| 11/1/1997 12:00:00 AM

Eres lo que comes

¿Quiere la energía de un campeón? No le tema a las calorías, porque el enemigo es la grasa. No pase hambre nunca. Y duerma bien.

Si usted es un ejecutivo, le convendría darse cuenta de la similitud que hay entre su patrón de vida y el de un atleta profesional. Ambos pasan ocho horas al día concentrados en una actividad, viven pensando en la competencia. A ambos les espera el castigo si no son ágiles en sus respuestas. Y no es suficiente que se sientan bien: es vital que luzcan bien mientras hacen todo esto.



Ningún atleta profesional ignora la importancia de una nutrición adecuada en este tren de vida. Pero pocos ejecutivos se dan cuenta de ello. Véase a sí mismo como un atleta en constante entrenamiento, aunque su deporte sea trabajar. Qué come y cuándo come son dos variables claves en su desempeño. Cambios pequeños en su dieta pueden incrementar significativamente su resistencia y vigor.



¿Duerme bien?



En este mundo hay gente que simplemente nació con más energía que el promedio. Carlos Wolff, del Instituto de Seguros Sociales, es famoso por sus llegadas a la oficina a las cinco de la mañana. Y no hay una dieta que le pueda dar a usted esta clase de energía si no la tiene. Pero pregúntese: ¿está durmiendo suficiente?



Los adultos jóvenes tienden a dormir más que las personas de mediana edad. En experimentos realizados en laboratorios sin ventanas ni relojes, la gente tendía a dormir naturalmente un tercio del día. Aún sin señales externas, el cuerpo parece necesitar cerca de ocho horas de sueño.



La otra cara de la moneda es el cansancio crónico que muchos de nosotros sentimos, por no tener el suficiente tiempo o energía para hacer lo que creemos que deberíamos hacer. Pero este constante sentimiento de cansancio rara vez es causado por enfermedad, depresión o falta de sueño. La mayoría de las veces es resultado de una deficiente química corporal, estrés o un estilo de vida agotador. Comer correctamente le puede ayudar a ganar energía, aun si no puede tener más tiempo para dormir o hacer ejercicio.



¿Come bien?



La dieta energética para ejecutivos y atletas se compone de un 60% de carbohidratos, 15% proteína y 25% de grasa.

Las calorías no son el enemigo. Las calorías son literalmente unidades de energía. Ingeridas en las cantidades correctas y en los alimentos correctos, nutren su cuerpo para el trabajo, el juego y, con algo de suerte, el amor.



Si usted está cansado, verifique si está comiendo suficiente. Para calcular el número de calorías que su cuerpo necesita diariamente sólo para funcionar, hay dos fórmulas. Si usted es activo y se ejercita regularmente, multiplique su peso en kilos por 35. Si para usted la idea de ejercicio es levantar el control remoto, multiplique su peso por 31. Por ejemplo, un hombre activo que pesa 90 kilos necesita 3.150 calorías por día (90 x 35= 3.150). Si quiere perder peso, reducir el número de calorías ayudará, pero atención: lo indicado es reducir el numero de calorías de las grasas e incrementar su actividad física.



Su cuerpo es una máquina



El combustible básico de su cuerpo es una unidad de azúcar llamada glucosa, la cual propulsa su mente y su cuerpo. Nunca se tiene suficiente. La obtiene de los alimentos, principalmente de las papas, pasta, pan, legumbres, vegetales, frutas y granos.



Hay tres clases de alimentos: proteínas, grasas y carbohidratos. Cada una desempeña una función diferente y suministra diferentes tipos de energía al cuerpo. Su cerebro requiere un constante suministro de nutrientes, carbohidratos para la energía y vitaminas, minerales y proteínas para la agudeza mental.

La idea es tomar los alimentos correctos en las cantidades correctas y en el momento preciso para trabajar todo el día sin ganar peso.



Los alimentos proteínicos mantienen el cerebro alerta, forman músculo y mantienen bajo el colesterol. Las proteínas ayudan al cuerpo a combatir las enfermedades y a formar músculo. La carne, leche, huevos, pescado, pollo y pavo (sin la piel) son proteínas completas. Las proteínas incompletas, como granos, legumbres secas, nueces y semillas, ayudan a alcanzar la cuota de proteína.



Como guía, cierre el puño y mire la parte superior del dorso de su mano. Esta es la cantidad de pescado o carne que debería consumir cada día con un grosor de un centímetro más o menos.



Los carbohidratos son sus amigos. Los altibajos de su energía se deben a los carbohidratos, que producen la glucosa que consumen su mente y su cuerpo. Nunca se tiene suficiente. Las mejores fuentes son las papas, pasta, legumbres, pan, vegetales, frutas y otros granos como el arroz. La idea de que los alimentos a base de harinas lo van a engordar es cierta sólo parcialmente -si come postres, tortas, galletas y otros alimentos con alto contenido de grasa, usted obtendrá un efecto letárgico en vez del efecto positivo producido por alimentos como la pasta-.



