| 1/1/1993 12:00:00 AM

Gente

Tengo 33 años. Me gradué en 1981 del Cesa, de Administración de Empresas. Durante los últimos años de universidad hice las prácticas en el Banco Colpatria como asistente de la Tesorería. Posteriormente me fui a estudiar a Boston, a un programa de postgrado que desarrolló la firma Arthur D. Little en Massachusetts. Hice un máster en Administración con concentración en finanzas internacionales. Apenas me gradué, en 1983, me fui a trabajar con Intercor en Barranquilla como analista financiero, donde duré ocho meses. En 1984 me conseguí un trabajo en Nueva York, con E. F. Hutton y Cía., una casa de bolsa en Wall Street. Tomé el curso de la Bolsa en Nueva York y me convertí en corredor. Allá trabajé durante cuatro años, también como administrador profesional de capitales.

En abril de 1987 comenzamos Correval, Corretaje de Valores Casa de Bolsa en Bogotá. En agosto de 1987 me devolví a Colombia, fecha muy afortunada, antes del crash de la Bolsa de Nueva York que fue en octubre. Fuimos netamente corredores hasta este año. En 1992 creamos una compañía que se llama Crissa,

Colombian Research and Investment Services. En esta firma somos socios Correval en un 66% y 33% pertenece a una compañía chilena que se llama Selfin. El objetivo de esta compañía es hacer investigaciones bursátiles, económicas y financieras.

Últimamente me he dedicado a los negocios internacionales. Correval en este momento está administrando tres fondos internacionales, el South America Fund, inscrito en la Bolsa de Londres, el Latin American Investment Fund y el Latin American Equity Fund, inscritos en la Bolsa de Nueva York. En Crissa hacemos análisis técnico y fundamental. En el análisis técnico miramos el comportamiento de los índices de la Bolsa, el Indice de la Bolsa de Bogotá y el Ibomed principalmente. También hacemos análisis fundamental: analizamos qué está pasando en la economía, qué está pasando a nivel industrial en los distintos sectores manufactureros, y concretamente qué está pasando en cada empresa en particular. Nos basamos en parte en información de la Superintendencia de Valores, en parte en las informaciones de los periódicos, en parte en la información de la Bolsa, y accedemos directamente a las empresas. En algunas empresas no tenemos fácil acceso, pero en la mayoría nos han recibido y nos han dado información. Hay unas pocas que son reacias.

Los corredores de bolsa somos los encargados de promover que las compañías vengan al mercado. Los empresarios por sí solos han acudido a hacer preguntas sobre nuevas emisiones, pero creo que es una parte importante que los corredores fomentemos la oferta de nuevos títulos en el mercado. Esperamos que las acciones arranquen como mecanismo de financiación. En la actualidad son el único mecanismo que no paga impuestos en el país. Creemos que con el nuevo sistema de contabilidad de ajustes por inflación, desde el punto de vista impositivo es más conveniente que nunca financiarse con acciones. Es la manera para atraer recursos de capital a una compañía, para ampliar sus operaciones, para competir en los mercados de capitales. La capitalización bursátil actual de $8.0 billones es muy pequeña para el tamaño de la economía colombiana. Hay mucho margen para crecer las operaciones de bolsa. Esperamos que el gobierno se decida a privatizar Telecom y las empresas de energía. Ello sería el verdadero impulso para la capitalización a través de la Bolsa y beneficiaría mucho a los mismos empleados.
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