| 11/1/1994 12:00:00 AM

Depreciaciones en ajuste

Las normas de ajuste por inflación y depreciación es lo que desvela a las compañías de leasing. DINERO elaboró el ranking de desempeño a junio 30.

Las compañías de leasing lograron su status de manejadoras del ahorro privado con la Ley 35 de 1993, por medio de la cual se les permitió captar recursos del público. Para ello debieron convertirse en compañías de financiamiento comercial especializadas en leasing. El costo ha sido no sólo tener que capitalizarse para alcanzar el patrimonio mínimo requerido para formar una CFC, sino también someterse a las normas de control de la Superintendencia Bancaria para las entidades que captan ahorro del público.

Es así como recientemente, con la expedición de la Resolución 2195 de la Superbancaria, por primera vez se clasifica a los activos dados en leasing como cartera, ya sea comercial (más de 300 salarios mínimos mensuales) o de consumo. Como cartera, las cuotas de leasing que dejen de pagarse deben aprovisionarse como lo establece la Resolución 1980, o sea a partir del segundo mes de vencimiento, dependiendo del tipo de crédito y la garantía otorgada.

Las compañías de leasing manejan su cartera en forma diferente a los demás intermediarios financieros. Los activos dados en leasing forman parte del activo total y se deprecian totalmente dentro de la vida del contrato. Los cánones de arrendamiento por recibir, así como el valor presente del valor de salvamento de los contratos forman parte de las cuentas de orden. Cuando un cliente se demora entre uno y tres meses en pagar sus cuotas, se causan esos cánones como cuentas por cobrar. Después del tercer mes se dejan de causar los ingresos y se abre una cuenta de arrendamientos por recibir en las cuentas de orden. En la medida que el cliente no pague, se aprovisionan las cuentas por cobrar como cartera comercial o de consumo. Mientras tanto se acumulan los arrendamientos por pagar en las cuentas de orden.

La Circular 80 del 20 de septiembre de la Superbancaria elimina los ajustes por inflación de los bienes dados en leasing como componente de la utilidad. Todas las entidades del sector financiero contabilizan los ajustes por inflación sobre los activos no monetarios como parte de sus ingresos. Las compañías de leasing se han visto particularmente beneficiadas con esta norma, pues una gran proporción de sus activos son activos fijos no monetarios, otorgados en arriendo. Lo que aduce la Superintendencia Bancaria es que las leasing no pueden contabilizar como ingresos unos ajustes por inflación por bienes sobre los que ya existe un precio implícito de venta y un contrato de compraventa vigente. La Superbancaria opina que en caso de ajustarse el bien con la inflación no es la compañía de leasing la que se beneficia, pues ya tiene los bienes vendidos a futuro. El que se beneficia es él tenedor del contrato de leasing, pero una vez se enajene el bien, o sea al término del contrato de leasing. La Circular 80 de la Superbancaria determina que al ajustar por inflación los bienes dados en leasing mensualmente se deben al mismo tiempo depreciar por igual valor. Con ello se eliminan las utilidades originadas en los ajustes.

Las compañías de leasing están solicitando a la Superbancaria que modifique la norma en el sentido de que la depreciación aplicable no sea acelerada sino gradual; que la medida rija sobre los nuevos contratos y no sobre los ya establecidos; y que entre a regir a partir de enero de 1995. Las compañías de leasing calculan que con el cambio introducido con la Resolución 80 dejarían de percibir este año $45.000 millones de utilidades contables, lo que no seria fácilmente explicable ante el público.

Lo más complicado del asunto es el cálculo de la depreciación, pues las compañías de leasing están solicitando se les permita depreciar los activos en arriendo el 19.7% el primer año, el 28.6% el segundo año y el 41.71% el tercer año, para el caso de contratos a tres años, con 10% el valor de salvamento. Las leasing han bautizado este sistema como -depreciación financiera". No se puede negar la originalidad.

El ranking de DINERO utiliza seis indicadores. La clasificación general resulta de sumar la posición de cada compañía en los seis indicadores. A menor puntaje, mejor es el puesto que se ocupa. Los indicadores son:

Utilidad/patrimonio, utilidad / activos, margen operacional/activos en leasing brutos, donde el margen operacional es la diferencia entre los ingresos recibidos en la operación de leasing menos intereses y comisiones pagados y menos gastos laborales y otros gastos de operación; eficiencia administrativa, medida como la proporción de los gastos administrativos y de personal sobre las cuentas de orden y un indicador de cartera que es igual a las cuentas por cobrar por la actividad de leasing más los arrendamientos dejados de pagar dividido por las cuentas de orden de arrendamientos de corto y largo plazo.
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