Comer muchos carbohidratos sin un balance de proteínas y grasas eleva el nivel de serotonina, un tranquilizante natural del cerebro, que puede causar somnolencia. Si está nervioso, los carbohidratos pueden calmar su cerebro.



Hay tres clases de grasas, cada una con un impacto diferente en su salud y en su cuerpo. Si se aleja de la mantequilla, la mayonesa, los aderezos para ensaladas y los aceites de cocina, reduce su consumo de grasas saturadas, que elevan su nivel de colesterol. También hay grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas como el aceite de oliva y los aceites vegetales, que son más fácilmente de absorber y no se adhieren a las paredes de sus arterias.



La grasa engorda un 225% más que la proteína y los carbohidratos. El cuerpo no tiene que trabajar tan duro metabolizando carbohidratos como grasa, porque utiliza sólo el 3% de las calorías de las comidas grasas para procesarlas y almacenarlas mientras que consume el 23% de las calorías de los carbohidratos para procesarlos, dejando una menor cantidad de calorías que se puedan convertir en grasa corporal.



¿Por qué deberíamos odiar la grasa? Las células grasas hacen muy poco trabajo en el cuerpo. Su función es almacenar grasa y lo hacen con gran eficiencia.



¿Por qué almacena grasa el cuerpo? Es la forma como la naturaleza nos protege de una posible escasez drástica de alimento. El cuerpo almacena suficiente grasa para mantenernos vivos bajo condiciones de hambruna durante dos o tres meses. Este mecanismo era muy eficiente para los humanos de las cuevas. Pero desde cuando nos pasamos a vivir cerca de un Carulla, esta defensa natural sirve sólo para hacernos engordar.



El hombre promedio tiene el 15% de su peso en grasa corporal y las mujeres casi el 22%. Si tiene más de estos valores, debe trabajar más duro sólo para sobrellevar el día. Su corazón y sus órganos deben rendir más para obtener nutrientes y sangre por entre los kilómetros extra de vasos sanguíneos distribuidos en la grasa. Los nutrientes que podrían nutrir su cerebro, están alimentando los kilos extra alrededor de su cintura. Con razón está cansado.



El licor también es dañino. Deshidrata el cuerpo, hace más lento el sistema digestivo e interfiere con el sistema nervioso y los patrones de sueño. El mejor almuerzo para tener energía en la tarde son tres o cinco onzas de proteína con carbohidratos, provenientes de vegetales y frutas.



Las vitaminas no proporcionan energía pero ayudan a la salud general: el pan de trigo entero tiene 37 de los 44 nutrientes que el cuerpo necesita. Una tostada de trigo entero mejorará su consumo diario de vitaminas.



¿Cuándo come?



Los alimentos son el combustible de su cuerpo. Piense en su cuerpo como en un carro: necesita un flujo uniforme de combustible para andar bien. Omitir una comida es pedirle a su cuerpo que use la energía que debería ir al cerebro para hacer funcionar el vehículo. El desayuno es importante y el mejor es hojuelas de avena, café y fruta. Esto le dará a su cuerpo una ración de combustible que dura toda la mañana. La avena es un alimento milagroso: alto en nutrientes, bajo en grasa y, dado que toma tiempo digerirlo, gran cantidad de calorías energéticas.



Si no toma una comida, recupérela pronto. Tome un refrigerio con carbohidratos, yogurt bajo en grasa, banano o manzana, jugo de frutas, galletas de algún grano entero con mantequilla de maní.



Esto lo deja continuar hasta tener una comida verdadera.



Recuerde, la idea es mantener una corriente continua de combustible fluyendo en su sistema. Comer cada tres a cuatro horas no lo engordará si come correctamente. Y tendrá menos hambre cuando se siente a tomar una comida completa. Si toma refrigerios a la misma hora cada día, su cuerpo digiere mejor y no siente hambre.



No coma chatarra. Con cinco o más porciones de frutas o vegetales al día mantendrá fuera de su sistema la grasa de alimentos como las papas fritas. Una dieta alta en grasa y azúcar y baja en nutrición fatiga y produce sobrepeso. Los alimentos grasos lo hacen sentir somnoliento porque demoran el vaciado del estómago al intestino delgado, lo cual impide que los nutrientes lleguen pronto a su sistema. Cuanto más tiempo tomen los alimentos en pasar por el tracto digestivo, más lento se sentirá usted.



Tome agua. Aunque no tenga sed, lo hace sentir más lleno y comer menos. El agua es el elemento más importante de un cuerpo saludable. El estrés y el licor pueden acelerar la pérdida de líquidos y hacer que su cuerpo trabaje más duro, pues está buscando el agua que necesita para ayudar a la digestión y lubricar sus articulaciones. Los beneficios de tomar agua son muchos: mejor absorción de nutrientes, mejor calidad de piel, mejor digestión y eliminación de productos de desecho del cuerpo.



Para más información sobre dietas y nutrición, busque en Internet www.eatrigth.com.
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