| 1/1/1993 12:00:00 AM

Gestión de los Presidentes

No es fácil calificar la gestión económica presidencial puesto que son muchas las circunstancias que inciden sobre la economía, aparte de las políticas oficiales. En los años 70, por ejemplo, el precio internacional del café era crucial para el desenvolvimiento del resto de la economía. Eran las épocas en las cuales más del 50% de los ingresos de divisas del país provenían de las exportaciones del grano, en comparación con menos del 18% hoy en día.

En ese entonces se decía que el café era liberal o conservador puesto que se relacionaba la evolución de su precio con el partido del presidente de turno. Pero además de factores externos como el precio del café o el comportamiento de las economías norteamericana y venezolana, existen otros problemas que dificultan una apreciación justa de la gestión económica de cada presidente. Citemos uno de los más obvios: el rezago entre la adopción de las políticas y su efecto sobre la

economía. En algunos casos ese rezago puede ser de dos años o más como sucede con medidas como la devaluación o la apertura comercial.

Otro ejemplo es el de las medidas de corrección de los desequilibrios macroeconómicos (déficit fiscal y déficit en la balanza de pagos) sobre el empleo. inicialmente las medidas de corrección, que son fundamentales para la buena marcha de la economía a largo plazo, inciden negativamente sobre los índices de empleo. Pero años después, con la eliminación de los desequilibrios, se sientan las bases para un crecimiento económico más sostenido y para una disminución estructural del desempleo.

Reconociendo las dificultades se puede, inicialmente, hacer una evaluación de la gestión de cada presidente, con base en los más importantes indicadores de desempeño de la economía, de acuerdo con una metodología diseñada en la Universidad de California en Berkeley. Para tal efecto, los indicadores deben mirarse desde dos puntos de vista: los promedios durante el período presidencial y las tendencias en cada una de las áreas seleccionadas. Es decir, se trata de establecer no solamente si la economía atravesó un buen o mal momento sino también si en cada período presidencial se produjo una mejora o un deterioro en las tendencias, comparando las cifras que recibió cada presidente con las que entregó.

Para efectos de hacer esta evaluación cuantitativa se tomaron los más importantes indicadores de desempeño: la inflación, el crecimiento del producto interno bruto, PIB, la tasa de desempleo, el déficit fiscal y el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos. Estos son indicadores que muestran los resultados finales de la gestión económica.

Muchas veces el buen resultado en una de las áreas está acompañado de un mal resultado en otra. Por ejemplo, en ocasiones los gobiernos logran obtener un alto crecimiento económico a costa de aumentos de la inflación (recalentando la economía) y de desequilibrios fiscales y externos de la economía (medido este último como el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos). Tal fue el caso, hasta cierto punto, del Gobierno de Misael Pastrana. A otros gobiernos les llegó la roya, como le sucedió a julio César Turbay en sus dos últimos años y a Belisario Betancur en sus dos primeros, con la destorcida del café y la crisis de la deuda externa latinoamericana, sin que se adoptaran oportunamente las políticas correctivas, que son, valga decirlo, las más difíciles porque implican reducciones en los niveles de consumo y de empleo.

En cambio, a Alfonso López le correspondió enfrentar una bonanza externa sin precedentes, con medidas compensatorias en el frente fiscal (reducción de la inversión pública) y en el frente monetario (aumento de los encajes y desintermediación financiera), que lograron a la postre evitar desbordamientos inflacionarios.

A su vez, Virgilio Barco se inició con una minibonanza cafetera y después de un ajuste macroeconómico de éxito que realizó Belisario Betancur en sus dos últimos años, con lo que sus esfuerzos de política estuvieron dirigidos a tratar de mantener la inercia con la cual arrancó su gobierno. Por su parte, Carlos Lleras recibió de Guillermo excepción del empleo. Por otro lado, existen otras consideraciones de carácter estructural o cualitativo, por así llamarlas, que deberían ser incluidas en una evaluación más comprensiva. Para la muestra, los siguientes botones:



CARLOS LLERAS

Implantación de un amplio sistema e control de precios, incluyendo un rígido control de cambios. Elevado crecimiento del aparato estatal. Montaje del esquema de institutos descentralizados, que hizo crisis en los años 80. Reforma agraria con criterio e expropiación. Establecimiento del sistema e planeación que ha regido en el país desde entonces. Impulso de la primera versión del Pacto Andino, con esquemas cepalinos de programaciones sectoriales y restricción a la inversión extranjera. Mejoramiento de la infraestructura física del país.



