| 12/1/1995 12:00:00 AM

Colombiano en zona franca

Germán Leyva es el fundador de la zona franca privada más grande de Miami.

En su oficina, Germán Leyva exhibe los muchos trofeos que ha recibido. El más notable es el prestigioso Trofeo "E", que le fue otorgado en 1992 por el Departamento de Comercio de los Estados Unidos. La "E" significa excelencia y honra sus contribuciones a las exportaciones de los Estados Unidos.

Leyva es el presidente del Miami Free Zone -Puerto Libre de Miami- y es un bogotano que, en veinte años, ha construido uno de los puertos libres más grandes del mundo.

El Miami Free Zone (MFZ) está situado en 47 acres al oeste del Aeropuerto Internacional de Miami. Cuando se construyó, el MFZ estaba en medio de nada, rodeado de tierras baldías. Hoy día se encuentra en medio de una enorme urbanización. El MFZ contribuyó a desatar un gigantesco auge de construcción en Miami para prestar servicios al comercio exterior.

Leyva, de 56 años, inicialmente llegó a los Estados Unidos para asistir a la Universidad de Wisconsin (¡Imagínese el choque cultural al ir de Bogotá a Madison, Wisconsin!). Se graduó en administración de empresas y se quedó para obtener su postgrado también en administración.

En 1977 él y su esposa, María Camila Hoyos, regresaron a los Estados Unidos por sugerencia de su suegro, quien estaba conformando un grupo de inversionistas para construir el puerto libre, después de haber obtenido autorización de la Cámara de Comercio de Miami. "Teníamos inversionistas de toda Latinoamérica, teníamos peruanos, franceses, yugoslavos, de todo un poco. Mi suegro pensó que podría-mos ayudar en la organización y luego regresar a Colombia".

Leyva y su esposa acabaron quedándose y finalmente les compraron a los otros accionistas. En la actualidad, el MFZ es el primero y más grande puerto libre de propiedad privada en el mundo.

Un gran volumen conlleva una gran responsabilidad. Leyva dice: "Los productos que pasan por el puerto libre no pagan impuestos de aduana en los Estados Unidos. Somos responsables ante la Aduana de Estados Unidos del 100% de los productos y del inventario que pasa por aquí".

Leyva atribuye a su esposa el mérito de haber creado un sistema computarizado de inventario, el cual facilitaron a la Aduana de Estados Unidos para que lo copiara. Gratis. "El sistema que usamos aquí fue creado por nosotros. Empezamos con sistemas computarizados. En ese tiempo, la Aduana de Estados Unidos empleaba un sistema manual de inventario. Les ayudamos a sistematizarlo. El sistema desarrollado por mi esposa fue tan bueno que literalmente se lo regalamos a la Aduana y es usado en todos los puertos libres de este país. El mismo sistema, con algunas modificaciones, será usado en los puertos libres en Colombia".

1 Miami Free Zone es distinto de la mayoría de los puertos libres de los Estados Unidos. "Tenemos permisos de la Aduana de Estados Unidos para vender al detal aquí. El tener tiendas es muy insólito en las zonas libres de impuestos. Pero como tenemos que competir con los puer tos libres de Panamá y del Caribe, k Aduana de Estados Unidos ha sicic flexible en sus reglas y nos ha per mitido competir. Todo lo que se puede comprar aquí en las tiendas de venta al detal del puerto libre ya ha pagado impuestos al entrar a los Estados Unidos".

el negocio se ha vuelto muy competitivo. La cantidad de puertos libres o de áreas de comercio especial en los Estados Unidos se ha disparado en los últimos veinticinco años. En 1970 había 9 puertos libres o zonas de impuestos especiales en los Estados Unidos. En 1992 la cifra había aumentado a 183. Hay otras 224 subáreas de uso limitado en los Estados Unidos, en su mayoría plantas ensambladora: de automóviles creadas por los pueblos pequeños para atraer a los grandes fabricantes internacionales de automóviles a esos lugares remotos. En el mundo hay actualmente más de 700. Colombia está creando puertos libres en Cali, Bogotá, Rionegro y la mayoría de las grandes ciudades.

