| 11/1/1995 12:00:00 AM

Esquiando sobre seda

Aspen, en Colorado, ofrece toda la diversión posible, además del mejor esquí del mundo.

Aspen, con los abrigos de zorro, las grandes estrellas de cine, las tiendas que más bien se encuentran en Rodeo Drive o en los Campos Elíseos, y los "coffee shops" con la algarabía de Los Ángeles, parece que ahora resplandece como sitio de diversión a donde acuden los ricos y famosos, aunque las cosas no han sido siempre tan glamorosas.

Aun la misma montaña traiciona el pasado minero de Aspen: a muchas de las rutas para esquiar se les llama "botadero" o pilas de desechos de minas abandonadas. Sólo después de la quiebra de la minería y de unos pocos años de lentitud, el desarrollo de sus residentes convirtió a Aspen en una honrosa población para esquiar, eventualmente evolucionando desde ahí hasta ser uno de los primeros lugares de esquí en el mundo.

En 1950 se realizaron los campeonatos mundiales de la Federación Internacional de Esquí (FIE). El Declive Slalom de la FIE (justo debajo de las pistas Azteca y Ruthie) todavía reta a correr para competir como en los mejores tiempos de leyendas de las medallas de oro del pasado. "Pasado" es la palabra operativa, en un clima del manejo de la ciudad preservador y en contra del crecimiento. Aspen ha mantenido gran parte de su fachada victoriana, pero no ha tenido problema para deshacerse de su moral victoriana. Rotulada como "atlética", esquiar en la montaña Aspen es ideal para experros esquiadores que buscan retar la nieve seca y polvorienta de las pendientes de Colorado. Con un solo tiquete para subir, Aspen le ofrece la oportunidad de escoger entre cuatro montañas, cada una con su característica (Aspen tiene los tiquetes más caros para subir de cualquiera de los lugares de recreación en Norteamérica).

Para aprendices, Tiechack es menos exigente pero más variado que Aspen. Las largas rutas de cruceros en Snowmass ofrecen poca congestión y la oportunidad de esquiar varios días sin repetir el camino. Los Cirque y Hanging Valley Wall, un par ole parques para un esquí riguroso a una elevada altitud, le dan a Snowmass su toque para expertos solamente. La cuarta montaña recientemente incorporaría, Aspen Highlands, es el lugar para las grandes caídas verticales, carreras y una vista espectacular de algunas de las montañas mas escarpadas de las Rocosas: Pyramid Peak y el Maroon Bells.

Aspen ofrece algunos de los sistemas escolares de esquí más extensos de Norteamérica, disponibles para niños desde los 3 años, y la oportunidad de aprender de todo, desde cómo frenar con los esquís, esquiar en slalom, esquiar sobre pequeños montículos con nieve totalmente Pulverizarla, carreras falda abajo y, la última moda, esquiar en una tabla.

Pero para aquellos que no tienen la energía o el deseo de esquiar, Aspen les brinda algunas de las más diversas alternativas de cualquier población de esquí en Esta(los Unidos. Los que se entusiasman con las travesías encontrarán ochenta kilómetros de esquí libre por trocha a través de bellas praderas y valles. Conocida como la ',quinta montaña" de Aspen, hay terreno para todos los niveles ole habilidad y los senderos son accesibles desde muchos puntos de Aspen y Snowmass.

Aquellos que buscan un ejercicio Pasivo Pueden, en el mismo escenario, ir arrastrados por una jauría de perros esquimales con picnic incluido, viajes en trineo tirados por perros o, para los menos tranquilos, detrás del rugido de carros de nieve de alta velocidad con cientos de caballos de fuerza. Coches tirados por caballos hacen tours al centro de Aspen, mientras los trineos traen a los huéspedes a una cabaña en el campo para comer bajo el resplandor azul cíe la luna llena cíe Aspen. Y para quienes no tienen suficiente con la vista del pico Cirque ele Snowmass, pueden hacer un viaje en la mañana por las Rockies en un globo de aire caliente.

