| 10/1/1993 12:00:00 AM

PREGUNTE

ANÓNIMO POR RAZONES OBVIAS FORMULA DOS PREGUNTAS

P.

¿TENDRIAN USTEDES manera de pronosticar las pérdidas como porcentaje anual para los que exportan y trabajan en dólares? Es decir, si al año la devaluación del peso está en 8%, la inflación colombiana está en 20%, y la inflación gringa está en 4%, para alguien que trabaja dólares, Colombia le está costando 8% más cada año. ¿Cuáles son estos pronósticos hasta el año 2000? ¿Cuáles son las condiciones y las razones? Para alguien pensando en invertir en un centro manufacturero en Colombia, esa cuestión se vuelve importante.

R.

Si la inflación interna supera consistentemente a la devaluación por un margen superior al de la inflación externa, se producirá una reevaluación del peso. Esto significa que los ingresos en pesos para el exportador no compensan los costos de producción, perdiendo así rentabilidad su negocio. Hasta aquí todo parecería muy sencillo. Pero la cuestión se empieza a enredar cuando se piensa en cuál debe ser la inflación interna seleccionada para hacer el cálculo de rentabilidad. Una cosa es la inflación al consumidor y otra la inflación al productor. Para hacer el cálculo de rentabilidades hay que escoger la inflación al productor, puesto que ella es la que mejor refleja la evolución de los costos de producción. En el caso colombiano la inflación al productor ha registrado un notable descenso desde cuando la apertura comenzó en serio, o sea desde 1992. El abaratamiento de materias primas e insumos y de costos de transporte llevó a que el ritmo anual de aumento en el índice de precios al productor cayera de niveles cercanos al 30% anual en 1991 a 13% anual actualmente. Entonces, hoy en día no es desfavorable la comparación entre una devaluación cercana al 15% anual y una inflación al productor de 13% anual. Sin embargo, ahí no para la historia. Resulta que el índice de precios al productor no tiene en cuenta los reajustes salariales, los cuales se fijan por el índice de precios al consumidor, actualmente en niveles del 22%. Los salarios pueden ser un componente importante de costos en varias exportaciones. El desfase entre reajustes salariales y devaluación ha sido importante en los dos últimos años (de más de 10 puntos porcentuales cada año). Según las proyecciones de largo plazo del Programa de Actualización Macroeconómica de DINERO, debido a la bonanza petrolera que llegará durante la segunda mitad de esta década, tenderá a presentarse una reevaluación del peso, que podría no ser significativa, alrededor de un 5% en los próximos cinco años, siempre y cuando continúe la apertura y el gobierno sea prudente en el manejo fiscal. En caso contrario la reevaluación podría ser mayor.



P.



POR EL momento existe un impuesto del 10% sobre cualquier compra de pesos colombianos con dólares. Para la gente que maneja mercancías pagadas en dólares, siempre hay que negociar esos dólares por el mercado negro para obtener mayor rentabilidad y esquivar el impuesto del 10%.

Ahora, como el dólar valdrá cada día menos, ¿existe la posibilidad de que se anule ese impuesto por el bajo precio del dólar? Ayudaría a los exportadores ganar un poco de terreno.

R.

En relación con su segunda pregunta sobre el impuesto del 10% sobre cualquier compra de pesos colombianos con dólares, lo primero que debe señalarse es que no se trata de impuesto adicional sino de una retención. Es decir, se trata de un pago anticipado del impuesto a la renta y como tal, su costo es el impacto financiero de realizar el pago antes del día de vencimiento de las respectivas cuotas. Se calcula superficialmente que este costo financiero equivale a dos puntos de ese 10%. La segunda aclaración se refiere al hecho que esta retención del 10% solamente se aplica a la venta de dólares por concepto de servicios y transferencias. No se aplica para los dólares provenientes de exportaciones de bienes, de inversión extranjera o de créditos externos. Parece ser, según fuentes de alta fidelidad, que el gobierno por ahora no desmontará esta retención, no tanto por razones de ingresos tributarios, sino para controlar el lavado de dólares. O por lo menos para hacerlo más costoso.



Y ARMANDO AGUDELO RÍOS, RESIDENTE EN BOGOTÁ, TIENE TRES PREGUNTAS:



P.



¿QUÉ ME SIGNIFICA que una acción de Bavaria haya pasado de $2.025 en junio 92 a $2.379 en mayo 93 cuando existe una inflación importante en dicho período?. ¿Esos pesos son corrientes o han sido ajustados? Si lo primero, su información es deficiente.



R.



DINERO, en su sección de LA NOTA ECONÓMICA, prefiere presentar la mayor parte de su información estadística básica en pesos corrientes. Pero, al mismo tiempo, presenta cuadros estadísticos sobre inflación al consumidor y al productor. Los lectores podrán, entonces, deflactar ellos mismos, o sea descontar la inflación, en la forma como lo quieran hacer. Hay que tener en cuenta que hay varias inflaciones y que, por lo tanto, se pueden utilizar distintos deflactores según sean las cifras a que se haga referencia. En el caso específico del precio de la acción de Bavaria, en un año, entre junio 1992 y mayo 1993, su variación fue 17.5%. En ese mismo año la inflación al consumidor fue 22.2% y el promedio de las tasas efectivas anuales de interés para, captación a través de CDTs estuvo alrededor del 24% anual. Si de lo que se trata es de comparar rentabilidades con otras alternativas de inversión, habría que tener en cuenta los dividendos de la acción (un 2.25% adicionar; así como el tratamiento tributario que recibe cada alternativa. Estas comparaciones se hacen en términos nominales sin tener en cuenta la inflación.



P.



PARECIDO COMENTARIO es válido con relación a su página sobre Activos Financieros, o sobre la Cartera del Sistema Financiero. ¿Qué significan los porcentajes de variación anual frente a la pérdida de valor adquisitivo de nuestro peso? Sería mejor saber si después del ajuste correspondiente dichos activos y dicha cartera crecieron o decrecieron.



R.



El mismo ejercicio lo puede hacer el lector con otras cifras que aparecen en los cuadros de LA NOTA ECONÓMICA, en las cuales se incluye las variaciones anuales en pesos corrientes. Por ejemplo, en agosto de este año la variación anual de la cartera de los bancos era de 49%, mientras que la inflación anual al consumidor era del 21%. Esto quiere decir que hubo una variación real positiva equivalente a la diferencia, o sea 38%, lo que constituye un aumento significativo en términos reales en el volumen de préstamos de los bancos.



P.



EN CUANTO a su página sobre producción industrial variación anual, ¿a qué se refieren sus porcentajes? ¿A volúmenes? Deberían citar la medida utilizada. ¿A pesos? Deberían decir de qué pesos se trata.



R.



En cuanto se refiere a la variación anual de la producción industrial, ésta se expresa en términos reales, es decir, después de descontar la inflación. Tiene toda la razón: el cuadro respectivo debe indicar que se trata de variaciones reales.
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