| 12/1/1997 12:00:00 AM

Occel a martillazos

Los accionistas decidieron darles cabida a más proponentes y realizarán una subasta a finales de enero. Bell Atlantic entró a la puja.

El interés que despertó la venta del 70% de las acciones de Occel fue tan grande, que llevó a los propietarios a abrir el proceso y, en vez de limitar a tres el número de proponentes para la subasta, utilizar el mecanismo de martillo para rematar el paquete accionario.



La decisión se tomó los últimos días de noviembre y se espera que se lleve a cabo a finales de enero. La operación parte de un precio de alrededor de US$300 millones. El martillo puede superar con creces esta suma y repetir lo que ha sucedido en otros países latinoamericanos, en donde las multinacionales de telecomunicaciones pagan sumas exorbitantes por tener acceso al mercado celular.



Como lo había anticipado Poder & Dinero en su pasada edición, los más interesados son Bell South y Bell Canada, esta última dueña de Comcel. Sin embargo, en noviembre apareció un nuevo contrincante internacional que va detrás de Occel. Se trata de Bell Atlantic, una de las primeras industrias de información y entretenimiento de Estados Unidos, que tiene operaciones e inversiones en 21 países. Cuenta con 40 millones de líneas telefónicas de acceso y 5,5 millones de clientes para su servicio celular en Estados Unidos.



Además, Bell Atlantic tiene el control del grupo Iusacell, único que provee a un mismo tiempo servicios de celular, larga distancia y satélite en México.



Bell Canada, por su parte, tiene servicios de televisión por cable en Estados Unidos e Inglaterra y de celular en Colombia, Japón, China, Brasil e India. Con estas plataformas, está posicionada en tres de los mercados con mayor potencial de crecimiento en el área de las telecomunicaciones. Además, hace dos meses anunció un acuerdo con Telefonía Inalámbrica del Norte (Telinor), para proveer servicios telefónicos locales en México. Telinor tiene entre sus accionistas a la familia Milmo-Zambrano, que controla Cemex.



Las firmas interesadas en comprar Occel han establecido contactos con los accionistas que quieren vender, pero por el momento la única que ha enviado representantes a estudiar la compañía es Bell Canada. Por su parte, Empresas Públicas de Medellín, que es uno de los socios de Occel, estaría interesado en quedarse con el 37,85% de la compañía. Sin embargo, no se descarta que juegue por el control de la firma. Se ha sabido que está buscando recursos para participar en la puja.



Por otra parte, Millicom, el operador que con el Grupo Empresarial Bavaria se reparte el mercado celular en la Costa por intermedio de su firma Celcaribe, está decidido a acelerar la venta de esta compañía.



Aunque originalmente Millicom estaba interesado en vender todo el paquete de sus inversiones en América Latina, parece que estuviera dispuesto a hacer una excepción y vender primero su empresa en Colombia, con tal de no quedarse por fuera del negocio, una vez se venda Occel.



El Grupo Empresarial Bavaria, por su parte, ya formalizó la unión entre Celumóvil y Celumóvil del Caribe. Tenía planes de hacer una emisión en Nueva York por entre el 10% y el 20% de la compañía, pero la decisión sigue en el congelador mientras se normalizan los mercados de capitales.



Estos movimientos forman parte del armamento que están preparando las compañías de celular para enfrentarse a la competencia que se desatará una vez entre a operar el Personal Communication System, una tecnología más avanzada que el celular y de menor costo.



El martillo de Occel no sólo va a representar un gran negocio para los accionistas, sino que va a ser una transacción muy importante para las bolsas de valores de país, que desde ahora se alistan para atender la transacción.
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