| 8/1/1997 12:00:00 AM

Marcando el paso

Positivos resultados de la industria automotriz en el primer semestre. ¿Un sector próspero frente a una economía enferma?

Si bien son varios los sectores de la economía que continúan varados, los nubarrones que cubrieron el inicio de la ruta 97 para la industria automotriz, emergencia económica, impuesto del 6% al endeudamiento externo y aumento de aranceles, entre otros, se disiparon rápido.



El sector aceleró y creció un 12,8%. Entre enero y junio se vendieron 64.875 unidades, mientras en el mismo período del 96 el mercado recibió 58.019. También se observó un aumento en la participación de los importados que pasó del 30 al 40%.



Son varias y de diversa índole las razones que favorecieron a la industria automotriz. La competencia, baja en las tasas de interés, crecimiento moderado en los precios, desestímulo al ahorro "y una coincidencia poco usual en el mercado colombiano, el período de reposición", indicó Gonzalo De Narváez, gerente de planeación de Hyundai.



Este año se cumple el ciclo de renovación para modelos adquiridos a partir de 1991, en especial en el segmento de automóviles que representa cerca del 52% del total de las ventas. De acuerdo con ello, un 15% de quienes compraron automóviles entre el 91 y el 93, así como el 20% de quienes lo hicieron entre el 94 y el 95 y un 10% de los del año anterior están cambiando su usado por uno nuevo.



La baja en las tasas de interés fue otro factor que le imprimió dinamismo al mercado, teniendo en cuenta que el 70% de los vehículos que se venden en Colombia son financiados. En el primer semestre del 96 financiar $1 millón a 36 meses costaba $47.000, hoy $44.000, lo que representa una disminución de entre el 6 y el 7%.



De igual manera, habría que mencionar el poco estímulo al ahorro. En el caso de los CDT, por ejemplo, ofrecen una rentabilidad cercana al índice de inflación. Ello conduce a la gente a buscar alternativas, no necesariamente que ofrezcan rentabilidad, pero sí servicio y satisfacción como bienes de consumo durable. A lo anterior se suma el comportamiento de los precios, que tuvieron un incremento cercano al 3%, mientras la inflación llegó al 11,26%, y la devaluación al 8,02%, que favoreció a los importados, área en la cual GM-Colmotores está entre los cuatro primeros, trajo al país 4.157 unidades.



Con relación a la competencia y al aumento en la participación de las marcas extranjeras, se ha visto una preocupación por consolidar su presencia en el país, luego de varios años de depuración. Marcas como Hyundai, Daewoo y Ford, entre otras, han realizado inversiones por más de $20.000 millones para fortalecer sus redes de servicio y repuestos, un factor de preocupación para el comprador. También ha influido la variedad de posibilidades que se ofrecen para un mercado cada vez más exigente y conocedor, razones por las cuales el componente tecnológico, acorde con los últimos desarrollos de la industria a nivel mundial, es importante, así como mejoras en la atención al cliente.



"Para enfrentar la competencia, la industria nacional debe continuar su política de racionalización de costos, factor que ha pesado en el aumento de la productividad, que podría ser 12 puntos superior si se tienen en cuenta la inflación y la devaluación de los últimos tres años", manifestó Ricardo Obregón, presidente de Sofasa.



Adicionalmente, las ensambladoras a través de las marcas que representan han tomado medidas, porque la lucha no es de importadores frente a Sofasa, Colmotores y la C.C.A. Es entre Renault, Toyota, Mazda, Mitsubishi y General Motors que compiten a nivel mundial y que están dispuestas a dar la pelea a Hyundai, Ford, Fiat, Nissan, Honda, Daewoo, Skoda y otras. Para ello, han realizado inversiones en sus plantas de producción, otorgado descuentos en el CKD, ampliado sus portafolios y realizado esfuerzos para mejorar el soporte y servicio al cliente, apoyadas en el conocimiento y confianza de las marcas en el mercado, conseguidas a través de varias décadas.



También se han preocupado por afianzar su presencia en otros mercados. Las exportaciones de las ensambladoras llegaron a 3.815 unidades, 1.111 más que en los seis primeros meses del 96. Sofasa, que vende fuera el 17% de su producción, colocó 1.708 unidades en Venezuela teniendo como punta de lanza a la pick up Toyoya Hilux, y en Ecuador 247. General Motors-Colmotores exportó 967 vehículos a Venezuela, Ecuador y Perú. "Al terminar el año esperamos llegar a US$60 millones en ventas en el exterior. Además, a partir de julio estamos exportando el camión Kodiak a Chile y tenemos un contrato con Suzuki para colocar el Carrivan en el mismo país", manifestó Eduardo Bayón, presidente de General Motors-Colmotores.



Por su parte, la CCA exportó 893 unidades, en su mayoría a Venezuela, entre los distintos modelos de automóviles y pick-ups de la marca Mazda y los camperos Mitsubishi. La ensambladora aspira a terminar el año con 2.200 unidades en el mercado del vecino país.



En el menú de razones también figuran promociones y descuentos que han alcanzado el 5% sobre el precio de venta, cuando el año pasado no superaron el 3%. De igual manera contribuyó, en especial para los importados, el descuento en el IVA de hasta $590.000 por ofrecer equipo anticontaminante, que sirvió de alivio frente al alza de aranceles del 35 al 40% de abril a junio.



