| 10/1/1994 12:00:00 AM

Mesitas de ochenta millones

Que las hay, las hay. Los muebles antiguos tienen un gran potencial de inversión. Son demandados tanto por los coleccionistas como por los aficionados a la decoración.

Los muebles antiguos tienen la doble cualidad de servir como objeto decorativo y a la vez utilitario, manteniendo y muchas veces aumentando considerablemente su precio con el paso de los años. La decoración moderna al permitir la combinación de estilos y épocas en los diseños ha vuelto aceptable (si no deseable) la presencia de muebles antiguos aun en el más contemporáneo de los ambientes. Como sucede en otros campos del coleccionismo, la variedad de estilos, países de procedencia, materiales, etc., es muy grande. Nos referiremos únicamente a los más clásicos y populares: los inuebles ingleses.

La historia del mueble inglés está dividida usualmente en períodos que corresponden a los monarcas reinantes en la época (ver recuadro). Este sistema sirve de una manera muy general para ubicar cronológicamente una pieza. Así, al hablar de una consola "Reina Ana" se sabe que fue hecha a comienzos del siglo XVIII.

A diferencia de lo que sucede con otros países, el mueble inglés es difícil de atribuir a un fabricante específico. Un mueble francés, por ejemplo, tiene usualmente un sello o una marca que lo identifica con el ebanista de cuyo taller proviene. El inglés, por el contrario, tiende (salvo algunos ejemplos muy especiales) a ser anónimo. Si se especifica, por ejemplo, que es "Chippendale", esto no quiere decir necesariamente que fue fabricado por el famoso artesano del siglo XVIII, sino que sigue alguno de los diseños que Thomas Chippendale publicó en 1754 en su famoso catálogo "The Gentleman and Cabinet Makers Director" y que en su subtítulo se refirió a "muebles de gusto inglés". El mueble en sí puede ser de cualquiera de los numerosos artífices que trabajaron en la época y que fueron reseñados por él en su directorio. Las piezas atribuibles a un artesano específico y con un linaje y tradición comprobables son más raras y tienen un sobreprecio notable. Los ingleses, volviendo a ese "gusto francés" mencionado por Chippendale, adoptaron y refinaron las creaciones de los diseñadores del continente para crear el estilo que tanto admiramos.



Los "estilos" ingleses más reconocidos son Reina Ana, Chippendale, Adam, Hepplewhite, Sheraton, y Regencia. En cuanto a sillas son famosas las Windsor. En este campo, como sucede con todas las antigüedades, las reproducciones son frecuentes y aunque algunas en sí pueden considerarse "viejas", en lo posible el coleccionista busca que la pieza coincida con el estilo existente en la época en que fue fabricada. Reproducciones se han hecho desde tiempos inmemoriales, y así como los romanos hicieron copias de muebles griegos, esta costumbre se ha mantenido a través del tiempo. Hoy en día se fabrican desde sillas "Luis XV" hasta comedores "Art Deco". Sin embargo, el inversionista debe asesorarse o tener el conocimiento para reconocer lo original de lo espurio, si quiere asegurar su inversión.

Un primer indicio muy importante se encuentra al buscar muestras de maquinado en las superficies internas, o de gran uniformidad en las tallas, que son muy reveladoras de un trabajo moderno en serie. Otros detalles como el ensamble de cajones con la técnica de "cola de milano" (madera encajada) indican al conocedor si son el producto de trabajos artesanales o de máquina. Aunque muchas veces estas reproducciones, si son buenas y no han sido "recién envejecidas", tienen su valor tanto estético como de inversión. No obstante, dependiendo del presupuesto, sería siempre más deseable lo genuino.

En cuanto a las restauraciones, si no provienen de manos expertas, generalmente merman el valor de la pieza, y sólo las que fueron hechas por conocedores respetando la integridad del trabajo original son aceptadas sin reticencia por los puristas.

Por otra parte existen los llamados "ensambles" de partes de diferentes épocas, o fabricantes que se combinan para formar un mueble. Estas prácticas devalúan el objeto, aunque tienen sus defensores que se fijan principalmente en el valor estético.



No se puede hablar de muebles sin mencionar su materia prima: la madera. Las maderas más frecuentemente usadas en el mueble inglés son la caoba, el nogal, el roble y el arce. Mientras la caoba por su grano fino y duro puede ser tallada con gran detalle, del roble resultan muebles robustos y funcionales pero de menos finura o sofisticación. Varias maderas exóticas fueron importadas a Inglaterra a través de los años y se vieron incorporadas a los muebles en forma de incrustaciones o enchapes, que dan una belleza y un valor muy especial a ciertas piezas que son muy buscadas por los coleccionistas. Otro factor que se debe tener en cuenta resepa toa a los muebles tapizados, es que el estado de la tela es secundario, puesto que el valor de los mismos está representado en la madera casi exclusivamente. Aunque el mercado para muebles ingleses originales en Colombia no es muy grande y son pocas las verdaderas piezas que se encuentran, con la apertura han aparecido ejemplares de interés en los anticuarios y almacenes especializados, que hasta hace algunos años poco era lo que podían ofrecer en este campo.

Las piezas que más frecuentemente se ven están en la franja de los US$1.000 hasta los US$5.000, que es ideal para los coleccionistas que se inician, o para los compradores ocasionales que buscan únicamente un objeto decorativo que conserve su valor.

De ves en cuando se ven artículos de calidad superior, con un costo que no baja de US$15.000 y puede llegar a los US$25.000 y que lógicamente están dirigidos a un mercado más restringido. Sólo excepcionalmente se puede llegar a obtener un ejemplar realmente importante en nuestro medio debido a lo prohibitivo de sus precios: de US$30.000 en adelante. Para llegar a ellos se tendría que acudir a las casas de remate, particularmente Sotheby's y Christie's, que en ' Londres y Nueva York efectúan varias ventas ab año. Sólo en I estas ventas se pueden encontrar piezas de la calidad de los siguientes ejemplos:

- Un escritorio y biblioteca período Reina Ana de inspiración china firmado y fechado en 1713 fue vendido en Nueva York el 24 de octubre de 1992 por US$231.000.

*Un par de sillas Jorge I trabajadas en nogal alcanzaron los US$198.000 en la misma venta.

Una mesa circular Jorge II con incrustaciones en bronce, atribuida a John Channon, fue rematada el 9 de julio de 1993 en Londres por la suma de 67.500 libras ésterlinas (algo así como US$100.000).



Si se quiere iniciar en este enorme campo del coleccionismo hay que buscar que los artículos que se adquieran se integren bien ab ambiente, que correspondan a la época en que fueron fabricados y que si son "reproducciones" estén identificadas y valoradas como tales.
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