| 10/1/1995 12:00:00 AM

El vicio de la velocidad

Las carreras de carros en Colombia son un deporte accesible para cientos de aficionados.

El escritor John Morley escribió: "El que odia el vicio odia al hombre". Según esa lógica el vicio ha existido desde que existe el hombre. No obstante, uno de los mayores vicios del hombre, y ciertamente uno de los más peligrosos, se ha ido formando en los últimos cien años, con la invención del automóvil: el vicio llamado velocidad.

Hoy día, las carreras de automóviles son un deporte de miles de millones de dólares y aunque Colombia tiene tina notable presencia en la competencia internacional, también es el pasatiempo de muchos pilotos de fin de semana, los que quizás se han dedicado al deporte de las carreras para sacar de su sistema lo que inevitablemente viene a la mente de cualquiera que ha manejado un carro: "¿Qué tan rápido estoy dispuesto a ir?"



El automovilismo deportivo en Colombia parece haber tenido su primera manifestación en una prueba de velocidad cronometrada a lo largo de tres kilómetros, en una carretera ubicada al sur de Bogotá a mediados de 1923, con motivo de las festividades patrias. En ella tomaron parte tanto automóviles como motocicletas, conducidos por damas y caballeros de la sociedad, en algunos de los poquísimos de esos vehículos llegados a la capital.

Años después, en 1941, se organizó una carrera de velocidad por etapas, cuyo recorrido se inició en Bogotá hasta llegar a Cali y regresar nuevamente a Bogotá, pasando por las ciudades intermedias de Girardot, Ibagué, Armenia, Pereira y Manizales, entre otros. Los automóviles participantes eran tipo turismo sin modificaciones mecánicas de ninguna naturaleza y, si bien fueron sólo trece los competidores, esta prueba generó un gran entusiasmo que se apagó durante los años de la Segunda Guerra Mundial.

Con motivo del paso por Colombia, en 1948, de los participantes del Gran Premio de América del Sur, iniciado en Buenos Aires y que culminó en Caracas, en nuestro medio se despertó una gran afición y fue

así como en 1947 se organizó el Primer Circuito Central Colombiano con 22 participantes, representando varias ciudades. Su recorrido fue más amplio que la prueba de 1941, incluyendo a la ciudad de Medellín.

La gran difusión que le dieron a la prueba quizás fue sólo superada, en años posteriores, por las vueltas a Colombia en bicicleta. Durante casi dos décadas más se llevó a cabo este tipo de carrera de ruta, de donde surgieron legendarias figuras que recorrieron gran parte de las carreteras nacionales al mando de sus famosos autos "acondicionados" al estilo argentino.

Para 1950 hicieron su aparición en nuestro medio los autos deportivos, cuyas carreras empezaron a desarrollarse en su mayoría en circuitos cerrados trazados en las avenidas principales de varias ciudades, paralelamente a las pruebas de carretera. Estas dos modalidades de competencias llegaron a su máxima expresión hacia el año de 1957, cuando las restricciones en la importación de automóviles les asestaron un golpe muy duro. Sin embargo, continuaron celebrándose hasta 1967, cuando las entidades gubernamentales decretaron su prohibición, por razones de seguridad con el público aficionado.

Estas medidas condujeron a la construcción del primer autódromo, el cual se inauguró en Bogotá a comienzos de 1971, con pruebas de automóviles europeos de tipo Fórmula 2, conducidos por una nómina de pilotos de la más alta categoría mundial. El Autódromo Internacional de Bogotá continuó sus actividades tanto nacionales como internacionales hasta 1980, año en que cerró sus puertas. Esto condujo a un nuevo receso obligado para los automóviles de velocidad, hasta cuando en 1982 se abrieron las pistas del nuevo Autódromo de Tocancipá, donde hasta nuestros días se desarrolla un intenso programa de actividades tanto nacionales como internacionales.