Dentro de las prácticas comerciales, las promociones han girado alrededor de los seguros, cuyo costo se ha reducido. En el 96 el valor de un año de seguro para un vehículo de $15 millones representaba el 8% de su precio; en la actualidad es del 5%. Los descuentos en las tasas de interés para la cuota mensual, en precios y ofertas de modelos 98 a partir de mayo, gracias a la capacidad de reacción de los importados frente a los nacionales, también han estado a la orden del día.



En el caso de Ford, una de las marcas de mayor crecimiento, las estrategias de mercadeo se diseñaron alrededor del producto, buscando volúmenes que le permitieran aumentar su participación. "La preocupación se ha centrado en entender cada segmento del mercado a través de la competitividad teniendo en cuenta factores como precios, promociones y posicionamiento de la marca", manifestó Jetsair Torrens, gerente en Colombia.



Por su parte, Hyundai ha establecido sus estrategias de mercadeo en la diferenciación de sus productos en apariencia y tecnología moderna, en especial el Accent, frente a las opciones del mercado en su gama. Ello fue reforzado por campañas en medios y material de apoyo en los concesionarios con un mensaje: ¿Te gusta lo que tienes o te has conformado?



Segmentos y gamas



Los automóviles particulares crecieron en el primer semestre empujados por los pequeños, tendencia que se mantiene desde el año anterior. Este hecho lo reafirman los lanzamientos del primer semestre. Al mercado llegaron el Pallio de Fiat, el Fiesta de Ford, que también tenía pensado lanzar el Scort, decisión que fue postergada, el modelo 98 del Hyundai Accen y se consolidaron algunos de los que se incorporaron el año pasado. Tal es el caso del Chevrolet Corsa, el de mayores ventas, seguido por el Mazda 323 Coupé. Entre los importados, se destacaron el Hyundai Accent y el Ford Fiesta. Para el segundo semestre la gama tendrá nuevos actores como el Mazda 121 sedán importado de Japón.



Los camperos y utilitarios, protagonistas de primer orden hace algunos meses, no presentaron crecimientos significativos. El mercado recibió 9.915 unidades, 814 más que entre enero y junio del 96, siendo la Ford Explorer el vehículo más demandado con 1.627 unidades, seguida por las diferentes versiones de Mitsubishi de la C.C.A., 1.822 y de los modelos de Toyota Land Cruiser fabricados por Sofasa. En cuanto a GM-Colmotores, colocó 3.074 unidades entre los cinco productos que tiene en la gama. La Blazer, fabricada en Venezuela, vendió 681 unidades y la Rodeo 763. En lo que resta del año tanto Sofasa como la C.C.A piensan lanzar nuevos modelos de las marcas Toyota y Mitsubishi.



El caso de los taxis es interesante y representativo. Se vendieron 7.442 unidades, 2.502 más que en los seis primeros meses del 96. La explicación es más de carácter socioeconómico. El desempleo. La gente ve en el transporte público una alternativa de subsistencia. Tal parece que la tendencia continuará en lo que resta del 97 y algunos como Ford piensa lanzar productos en esa gama para participar de la torta.



Por su parte las pick-ups mostraron bajas. Se vendieron 7.723, mientras el año pasado se llegó a las 8.820. La demanda por este tipo de vehículos está relacionada con la construcción, el sector público, que paralizó las compras, y el de servicios. Con relación a novedades, Ford piensa lanzar dos pick-ups, la Ranger una de ellas.



En cuanto a los comerciales, la demanda se mantuvo estable. Hubo nuevos productos, en especial en el segmento de camiones livianos donde GM-Colmotores lanzó el Chevrolet NKR.



Lo que resta del camino



El sector parece coincidir en que el comportamiento será similar al del primer semestre y en diciembre se podría estar hablando de 130.000 unidades.



Incluso, hay quienes piensan que la demanda podría aumentar si se tienen en cuenta factores como el cambio de año modelo en septiembre, que acelerará la rotación de inventarios del modelo anterior, un comportamiento inflacionario moderado, reactivación de la construcción, y que se lleven a cabo las decisiones de compra que se encontraban represadas.



Habrá que tener en cuenta la incidencia de medidas como la entrada en vigencia de las normas anticontaminación a partir de octubre para los vehículos modelo 98, que obliga al paso del sistema de carburador al de inyección. "El cambio podría significar aumentos de precios entre $700.000 y $1 millón en cada vehículo", indicó Augusto Zuluaga de Fenalco.



Para las ensambladoras las medidas no representarán grandes esfuerzos en sus procesos de producción. Desde hace más de un año ya ofrecen la tecnología de inyección en sus productos y adecuarse a las normas les significará incorporar a los vehículos algunos elementos como convertidores catalíticos, sensores de oxígeno y canister.



De otro lado, las razones por las cuales se podría presentar una disminución en el mercado están determinadas por la no reactivación de la economía, el comportamiento de la tasa de interés alrededor de lo cual no se tiene claro que continúe bajando y el aumento en los precios producto de la incorporación de la tecnología anticontaminación. Frente a este factor no se descarta que se presenten bajas artificiales de precios de los vehículos de carburador.



Otro elemento para tener en cuenta será el comportamiento de monedas como el yen, en especial para las ensambladoras nacionales, que ha mostrado tendencias revaluacionistas



"La industria automotriz, expuesta a variables exógenas implica manejar administraciones conservadoras para resguardarse de elementos adversos, lo cual reduce el margen para cometer errores, en una actividad con altos costos financieros", manifestó Clemencia Gómez, gerente de planeación de la C.C.A..



Tal parece que lo que resta del camino se presenta despejado, aunque expuesto a circunstancias que puedan causar pinchazos a los competidores.
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