El MFZ tiene 186.000 pies cuadrados de oficinas y plaza de exhibición y 660.000 pies cuadrados de espacio para bodegas. El año pasado se exportaron productos a 101 países y los 70 empleados movieron más de US$1.000 millones en mercancía.

Muchas empresas conocidas confían sus exportaciones al Caribe y Latinoamérica al MFZ: SONY Expon Corporation, Nestlé, L'Oreal y los artículos deportivos Wilson, por ejemplo. "Tenemos más de 50 inquilinos y ofrecemos todos los servicios que necesitan. Los productos llegan al puerto libre desde el puerto marítimo o el aeropuerto y nosotros consolidamos, rotulamos y enviamos los productos con o sin la presencia de estas compañías. Lo hacemos por ellas".

"Por ejemplo, Nestlé no tiene oficinas en Miami, entonces no pagan impuestos en los Estados Unidos, ni tampoco tienen empleados. Les hacemos todo, su presencia no es necesaria para que sus productos lleguen al mercado. Surtimos toda el área del Caribe de productos Nestlé provenientes de todo el mundo".

Todo producto de L'Oreal que llega a Latinoamérica pasa por el Miami Free Zone. Los productos L'Oreal son distribuidos en los Estados Unidos por medio de sus oficinas en Nueva York. Son dos operaciones diferentes, pero ello requiere un personal más reducido porque el MFZ maneja toda la carga. "Les ahorramos mucho dinero manejándoles todos sus despachos".

El alquiler de bodegas cuesta entre US$5.00-5.50 el pie cuadrado anualmente. Cada bodega tiene un mezzanine que se puede usar como oficina. También hay un cargo anual de US$3.00 por pie cuadrado por servicios generales -operaciones, mantenimiento, electricidad para áreas comunes-. El alquiler incluye alta seguridad, recolección de basuras, impuesto predial, protección contra incendios, acceso las 24 horas y asesores comerciales para ayudarle a los clientes a mejorar sus exportaciones. Las salas de exhibición cuestan entre US$4.25-15 por pie cuadrado por año.

Los productos electrónicos constituyen el 39% de la mercancía que pasa por el MFZ. Los cosméticos y los perfumes han tenido el mayor crecimiento en las exportaciones en los 19 años que el puerto

libre lleva funcionando, pues corresponden al 32% de los productos que se exportan; las bebidas y alimentos constituyen el 10%.

¿Quién utiliza el Miami Free Zone? Los productos llegan de 60 países diferentes. La mayoría proviene del Asia (41%), Europa (34%) y los Estados Unidos (20%).

En su mayoría, los productos que salen del MFZ se dirigen hacia el sur: a Suramérica (40%), el Caribe (10%), Centroamérica (23%) y entran a los Estados Unidos (21%). Aunque el MTZ tiene tiendas al detal y está abierto al público, existen limitaciones en cuanto al servicio que el MTZ puede prestarle al individuo. "Antes los clientes extranjeros podían comprar un producto y enviarlo al aeropuerto para llevárselo en el avión al regresar a su país. Ya no tenemos este servicio, exigía demasiado y requería el mismo papeleo que un contenedor lleno de mercancía".

Aunque a Leyva le queda muy poca familia en Colombia, sigue teniendo vínculos con su país y está asesorando la organización de los puertos libres en Colombia.

Leyva se hizo ciudadano norteamericano hace cinco años. "No lo quise hacer hasta cuando Colombia legalizara la doble ciudadanía". ¿El hecho de ser colombiano ha sido una desventaja para hacer negocios en Miami, en donde la mayoría de los latinos son cubanos? "Cuando llegué a los Estados Unidos, mis relaciones con esta comunidad no fueron específicamente con colombianos o cubanos, porque debido a la naturaleza de este negocio yo estaba más con anglosajones que con latinos. Existe mucha envidia entre las comunidades latinas. Mirando hacia atrás, si yo hubiera comenzado como colombiano dentro de la comunidad colombiana, seguramente no habría tenido éxito. Tuve suerte al no tener que depender de la comunidad latina. He vivido en este país desde que fui a la universidad. En Norteamérica el ser extranjero no es un obstáculo para el éxito".
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