| 12/1/1997 12:00:00 AM

Perú: todo bajo control

La prioridad es reducir el déficit externo. Si los precios de sus productos de exportación caen, se verá en problemas.

Las aspiraciones de Alberto Fujimori son las de llegar a la presidencia por tercera vez en el 2000. El logro de este objetivo dependerá totalmente de los resultados económicos de Perú en los próximos años. Con este fin, Fujimori se ha propuesto un estricto programa para reducir los déficit fiscal y externo en los siguientes cuatro años.



El proyecto de presupuesto para 1998 que presentó el gobierno al Congreso confirma su compromiso con este propósito.Aunque con el Acuerdo Brady, firmado en marzo de 1997, Perú logró aliviar en algo los pagos de la deuda en 1998 y 1999, el servicio de la deuda peruana requiere enormes recursos fiscales, lo que hace necesario mantener las cuentas fiscales en superávit.



La economía, bien



La economía peruana sigue creciendo con fuerza, alimentada este año por una gran expansión de la construcción tanto privada como pública y del comercio. Por tradición, la minería -plata, oro, cobre, zinc, hierro y acero- y las industrias relacionadas con la minería han jalonado el crecimiento económico en Perú. En 1997 se espera un crecimiento de 6% y de 4,5% en 1998, inferior debido a los posibles efectos del fenómeno de El Niño.



La inflación en 1997 será de 7,7%, muy inferior a la tasa de 11,4% de 1996. Para 1998 se espera una inflación de 5,9%. La intención del gobierno es ir reduciendo la inflación gradualmente hasta un rango entre 3% y 4%.



De la misma manera, se espera reducir el déficit en cuenta corriente de un pico de 5,7% del PIB en 1998 a 4,1% en el 2002. Los años críticos serán 1998 y 1999, mientras se realizan las inversiones necesarias para aumentar las exportaciones mineras. Sin embargo, un aumento sostenido de las importaciones o una reducción del valor de las exportaciones debido a una caída de la oferta minera o de los precios externos de los minerales podría acabar con el plan para reducir el déficit externo.



La devaluación de su moneda, el nuevo sol, será de 5% en 1997. Esto implica una pequeña revaluación real. De 1998 en adelante se espera que la devaluación nominal sea superior a la inflación para mantener así una tasa de cambio real estable.



Riesgos



El gran riesgo de Perú viene de su vulnerabilidad en el frente externo. Cualquier reducción en los ingresos externos acabaría con el programa de reducción del déficit de cuenta corriente y con su capacidad para atender sus compromisos de servicio de la deuda.



En 1998 El Niño podría afectar tanto la actividad pesquera como al sector agrícola. Esto ejercería una presión sobre los precios de los alimentos y además requeriría recursos fiscales para atender las necesidades de estos dos sectores, con lo cual se agravaría la situación fiscal del país.
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