MISAEL PASTRANA

Montaje del sistema UPAC y estímulo a la edificación de vivienda como sector líder de la economía. Promoción de las exportaciones no tradicionales. Apoyo a la expansión de la agricultura comercial. Utilización e crédito externo para financiar gastos de funcionamiento del presupuesto.

León Valencia una economía con un significativo desequilibrio externo que logró superar con una devaluación de éxito y sin efectos traumáticos sobre la producción y el empleo, en parte por el ingreso masivo de créditos externos blandos del Gobierno norteamericano, del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.

Pero vamos al grano del análisis cuantitativo y veamos los resultados, en cifras y tendencias, desde el período de Lleras Restrepo e incluyendo los dos primeros años de Gaviria. Las cifras corresponden al promedio anual e los cuatro años y las tendencias se señalan al pie de cada gráfico.

Claro está que estas cifras no lo dicen todo. Hemos dejado a un lado la parte del desarrollo social, con Decisión 24 del Grupo Andino restringiendo aun más la inversión extranjera.



ALFONSO LÓPEZ

Estricto control al endeudamiento externo y al gasto público. Montaje del programa del Desarrollo Rural Integrado, DRI. Apertura a la inversión extranjera en el sector petrolero. Prohibición a la inversión extranjera en el sector financiero. Liberación de las tasas de interés. Expedición de una reforma tributaria altamente fiscalizadora que promovió la economía informal. Inicio de un proceso de apertura comercial con reevaluación del peso.



JULIO CÉSAR TURBAY

Impulso a las obras públicas y a la generación de energía eléctrica. Desarrollo de grandes proyectos mineros (Cerrejón y Cerromatoso). Consolidación del proceso de apertura comercial con reevaluación del peso. Elevada utilización de crédito externo tanto para financiar inversión como gastos de funcionamiento del presupuesto.



BELISARIO BETANCUR

Cierre de la economía y altos niveles de protección a la producción nacional. Montaje e] programa Plan Nacional e Rehabilitación, PNR, y de un programa masivo de vivienda popular que llevó a la quiebra el Instituto e Crédito Territorial. Expedición de una estricta legislación reguladora e la actividad financiera. Inicio del desmonte e las trabas a la inversión extranjera. Elevada utilización e crédito externo, incluyendo la consecución del primer crédito con la banca comercial internacional después e la crisis de la deuda externa latinoamericana.



VIRGILIO BARCO

Expedición de una reforma tributaria que corrigió los excesos y las distorsiones de la legislación anterior. Impulso al Plan Nacional de Rehabilitación y a un ambicioso programa de guarderías infantiles. Desmonte de las trabas a la inversión extranjera. Cierre de los ferrocarriles nacionales.



CÉSAR GAVIRIA

Amplia apertura comercial en medio de tendencias reevaluacionistas del peso. Zona e libre comercio con Venezuela. Desregulación en el sector financiero. Flexibilización de la legislación laboral. Inicio del desmonte del control e cambios. Reversión de los lomos e la reforma tributaria del gobierno anterior. Creación de una nueva e independiente junta directiva del Banco de la República. Inicio de una reestructuración del Estado, simplificando trámites y reduciendo burocracia. Desmonte total e] control de precios y de las restricciones a la inversión extranjera. Racionamiento e energía eléctrica.



Hay que repetir que la evaluación del Gobierno de Gaviria es parcial puesto que le faltan dos años para completar su período y todavía no puede haber una perspectiva que lleve a una ponderación justa de sus logros.

Con todo, se ha tratado e realizar en este corto espacio una evaluación lo más completa posible de la gestión económica de cada administración, con elementos de juicio que permiten la comparación entre una y otra. Le corresponde finalmente al lector, de acuerdo con sus preferencias ideológicas, sus gustos políticos o su propia información, hacer la evaluación definitiva.
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