| 8/1/1995 12:00:00 AM

Antes de Colón

Guía para comprar y coleccionar arte precolombino.

Fue en la década de 1830 cuando la moda de coleccionar arte precolombino se apoderó de Colombia, mediante la excavación de tumbas con el fin de encontrar tesoros para adornar la estantería de la biblioteca de alguien o abrirse camino hacia los museos y archivos nacionales. De estas grandes búsquedas provino la idea de creer equivocadamente que la gran civilización chibcha estaba conformada por caníbales guerreros y violentos. Quizá lo que apasiona al coleccionista hoy en día es ese mismo deseo de especular sobre las culturas perdidas con base en los vestigios que han quedado. Tener en sus manos una pieza artística que tiene 2.000 años y tratar de imaginar a la persona que esculpió este objeto de enigmática belleza, es tan misterioso como meterse a la cama en la noche y encontrarla tibia por el calor de un extraño.

Si primera evidencia del hombre en Colombia aparece en el duodécimo milenio antes de Cristo. Diversos grupos de cazadores y recolectores llegaron al país a través del itsmo de Panamá, y penetraron en el interior por los ríos Cauca y Magdalena, estableciéndose en las mesetas de las cordilleras. A mediados del cuarto milenio antes de Cristo, el pueblo indígena comenzó a cultivar raíces, tubérculos y granos, estableciéndose en una vida menos nómada debido a la presencia de la agricultura y la invención de la cerámica. Utilizaban objetos ceremoniales y rústicos similares a herramientas, hechos de hueso, moluscos, conchas y fragmentos de cerámica, vivían en pueblos densamente poblados y tenían sofisticadas ceremonias fúnebres. Durante los primeros siglos después del nacimiento de Cristo se desarrolló una civilización más diversificada y regional. Entre los cambios culturales, el más importante fue la evolución de los cacicazgos, caracterizada por la presencia de rangos en la comunidad, la cual estaba bajo el mando del cacique. Estas nuevas comunidades, aunque en su mayoría autosuficientes, tenían intercambio comercial con otras comunidades. Fue entre estos cacicazgos donde emergieron las sociedades precolombinas más desarrolladas: el altiplano nariñense, Tumaco, San Agustín, Tierradentro, Valle de la Plata, Calima, Cauca medio, el altiplano cundiboyacense, la montaña santandereana, el Sinú, el Bajo San Jorge y la Sierra Nevada de Santa Marta.

El desarrollo de cada una de estas regiones alcanzó un notable grado de refinamiento. Cada una se destacaba por su rica producción de orfebrería, textiles o alfarería, y tenía complejos servicios públicos, tales como canales y tumbas altamente elaborados. Durante los siglos inmediatamente anteriores a la llegada de los españoles hubo fragmentación política y luchas, así como una gran diversidad a Regional. Cuando los españoles llegaron, encontraron culturas de lenguas diferentes y una gran variedad de niveles sociales, redes comerciales de materias primas, bienes y servicios.



LO PRECOLOMBINO EN COLOMBIA

Debido al clima y a la topografía de Colombia y a su rica producción agrícola, los pueblos indígenas que vivían en los territorios de la Colombia actual tenían enarcadas ventajas sobre sus vecinos de lo que rnás tarde se llamaría Parir, Ecuador, Venezuela y Panamá, para sólo nombrar algunos. En muchas regiones (le Colombia las tribus podían ser autosuficientes. Esta autosuficiencia permitió que su arte se desarrollara desde una forma primitiva figurativa hasta un arte con frecuencia increíblemente abstracto. Podría decirse que, en contraste con esta autosuficiencia, se hallaba Ecuador, cuyas variarías culturas tribales estaban entretejidas por los hilos matriarcales que evitaban la ramificación y el desarrollo de nuevas formas artísticas. Pero la autosuficiencia indígena no significaba un aislamiento total. Corno se dijo antes, existía una notable interacción entre las tribus y esta interacción también ayudó a fomentar estilos mejores y rnás eficientes en cerámica y orfebrería.



EL ARTE PRECOLOMBINO SE PUEDE DIVIDIR EN CUATRO TIPOS:

1. Figurativo: ejemplo: Tumaco. Luz Miriam Toro, coleccionista y marchante de arte precolombino en Colombia, tiene la , colección más grande del país de arte Tumaco. Explica que existe poco interés por el arte Tumaco debido a su tamaño. Elaborada en piezas algunas veces del tamaño del puño de un niño, para el comprador este arte no produce la misma satisfacción visual que las piezas más grandes. Pero ella atribuye este estilo al alto grado de refinamiento hallado en pocas piezas artísticas en Colombia, o inclusive, en la civilización precolombina. La cultura Tumaco registró la vida en su cerámica como si fueran fotografías. Mientras que otras culturas con frecuencia reproducían ceremonias tribales y otros hechos importantes, la Tumaco fue un paso más allá, registrando también la vida diaria. Es posible ver en el arte a los mismos hombres de la tribu Tumaco en varias poses: con el armamento, en ceremonias tribales. trabajando la cerámica, etc. Reprodujeron la fauna del área, la arquitectura y el erotismo.