CÓMO EMPEZAR



La mejor manera de cogerle el gusto al manejo de un carro de carreras es en un go-kan. En una época de la conducción de carros de carreras éste era casi un prerrequisito para correr un carro. Es económico y fácilmente asequible y la mayo

ría de los pilotos recomienda comenzar con los go-karts, un deporte aparentemente juvenil, pero que requiere la misma destreza y extrema concentración que usted necesitará para correr en un carro.

Nessim Kassem, un estudiante de publicidad de 25 años, corrió en go-karts durante cinco años antes de participar en la ahora extinta Copa Sprint. Cuando empezó a correr no existían escuelas de conducción. Cualquiera con una licencia de manejar, los $4.5 millones requeridos para alquilar un carro por una temporada (8 carreras) y el equipo obligatorio (overoles a prueba de fuego, casco, guantes, cte.) estaba calificado para correr. El equipo de mecánicos estaba incluido en el precio de matrícula en el autodrómo ($150.000) y el carro venía asegurado en un 85%.



LA ESCUELA DE PILOTOS ESSO



Hoy día, la única manera de correr es entrar a la Escuela de Pilotos Esso en Bogotá. Nacida de una idea traída a Colombia por el piloto de carros de carreras John Estupiñán y que luego pasó a José Clopatofsky, la escuela empezó a funcionar hace cinco años y en ese tiempo se han graduado no menos de quinientos estudiantes. La edad mínima para matricularse es de 16 años y el costo es de $300.000. Para graduarse el estudiante debe tomar 12 horas de teoría mecánica, 12 horas de teoría de manejo y tres sesiones en la pista. Hay supervisión permanente de parte de los instructores (todos con excelentes records de carreras) y dentro y fuera de la pista los estudiantes aprenden responsabilidad, concentración, serenidad, tacto y otros factores necesarios para manejar a alta velocidad. En un año se gradúan en la escuela entre cinco y seis promociones de estudiantes y de los 20 o 30 mejores se escogen dos corredores que la escuela patrocinará en las carreras siguientes. (Para comunicarse con la escuela, llame a los teléfonos 6109478, 6109439, 6109296, 6167148).



Los EVENTOS



La Copa Sprint que se inició en 1988 fue un fenómeno que popularizó el deporte en Colombia casi instantáneamente. Pero la Copa Sprint fue reemplazada por la Copa Renault. La mayor diferencia entre la anterior y la actual es que el carro Sprint era un carro de calle adaptado a la pista. Esto lo hacía más fácil de manejar y mantenía los precios considerablemente más bajos que en el Renault, construido especialmente para la pista. A pesar de los cambios de la Copa Sprint a la Renault, las reglas del deporte se han mantenido simples y claras. Para participar en las carreras se debe tomar el curso de pilotos en la Escuela de Pilotos Esso. Como ya se dijo, después de haber recibido el diploma, los dos mejores estudiantes serán patrocinados por la escuela, aunque usted puede participar en las carreras aun si no califica. Los que no tienen la suerte de ser patrocinados pueden pagar los $14.5 millones por el año de 8 carreras, lo cual incluye el precio de los mecánicos y el seguro del carro (Si usted simplemente quiere correr en la pista sin participar, puede pagar los $286.000 al año que pagan los pilotos por practicar. Esto le dará derecho a la pista una vez por semana en promedio).



OTROS EVENTOS



Fórmula Renault: Club Las Tortugas, el único club de carreras en Colombia, en colaboración con el fabricante de carros a la medida Motriz Van Diemen de Inglaterra, diseñó un carro prototipo exclusivamente para Colombia, y más específicamente para la pista de Tocancipá. Van Diemen se encargó del chasis para estos carros (hay 20 en total, todos de propiedad del Club Las Tortugas). Los carros son livianos pero resistentes. Los motores utilizados en ellos son de Renault de Colombia y de 1600oc (lo mismo que un Renault 9), pero debido al diseño y a una caja de clutch semiautomática, el motor da mayores velocidades. Los carros pueden correr hasta 160 kilómetros por hora, mientras que los carros Sprint de carreras no corrían más de 120 kilómetros por hora.



