantiene en el sector minero con un 2,94%, seguida del sector industrial con 2,12% y las más bajas son servicios con 0,97% y comercio con un 1%.

Entre los sectores que crece la tasa de tributación está el sector industrial, que pasa de un 1,94% en 1986 a 2,54% en 1993 y a 2,12% en 1994. De otra parte hay un decrecimiento en la tributación del sector servicios, que pasa de un 2,4% en 1986 a 0,9% en 1993 y a 0,97% en 1994.



CONSIDERACIONES SOBRE EL COMPORTAMIENTO TRIBUTARIO

Los índices tributarios reflejan el comportamiento de los contribuyentes que declaran. Quedan por fuera los sectores no declarantes, los informales y los capitales ocultos. La evasión en Colombia, de acuerdo con los pronunciamientos oficiales y los estudios del Fondo Monetario Internacional, alcanza el 26% del recaudo potencial del impuesto de renta.

La reforma tributaria que el gobierno presentó en la anterior lecando con nuevos trámites y procedimientos a los que siempre han tributado, y como se ve acá, son muy pocos.

Sin embargo, los indicadores nos dejan algunas preocupaciones frente a la proyectada reforma tributaria, ya que una renta presuntiva sobre patrimonio bruto del 2%, si bien es inferior a la rentabilidad promedio sobre el patrimonio bruto, que es de 3,55%, hay sectores en los cuales la media es del 1,15%. Individualmente considerados, muchos contribuyentes declaran por debajo de estos índices, que reflejan una media de comportamiento.

La renta presuntiva existente hoy del 4% del patrimonio líquido es inferior a la promedio del 7,48% en el año gravable de 1994. Frente a una renta presuntiva propuesta del 7% se estaría por encima del promedio de 4 sectores económicos: servicios 3,34%, agropecuario 5,37%, financiero 5,67% y construcción del 6,77%, además de los rangos menores de los otros sectores.

En estos casos la renta presuntiva terminará afectando a los sectores que ya están tributando, pero que tienen dificultades económicas y una menor rentabilidad. La tarifa efectiva de renta se incrementaría para estos contribuyentes, llegando incluso a multiplicarse, dependiendo de su estructura económica. Es previsible entonces una reacción de buena parte de estos sectores a pretender disminuir sus patrimonios y aumentar los niveles de evasión, antes que aumentar la tasa de tributación.

Por otra parte, la relación entre el saldo a favor del contribuyente y el saldo a pagar alcanza en el año gravable de 1994 el 47,11%, y en algunos sectores es todavía mayor: 79,97% en el sector industrial y 68,9% en el comercial. Esto genera altos costos financieros para los contribuyentes y dispendiosos trámites administrativos ante la DIAN.

Considerando globalmente las cifras, tenemos que una retención por compras del 3% presupone una rentabilidad del 10%, para cubrir teóricamente un impuesto del 30%. Como la rentabilidad media es del 6,02% e inferior en muchos sectores, necesariamente se presentarán saldos a favor del contribuyente y se acumularán de forma tal que agotarán el impuesto a cargo. Esta situación explica en parte la caída del recaudo en el primer semestre de 1995.

Si la coyuntura fiscal lo permitiera, sería conveniente restablecer unos niveles inferiores de retención, acordes con la rentabilidad real de los distintos sectores económicos y revisar el pretendido incremento de las tarifas del impuesto sobre la renta, para evitar el creciente nivel de devoluciones y el deterioro del sistema tributario.

En conclusión, puede afirmarse que el 33% de los ingresos tributarios totales es pagado por menos de 2.500 grandes contribuyentes. La reforma tributaria establece unas tasas de tributación inconsistentes con los indicadores financieros de los relativamente pocos contribuyentes. La reforma, tal como está planteada, aumentaría la evasión de impuestos. Es más lógico, pero más difícil, ampliar la base tributaria.
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