2. Pictórico: la preservación de este arte que con frecuencia contiene grabados y pinturas detallados, necesita un clima adecuado. En el Perú, por ejemplo, el clima ha permitido la conservación de muchas piezas valiosas. En Colombia, sin embargo, las fuertes lluvias en muchas regiones han dañado este tipo de arte. En la cultura Nariño pintaban las piezas antes de endurecerlas en el horno y por esta razón su obra es más conocida en el mercado de arte actual.

3. Abstracto: el francés Claude Piemont, residente en Colombia desde hace 13 años, antiguo guaquero y ahora marchante de arte precolombino, dice que el arte precolombino en Colombia es el más abstracto de sus contemporáneos y lo más próximo a lo que conocemos como arte moderno. La abstracción es quizá la característica más importante de las piezas que se encuentran en esta parte de Latinoamérica. Ejemplo: Quimbaya. Probablemente la más abstracta de todas las culturas precolombinas de Colombia, la Quimbaya, produjo figuras con cabezas cuadradas y cuerpos representados en unas pocas líneas. La Quimbaya es el ejemplo perfecto de una cultura que tuvo el apoyo tanto de una rica agricultura como del contacto con otras culturas, 1o que quizás explica por qué su trabajo logró tan altos niveles de expresión artística.

Orfebrería: ejemplo: Tairona. Creían que se podían producir 14 tonos de amarillo, basados en diferentes tipos de oro. Algunos coleccionistas y arqueólogos tienen la teoría de que los Taironas usaban varios tonos de oro para representar las diferentes horas del día (como toda civilización precolombina, el sol era uno de los símbolos más importantes de su cultura). Está el oro rojizo, cuyo color es producido por las impurezas del metal. considerado en términos de valor monetario como una de las formas más pobres del oro. Pero quizá para los Taironas, una figura elaborada en este oro representaba esa figura al atardecer cuando el sol adquiere un tono rojizo. El oro más puro pudo haber representado la figura al mediodía. Había tres tribus principales que trabajaban el oro: Tairona, conocidos por el uso de los colores, Quinibaya y Calima, conocidos por su técnica refinada y su valor estético, y dos tribus secundarias (definidas así debido a su menor volumen y expresionismo), Muesca y Tumaco. La última puede ser la más antigua, con orfebres de alta tecnología, pero se sabe muy poco de ellos debido a su baja productividad en oro.



COMPRANDO ARTE PRECOLOMBINO EN COLOMBIA

Aunque la legislación colombiana no permite sacar objetos precolombinos de su territorio, la base de los precios del arte precolombino son establecidos en una bolsa internacional. Los coleccionistas se reúnen varias veces al año en diferentes partes del mundo para hablar sobre lo precolombino y, restablecer nuevos precios. En 1 términos internacionales, Perú ofrece el 40°/o del mercado, Guatemala, México y Costa Rica el 50% y Colombia sólo 10% (Según la marchante de arte Luz Miriam Toro, el arte colombiano no se había vendido hasta ahora porque mientras que Perú, Guatemala y México tienen "carteleras" de su existencia, piezas monumentales de trabajo y arquitectura para establecer su credibilidad e importancia, según el raciocinio de que "lo más grande es lo mejor", Colombia carece de este tipo de publicidad). Según los coleccionistas de aquí, el arte precolombino es sumamente barato. Pero los precios están aumentando rápidamente. Mientras que los costos del arte precolombino, en general, se doblan cada cinco años, los del arte de las regiones de Colombia han venido aumentando dos veces y media cada cinco años durante los últimos quince años.

i evaluación del arte precolombino se basa en tres factores fundamentales. El primero y más importante es el valor estético. En este sentido, debe competir en el mercado mundial del arte (tallas de madera de Pakistán, escudos de armas de África y, oro egipcio, para sólo nombrar algunos). La estética cíe una pieza en el mercado internacional del arte supera tanto su valor arqueológico como artístico (aunque un comerciante de arte que examine dos piezas estéticamente comparables empleará entonces estos factores para determinar la superioridad de la una sobre la otra). El segundo factor en importancia es su rareza. Y el tercero es su significado arqueológico; el uso de la pieza en la cultura y su importancia para los artesanos. Obviamente la edad v condición de la obra son factores críticos también.

Luz Miriam Toro da varios consejos para la búsqueda de precolombinos. Primero: la gente con frecuencia confunde lo arqueológico con lo estético. Usted debe buscar la obra maestra, lo mejor de un cierto estilo. Segundo: aun los expertos se confunden con las reproducciones y las reproducciones al parecer se están produciendo cada día con mayor exactitud. Si el arqueólogo no utiliza la prueba del carbono para determinar la fecha, no hay una manera segura de distinguir entre una pieza genuina o una reproducción. Lo que los marchantes buscan son pequeñas inconsistencias en la obra: el color de la pintura utilizada en una cerámica o el movimiento de las líneas. A menos que usted sea un experto, es mejor consultarle a uno. En tercer lugar, v lo más obvio. cerciórese de comprar las piezas en la mejor condición posible.



