| 11/1/1995 12:00:00 AM

Siéntese bien

La silla de su escritorio es más importante que el colchón para dormir.

Los colombianos pasan en su oficina un tiempo promedio de nueve horas y la gran mayoría de los ejecutivos están en ella durante un tiempo aún más prolongado. Ellos y ellas pasan el día entero amarrados a su silla.

Los antropólogos señalan que el hombre no fue diseñado para sentarse. Este evolucionó de una posición encorvada, hasta llegar a sostenerse de pie y sus huesos y músculos se convirtieron en una máquina diseñada para actividades como la caza, la agricultura y la supervivencia. El que el hombre permaneciera todo el día sentado en un escritorio no formaba parte del plan maestro trazado por la madre naturaleza para los humanos civilizados.

El problema radica en que las personas permanecen cada vez más tiempo en sus escritorios. Hace tan sólo diez o veinte años, el oficinista o ejecutivo típico se veía obligado a moverse con bastante frecuencia; éste se desplazaba de escritorio en escritorio en busca de información, atendía a reuniones, caminaba hasta la fotocopiadora y realizaba otras actividades por el estilo. Con el incremento en el uso de los computadores, dichas tareas son cada vez menos comunes. Aunque estos cambios representen algunas ventajas, lo malo es que ya casi nunca nos levantamos del puesto de trabajo.

El sentarse durante períodos muy prolongados puede, en realidad, causar muchos dolores. Si usted trabaja sentado, tiene mayores posibilidades de experimentar gran cantidad de malestares físicos como dolor en la parte baja de la espalda, hombros resentidos, dolores de cuello y maltrato en los brazos y muñecas. Se cansará con mayor facilidad y es probable que sienta pesadez en los ojos al poco tiempo de estar trabajando. Cuando sus movimientos se limitan, se restringe la circulación, se genera fatiga muscular, se ejerce presión sobre sus nervios y, por lo general, usted se siente cansado porque su cuerpo le demanda actividad. Tal vez ésta sea la razón por la que tantos de nosotros estamos de mal humor al finalizar el día. Quizás los dolores de espalda son tan comunes por lo que estamos diseñados para estar afuera moviéndonos y no adentro sentados. Una buena silla puede ser parte de la solución.



EL DOLOR MAS COMÚN



Después del resfriado, los dolores de espalda ocupan el segundo lugar entre las dolencias que más corrientemente aquejan a los empleados que se ausentan de su trabajo. Existe un sinnúmero de factores que producen dolor de espalda. Casi todos tienen que ver con malas posturas o con una forma inadecuada de levantar objetos pesados.

Sin embargo, el sentarse en una silla incómoda o estática o en una que no tenga la altura que requiere su trabajo, con toda seguridad no demorará en producirle dolorosos espasmos en la espalda. Para que usted no permanezca todo el día perfectamente quieto o en la misma posición su silla debe ajustarse a sus tareas. Esta debe moverse cuando usted lo haga.



EL AJUSTE PERFECTO



Algunos podrían pensar que toda esta discusión acerca de las sillas es tan sólo una estrategia de ventas de costosos modelos para ejecutivos ostentosos. Piense tan sólo en esto: usted pasa más tiempo en la silla de su oficina que en su cama y jamás pensaría en dormir sobre un colchón incómodo, ni jugaría su deporte favorito calzando zapatos apretados; ;por qué habría de sentarse, entonces, sobre una silla que no sólo le incomoda, sino que podría también afectar su rendimiento?

Los tres factores más importantes que deben tenerse en cuenta al buscar una silla son, en ese orden: ajustabilidad, ajustabilidad y, por último, ajustabilidad.

El tener la silla apropiada para su tipo de trabajo puede ser de gran ayuda. Lo más importante es que ésta pueda ajustarse a su estatura, su peso, el tipo de trabajo que realiza y a su estilo de movimientos. No importa qué tan cómoda sea una silla, si usted no puede ajustarla a la altura y tensión apropiadas para su cuerpo, tarde o temprano le producirá dolor en alguna parte.

Varios estudios han señalado algunas normas eficientes para mantener el cuerpo en la posición adecuada y para lograr hábitos laborales más efectivos. Por ejemplo, para evitar que los órganos intemos queden comprimidos, el ángulo óptimo entre el tronco y el muslo nunca debe ser inferior a los 92 grados, aun cuando el usuario se incline para hacer su trabajo. La espalda no debe inclinarse en más de 122 grados con respecto a las piernas.

Hoy en día, las sillas se fabrican con tanta precisión tecnológica como el trasbordador espacial. Las normas internacionales deben cumplirse para que una silla pueda llegar a los mercados de Europa y Estados Unidos. Muchas compañías colombianas se han asociado con compañías internacionales. No obstante, se han hecho algunos ajustes para el mercado nacional. Las sillas para Colombia son, en realidad, más pequeñas, especialmente a lo ancho, que aquéllas elaboradas

para los mercados de Europa y Estados Unidos.

Actualmente, se fabrican todo tipo de sillas especiales para aquéllos que deben permanecer sentados durante muchas horas. Los nuevos diseños han tenido rápida aceptación entre el público, debido a la gran cantidad de demandas presentadas en los Estados Unidos por personas que han sufrido de lesiones relacionadas con su trabajo, tales como el túnel del hueso carpiano.

Una silla bien diseñada debe (1) sostener la espalda en una posición natural, (2) acolchonar el peso del cuerpo de modo que, al sentarse, no se acumule la presión en ciertos puntos, (3) permitir la libertad de movimientos y (4) proporcionar comodidad y apoyo.

Cuando se sienta cansado, usted debería poder ajustar el espaldar para que se incline con mayor facilidad y más a menudo, sin presión, lo cual le restará esfuerzo a sus hombros.



CUERO VS TELA





También existe un debate sobre cuál es el material ideal para una silla. Debido a la facilidad en el suministro del cuero en Colombia, muchas sillas se fabrican en ese material. Algunos prefieren el cuero por la sensación de frescura que les proporciona. Por los mismos motivos, otros prefieren la tela; aseguran que el cuero es demasiado frío. La durabilidad depende del cuidado y uso que se les dé a los muebles, así

como de la calidad de dichos materiales. Esta es una decisión, en definitiva, más personal que técnica.



A MAYOR CONFORT, MAYOR PRODUCTIVIDAD



Las compañías estadounidenses dedican millones de dólares y de horas de su tiempo para decidir sobre cómo deben sentarse sus empleados. Los estudios han demostrado que cuando se encuentra cómodamente sentado, el empleado pasa más tiempo en su escritorio, lo cual implica una mayor productividad. El aumento en la productividad implica, a su vez, que los costos adicionales, ocasionados por las sillas con diseños especiales, se pagarán en corto tiempo.

¿Recuerda usted que su mamá siempre lo regañaba por no sentarse derecho? Era un buen consejo y se hace más importante con el paso de los años. Es necesario mantener derecha la columna vertebral para que los sistemas muscular y circulatorio funcionen bien. Una postura deficiente, acompañada de una silla que no se ajuste a su cuerpo o a sus necesidades laborales le pesará, tanto en el bolsillo como en el lugar en que éste se encuentra ubicado (le costará, en últimas, mucho más).
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