Copa Continautos Sonax: Patrocinada por Continautos, proveen el carro, un Swift 1.0 (el piloto tiene opción ole compra en un período de dos años). El carro es más o menos igual al Swift que se puede comprar en una agencia, pero la estructura del carro viene reforzada.

opa Doria ACC.: Esta competencia está en clase aparte. El piloto usa su propio carro cíe carreras, bien sea un prototipo o un carro de la calle adaptado. Debido a la diversidad cíe carros que compiten, esta competencia es llamada "Turismo Especial" y la competencia se divide en categorías según el tamaño del motor (de 1300cc a 2000cc, de 2000cc a 3000cc, de 3000cc a 6000cc, de 6000cc en adelante). Hay cinco carreras al año y al final se lleva a cabo una carrera extendida llamada "La Copa Doria 400", en la que se corren 400 kilómetros en la pista.

C opa Leona 1300cc(nuevo evento): Patrocinada por la cerveza Leona, esta copa reúne a todos los

pilotos de "Turismos Especiales" que tienen carros de carreras de 1300cc. T. de Las Américas: Reúne a los mejores pilotos de Norte y Suramérica.



EL COSTO DE LA VELOCIDAD



Si usted no desea alquilar el carro, siempre lo puede comprar. Pero muy pocos pilotos recomiendan esta maniobra, porque con los altos costos (US$80.000), la burocracia para entrar el carro al país y la importancia de las competencias, sólo estará haciendo injusta la competencia. La pista ole Tocancipá es corta y llena de curvas, lo que sólo frustrara sus intentos cíe usar el carro hasta su máxima potencia.

Los patrocinadores son sumamente importantes para el piloto competitivo debido al alto costo de las carreras. Para encontrar un patrocinador usted debe presentar una propuesta que se enfoque en el aspecto comercial ole la relación. No sólo es posible sino verdaderamente necesario tener más de un patrocinador. Su carro se convertirá en una cartelera de publicidad y el patrocinador que invierta más dinero obtendrá mayor espacio en el exterior del carro y con frecuencia en los uniformes del corredor y ole su equipo. Pero nada de esto disminuirá la velocidad de su carro.



LOS FRUTOS QUE USTED COSECHARÁ



Disciplina. Como en cualquier deporte que exige mucho tiempo, la disciplina es el primero y más importante aspecto del corredor. El hecho de que se corre el riesgo de lastimarse hace que la disciplina sea absolutamente necesaria para el corredor.



Manejando "la línea de la carrera". Esto significa conocer primero la pista, sus puntos agradables, sus zonas erógenas, sus temperamentos, su asidero, su forma.



Cogiendo los vértices de las curvas. En términos sencillos, saber cómo coger una curva de la manera más efectiva posible. Usted debe "respirar en las rectas" de manera que pueda tomar las curvas con fuerza. Es al frenar y al acelerar entre las curvas y sus competidores como usted gana la carrera.



Los mecánicos. Aun teniendo un equipo de mecánicos, usted debe conocer el interior de su carro, enterarse de sus límites, su comportamiento, el ruido que hace cuando corre suavemente y el gruñido cuando está lastimado.



Aprovechando el arrastre. Como lo hace un ciclista, usted puede reducir el gasto de energía pegándosele al carro de adelante y corriendo en su velocidad. El único problema: eso significa que él va ganando.



Agresión. Usted no tiene amigos en la pista de carreras, nadie lo va a dejar pasar (no muy distinto a manejar en Bogotá), y a menos que usted siempre esté sobrepasando los límites y aprovechándose de los más leves errores de sus competidores, nunca llegará adelante.



Como comentaba un veterano corredor: "La circunvalar es una verraquera para aprender a manejar (carros de carreras)". Y si ese es el caso, existen cientos de miles de corredores de carreras en potencia en sólo Bogotá. Pero queda la pregunta: ¿Qué tan rápido quiere ir?
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