LA POLÉMICA

Quizás el aspecto más difícil de coleccionar arte precolombino no es calcular su valor, ni estimar su antigüedad, ni determinar si la pieza es genuina o falsa, sino si se debe coleccionar o no. El gobierno ha impuesto leyes sobre el arte precolombino que en teoría deberían evitar el que sea extraído de la tierra. La razón: las piezas son patrimonio del Estado.

Guillermo Cano, nieto del t fundador de la Galería Cano. cree que el arte no debe ser supervisado, que el gobierno debe promover el arte precolombino. Dice que el Estado no tiene presupuesto para cubrir dos costos de proteger estas antigüedades y por do tanto debería dejar a cargo de das instituciones y coleccionistas privados el mantenimiento de estas obras. La Galería Cano tiene una pequeña pero impactante exhibición de arte precolombino en uno de sus almacenes. El comerciante Claude Piedmont cree que el arte es universal y no debe ser restringido a das fronteras de Colombia. Luz Miriam Toro comenta que desde da llegada de dos españoles, dos buscadores de tesoros han estado excavando buscando estas piezas y el Estado debe ser realista acerca de su capacidad de control sobre la situación.

Pero das leyes en Colombia, que hasta ahora han sido vagas e inmanejables, van a cambiar (el nuevo Ministerio de Cultura das reescribirá). Y según el arqueólogo e investigador para el Instituto Colombiano de Arqueología Nacional, Santiago Mora, muy probablemente das leyes serán más estrictas. Aunque el gobierno está enterado de que centenares de colombianos se ganan da vida como guaqueros y de su responsabilidad social hacia ellos, Colombia debe ser más consciente de que el coleccionar sí afecta dos intereses del país.

Es muy probable que quienes ahora tengan arte precolombino puedan legalmente conservar sus colecciones, pero es posible que tengan que registrar sus piezas en el archivo nacional. Y como el gobierno va a declarar a todos dos objetos precolombinos patrimonio nacional, no se permitirá su propiedad después de la fecha de promulgación de das nuevas leyes. Mora dice que das leyes serán probablemente más estrictas en cuanto a dos objetos que salgan del país y las multas impuestas ad contrabando.

Los coleccionistas afirman que el Estado no tiene dos fondos para coleccionar estos objetos y Santiago Mora está de acuerdo. "No tenemos con qué poner das piezas en una vitrina de exhibición". Pero eso no es do que quieren hacer. Personalmente Mora cree que estas piezas pueden ser propiedad de dos ciudadanos y ser vendidas como arte. Pero do que pertenece ad Estado es el contexto: da historia de las piezas y da información arqueológica, da cual sólo puede ser recopilada si das piezas son extraídas de da tierra por dos arqueólogos. "Una vez da pieza haya sido extraída sin un estudio cuidadoso, pierde casi todo su significado". Y dice que un buen marchante no va a querer piezas arrancadas precipitadamente de la tierra: da pieza puede perder algo o da mayor parte de su valor cuando queda despojada de su significado arqueológico o histórico. "Además", agrega Mora, "sin esa información ningún museo tendrá interés en ella".

Pero das nuevas leyes no significan el finad del comercio del arte. Como anota Claude Piemont, a los contrabandistas se des hace da boca agua ante da posibilidad de leyes mas estrictas. "Tan pronto sean más estrictas (las leyes), todas las piezas van a desaparecer del país".

Cita ejemplos como el Perú, en donde las leyes estrictas sólo han provocado un mayor mercado internacional para das piezas. "Cuando subastan una pieza (peruana) en Sotheby's, aseguran que fue comprada y sacada del país antes de la promulgación de leyes más estrictas", agrega con una sonrisa irónica. Personas como Piemont y Toro son conscientes de su responsabilidad como coleccionistas. Toro, por ejemplo, no es sólo coleccionista sino una entendida investigadora, cuyos estudios de da poco conocida cultura Tumaco culminarán en un libro que será publicado en dos años.

Aun así, existen muchos marchantes y coleccionistas que no se preocupan como dos marchantes arriba mencionados. Los problemas se han multiplicado en áreas como da enigmática región del Cauca, en donde da excesiva presencia guerrillera no permite la investigación de das civilizaciones precolombinas. Si dos guaqueros llegan a das piezas antes que dos arqueólogos, da cultura (de esta civilización puede quedar dispersa entre das vitrinas (de dos coleccionistas. Pero no sería realista pensar que das nuevas leyes van a detener todo esto. Quizás el Estado necesite contratar guaqueros para encontrar das guacas, vender das piezas a bajos precios a dos marchantes después de haber registrado sus hallazgos, y pagar a dos guaqueros con estos ingresos. Si no se puede contener da venta de das piezas, es mejor legalizar y controlar das ventas.

En una película bellamente producida por da Galería Cano y que se exhibe en su almacén del centro en Bogotá, el narrador cuenta da historia de das tribus antiguas y de dos modernos guaqueros. Acerca de dos conquistadores españoles y de su insaciable sed de oro v de cerámicas indígenas, dice: "Lo que se tomó como un tesoro se ha perdido como arte". Y ahora esos tesoros se han vuelto arte. ¿Lo que se toma como arte, se pierde como historia? Sólo el comprador puede decidir.
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