| 9/1/1993 12:00:00 AM

¿Lo esta enfermando su vajilla?

El plomo en la vajilla puede ocasionar graves daños, sobre todo en los niños. Las vajillas colombianas no tienen plomo.

Por más de veinte o treinta años, los, Estados Unidos y los países europeos han estado buscando maneras de hacer más seguros sus productos para los consumidores. Primero se le prestó atención a la seguridad en los automóviles, luego a la seguridad en el diseño y más tarde al factor de seguridad de los materiales empleados en el proceso de fabricación.

Durante los últimos veinte años los Estados Unidos han sido especialmente diligentes en su intento de eliminar el plomo de los productos que se fabrican y se importan a ese país. El plomo ha sido señalado como uno de los químicos cuyo consumo causa más daño al cuerpo humano.

El envenenamiento con plomo resulta de la ingestión o inhalación de partículas de plomo que se encuentran en, el aire o en el ambiente. El plomo no tiene función o beneficios conocidos para los seres humanos. Se considera un veneno metabólico y ha causado innumerables problemas durante siglos.

Los- griegos fueron los primeros en extraer el mineral de plomo cuando buscaban la plata para sus monedas. También empleaban el plomo para preparar el vino; los romanos continuaron y copiaron los métodos de fabricación de vino de los griegos y utilizaban recipientes de plomo para guardar los alimentos. Algunos arqueólogos creen que el envenenamiento con plomo pudo haber contribuido a la caída del Imperio Romano.

En el Nuevo Mundo se encontró mucha contaminación causada por los conquistadores que usaron este metal durante la colonización.



¿CÓMO AFECTA EL PLOMO AL ORGANISMO?

Una vez que el plomo ingresa al organismo es tratado como si fuera calcio, porque el cuerpo no distingue entre los dos. Después de varias semanas de permanecer en el sistema circulatorio, es absorbido por los huesos, donde puede seguir acumulándose de por vida. La lista de los efectos adversos en los adultos es larga y seria: daño a los riñones y al hígado, así como a los sistemas nervioso, inmunológico, cardiovascular y reproductivo. Altos niveles de plomo pueden causar una enfermedad degenerativa del cerebro, pudiendo causar la muerte si no es tratada. Esta enfermedad recibe el nombre de saturnismo.

Más grave es el daño que el plomo puede causar a los niños, en quienes los efectos son más rápidos y más permanentes. El feto en desarrollo, el bebé o el niño son los más vulnerables. Los niños absorben más nutrientes que los adultos y un niño con deficiencia de hierro aumentará su propensión a absorber plomo. El consumo de plomo en un niño puede significar un coeficiente intelectual más bajo y causar problemas en la lectura, las matemáticas y el lenguaje.

También es la causa de problemas de comportamiento, tales como falta de concentración e irritabilidad; además afecta el crecimiento. El daño al sistema nervioso del niño es permanente y puede llevar a problemas de comportamiento e hiperactividad. El plomo puede causar filtraciones en los capilares del cerebro y pasar al tejido cerebral que lo rodea; éste se inflama y causa presión en el cerebro, pudiendo causar un daño permanente.

Los niños son también más vulnerables debido a sus actividades -jugar en la tierra, colocar sus manos y otros objetos en la boca- todo lo cual puede hacer que se expongan más al plomo. La principal causa de contaminación de plomo es por medio de la ingestión de alimentos que lo contienen, de agua contaminada que pasa por tuberías de plomo o que se guarda en latas selladas con plomo. Pero una fuente grave de contaminación de plomo proviene de alimentos y bebidas servidas en recipientes o platos cuyo proceso de fabricación incluya el uso del plomo.

Desde 1990 se requiere que todos los productos artesanales vendidos en los Estados Unidos lleven una etiqueta de "cuidado" o "advertencia" en el caso de que contengan materiales tóxicos, y deben explicar cómo se debe usar el producto sin correr riesgos; debe además decir si éste no tiene peligro para los niños.

Últimamente se le ha prestado mucha atención a los platos y vasos importados de otros países al mercado de los Estados Unidos. La Administración para los Alimentos y Drogas (FDA) requiere que todos los artículos importados que se utilicen para servir los alimentos sean examinados en sus laboratorios, para determinar si contienen plomo o cadmio. En años recientes las vajillas de México, China, Italia, España y Hong Kong han sido rechazadas por la FDA por su alto y

posiblemente peligroso contenido de plomo. La importación de estos artículos a los Estados Unidos fue prohibida, o se marcaron "para uso decorativo únicamente". Inclusive Tiffany and Co., la famosa joyería de Nueva York que vende vajillas muy costosas, fue obligada a retirar un juego de porcelana pintada a mano que vendía a sus clientes adinerados. Nadie está seguro de dónde va a aparecer el plomo.



PRODUCTOS COLOMBIANOS CON PRUEBAS DE PLOMO

DINERO envió varias muestras de productos colombianos hechos a mano a un laboratorio de los Estados Unidos para hacerles la prueba de contenido de plomo. Aunque la FDA exige que sean examinadas seis muestras de cada producto antes de aprobar su importación, nuestras muestras dieron resultados variados, pero en general seguros. Dos artículos, el vaso azul de vidrio y el jarro pequeño comprados en The Pottery no contenían plomo y fueron declarados completamente seguros por el laboratorio.

Los otros productos examinados mostraron cantidades muy pequeñas o casi indetectables de plomo, pero siempre estaban por debajo del límite establecido por la FDA como normal y también fueron declarados seguros para uso general. Las muestras eran platos del Carmen de Viboral y de El Tallercito. Lo bueno es que también los productos llenarían los requisitos establecidos por la FDA como seguros para ser importados a los Estados Unidos. No obstante, hay recomendaciones para los productos elaborados y pintados a mano:

No use ningún jarro de café pintado a mano sin barnizar. Evite usar platos de cerámica que estén desportillados. Bótelos o úselos sólo para decoración. No guarde alimentos o bebidas ácidas (como vinagre, vino o tomates) en recipientes pintados o elaborados a mano. No ponga estos artículos en el microondas y lávelos a mano para evitar las altas temperaturas de la máquina lavaplatos, que pueden dañar el barniz. Si tiene alguna duda acerca de la vajilla, los laboratorios locales pueden examinarla y darle los resultados en pocos días.
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