| 2/11/1998 12:00:00 AM

El confort de la media alta

Cuando alguien le gasta más de $20 millones a un carro es porque decidió que ya es hora de comenzar a darse gusto. El mercado le ofrece abundantes opciones para escoger.

No hay placer más grande que manejar un buen carro. No es sólo por las comodidades, sino porque cuando mejoras tu carro, sientes que mejora tu vida".



Como lo demuestran las palabras del joven empresario Felipe Medina, los colombianos sienten cierta pasión por el automóvil que conducen.



Esta fascinación se ve reflejada en el hecho de que en 1997, a pesar de la recesión económica, la venta de automóviles particulares creció en un 24% y continuó representando el 52% de la totalidad de los vehículos vendidos.



Por su significado personal y social, escoger un carro es una elección muy íntima. Conscientes de esto, las diferentes ensambladoras e importadoras nacionales ofrecen al público una amplia gama de modelos que se ajustan a todos los gustos, necesidades y presupuestos. Dentro de las diferentes gamas, la media alta (carros de aproximadamente $22 a $33 millones) es la que ofrece, simultáneamente, lujo y comodidad a precios aceptables. Este tipo de carro está hecho para quienes creen que ya es hora de darse una recompensa por el esfuerzo y la dedicación al trabajo y quieren introducir cierto lujo en su vida. Por todo lo que representa y por las comodidades que ofrece, esta gama es tan apetecida en el mercado colombiano. Y aunque sólo el 14% de los propietarios de un carro pueden tener este tipo de automóvil, ¿quién no los desea?



¿Por qué gustan tanto?

Una de las características claves de los automóviles que se encuentran en la gama media alta es su tamaño exterior de 4,3 metros, lo que determina un amplio espacio interior y, por tanto, abundante comodidad. Se caracterizan por tener en su mayoría, un motor de 1.600 c.c. o más.



La cilindrada y potencia del motor son proporcionales a su tamaño y peso, lo cual hace que tengan cierta facilidad para sobrepasar a otros carros y tengan más fuerza en general.



Un carro que "camine" bien, que tenga un rendimiento adecuado y un buen "pique" es altamente apreciado por los usuarios que, dispuestos a obtener este tipo de automóvil, estén en condiciones de pagar su precio. El valor de un Hyundai Elantra, un Daewoo Leganza o un Seat Ibiza (cuyo precio es menor a los $22 millones, pero cuenta con un motor 1.6 lt.), puede variar de acuerdo con los lujos con los que estén equipados, pero por lo general, todos estos automóviles se denominan "full equipo". Esto significa que, además del tacómetro, el reloj o a los accesorios con que vienen equipados los vehículos de diferente precio, la gama media alta trae dirección hidráulica, timón de altura graduable, aire acondicionado, un buen equipo de sonido con 4 parlantes y por lo menos dos o tres de los cuatro accesorios eléctricos básicos: vidrios, espejos, seguros o antena.



Los más vendidos

Entre este tipo de automóviles los más vendidos en 1997 son el Mazda Allegro, el Hyundai Elantra, el Nissan Sentra, el Chevrolet Esteem, la Nissan B14, el Mitsubishi Lancer y el Honda Civic.



Estos datos demuestran algo bastante sorprendente: los carros importados están teniendo una acogida bastante amplia en el mercado nacional. Sólo el año pasado, el 46% de los carros vendidos a particulares eran importados, es decir, se trajeron al país 35.328 carros, los cuales en su mayoría eran de procedencia coreana, especialmente de las marcas Hyundai y Daewoo. De acuerdo con Gonzalo de Narváez, de la Dirrección de Investigación de Hyundai, el porcentaje de los carros importados es cada día mayor ya que "los colombianos están empezando a confiar en las importadoras nacionales. Estas han demostrado que están comprometidas con el mercado colombiano"



. Esto también significa que el usuario nacional se está volviendo más exigente, ya no sólo se contentan con modelos bonitos y comodos, sino que exigen tecnología y diseño moderno.



Los compradores

Los dueños de este tipo de carros son personas prácticas y ágiles que desean tener más comodidad, y que ante todo quieren introducir cierto glamour en su vida diaria. En su mayoría, los felices propietarios de estos automóviles son hombres y mujeres, por encima de los 30 años, con familia, que desean obtener un segundo carro o mejorar su status automotor. Y aunque el requisito básico para ser dueño de uno de estos automóviles es tener el dinero suficiente para comprarlo, el propietario de uno de estos carros es alguien que, sin ser ostentoso, sabe distinguir las cosas buenas de la vida y está acostumbrado a tener lo mejor en sus manos. Ellos saben que en estos automóviles encontrarán la durabilidad, calidad y seguridad que están buscando, acompañados de un excelente agarre y un confortable manejo.
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