En Aspen la imagen es el negocio. Los planificadores de la ciudad son gente que da en el clavo, responsables de conservar intacta la reputación de buena presentación de este lugar de vacaciones. Aun a MacDonald's se le obligó a quitar sus Arcos Dorados del paseo peatonal (Mall). Pero con más de 100 restaurantes, clubes y bares para escoger, la fama de Aspen de ser una pequeña población con una vida nocturna de gran ciudad, es merecida. Desde el encanto del verdadero oeste hasta las más elegantes comidas del país, éstas son tan variadas como las rutas para esquiar.

Para un refrigerio los esquiadores van al Popcorn Wagon por un crepe y algo caliente entre carreras. Las diversiones del Hard Rock Café son al estilo cíe Hollywood y los clientes viven ansiosos por un vistazo a las estrellas. En el Flying Dog Brew Pub se puede disfrutar de una buena hamburguesa, cerveza hecha en casa y música "bluegrass" en vivo. Si la noche llama a algo más impactante, hay varios sitios costosos y selectos para escoger. Cache Cache y Renaissance son los mejores con influencia francesa, ambos con una extensa lista de vinos. Takah Sushi ha venido sirviendo pescado crudo en su sótano por más de quince años. Los sitios más nuevos y de moda son italianos: Farfalla para pastas hechas en casa y ver gente y The Ajax Tavern en la base de la góndola, para una cocina realmente ingeniosa y una plataforma sin nieve para tomar el sol.

Zoo

Si esquiar, comer y mantener la imagen no lo ha cansado, ensaye entrar al Shooters Saloon o encuéntrese con el ambiente de los días de la minería en el Red Onion, el bar más antiguo de Aspen. El Tippler y el Club Soda proveen luces intermitentes y el estilo de gran ciudad para bailar. En cualquier noche puede haber docenas de sitios para oír música en vivo, desde rock bailable en el Double Diamond, hasta cuartetos de cuerdas de renombre mundial en la Wheeler Opera House, un histórico teatro restaurado de la era de la minería.

Con su encanto victoriano cubierto (le nieve, Aspen es el sitio para echarse a perder y está totalmente equipado para satisfacer los gustos más lujosos. Un par de lugares distintivos de la ciudad se han remodelado en alojamiento de cuatro estrellas. El Hotel Jerome,, que abrió por primera vez en 1589, recientemente ha aumentado su número de habitaciones, mientras restauró la gracia de sus imponentes escaleras de mármol y de su mobiliario históricamente acertado. Sardy House, construida en 1592, ahora es una casa reformada con 14 habitaciones y C Suites para la clientela más exclusiva. Pero experimentar el encanto de Aspen en invierno no significa gastar ingentes cantidades de dinero en una habitación. La Little Red Ski Haus es también una restauración victoriana de 1555, pero con tarifas económicas (relativas, por supuesto, a los altos precios de Aspen), acogedora y con alojamientos compartidos. Después de un día de descensos, la tercera generación de dueños del Haus le ofrecerá un picante plato caliente de chili para reconfortar el espíritu antes de la noche en la ciudad.

Debido a los extensos esfuerzos de los filantropos de Chicago, Elizabeth y Walter Paepeke, Aspen se enorgullece de una vida intelectual y cultural diferente a cualquier otra ciudad de esquí. Aunque el filósofo Mortimer J. Adler idealizó la situación llamando a Aspen la "Atenas del Oeste", es verdad que ningún otro lugar de recreación síitisface tanto a los entusiastas de los descensos en la montaña como a los voraces culturalmente. El Instituto Aspen atrae a algunos de los más prestigiosos intelectuales, políticos, escritores y artistas a sus conferencias de invierno y verano.

Otro de los logros de los Paepcke, el Festival Musical de Aspen, asimismo invita músicos de renombre mundial para tocar en salas de concierto de nivel metropolitano. Varias instituciones de investigación han escogido a Aspen como su hogar, tales como el Instituto de Bioquímica de la Universidad de Colorado y el Centro de Física de Aspen. El Museo cíe Arte de Aspen es sólo uno de alrededor de dos docenas de salas de exhibición de arte, que pondrían a Aspen cerca de la cima en una encuesta de trabajo artístico per cápita. Lo que esto significa para el esquiador visitante es un calendario completo de charlas, estrenos, cines y conciertos para escoger; si es el caso, usted puede encontrar tiempo entre carreras de esquí para probar un coctel especial después de esquiar, bailar, comer afuera, o simplemente relajarse en el jacuzzi.
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