| 2/1/1995 12:00:00 AM

A ponerse la canosa

Es la prenda más importante del guardarropa masculino. Su estilo define qué clase de persona es usted.

Las camisas del hombre clásico se pueden clasificar en cuatro categorías, cada una con sus diferentes subdivisiones. Examinemos una a una, cada categoría.



1. Primero la camisa de cuello recortado, que viene tradicionalmente con puño doble para mancomas (conocidos también como cuello y puños franceses). Esta camisa es probablemente y por mucho, la más clásica. Es la que usan banqueros, abogados, corredores de bolsa y otros profesionales en todo el mundo.

Anteriormente el cuello era almidonado para endurecerlo, pero ahora generalmente esto se hace con dos varillitas que se insertan dentro de cada cuello y se quitan para lavar la prenda. Esta camisa queda mejor en telas de rayas y viene con o sin cuello y puños que contrastan. También, si quiere ser más práctico, se puede conseguir con puños abotonados, en lugar de los puños franceses. Aunque este estilo perdió popularidad en la era de vestirse para el poder de los años ochenta, ha venido ganando terreno recientemente con la reintroducción del arte de la sastrería y además se está haciendo popular entre la gente joven. Las mejores corbatas para acompañar esta camisa son las rayas clásicas y los pequeños diseños asimétricos, atados con el nudo Windsor, el cual es más grueso y cabe perfectamente en el espacio más amplio del cuello.



2. El cuello en punta. Esta camisa .es la más usada hoy por los hombres. Tiene muchas de las características de la anterior, con la diferencia de que el cuello puede ser duro o blando para dar una apariencia más informal. Es también más práctico y queda bien en la mayoría de las telas (de un solo tono, de rayas, de cuadros, etc.) y por lo tanto puede usarse con casi cualquier corbata, no importa cuál sea su diseño. Vale la pena mencionar que el cuello blando funciona mejor cuando se ajusta por debajo con pasadores, lo que evita que se enrosque cuando se abotona. En esta categoría se puede incluir como otra opción el cuello de lengüeta, que ayuda a mantener el nudo de la corbata en su sitio.



3. La camisa con cuello abotonado. Este cuello se remonta a principios del siglo, cuando los jugadores de polo británicos hacían coser botones a los cuellos de sus camisas para evitar que se levantaran durante

el partido. Pero fue un americano, John Brooks, quien desarrolló la idea y la aplicó a la ropa de calle. La camisa de Brooks Brothers de cuello abotonado, que todavía se fabrica, es considerada por muchos como el ejemplo clásico de este estilo. Aunque fue popular durante mucho tiempo entre los hombres de negocios norteamericanos, al otro lado del Atlántico el cuello abotonado se consideraba hasta hace poco como puramente deportivo e informal y por lo tanto inapropiado para ser llevado con traje y corbata. Sin embargo, durante los últimos años, este prejuicio parece haber desaparecido, quizás debido en parte al hecho de que en 1988 la gran empresa británica Marks & Spencer, compró el negocio de los Brooks Brothers y empezó a surtir los almacenes de Inglaterra con camisas de cuello abotonado. Este estilo se ve mejor en una camisa de algodón de Oxford con un cuello suavemente doblado; para complementar esta apariencia informal, combínelo con una corbata no muy pomposa, o una bufanda con un diseño liviano.

En la década de los años sesenta los muchachos del "soul" cambiaron la posición de los botones a un punto ligeramente más alto como una declaración de independencia y, aunque no son muy comunes, estas camisas todavía se fabrican en algunas casas de diseño.



4. Finalmente llegamos ala camisa con cuello de pajarita o camisa de etiqueta, por tradición con pechera o con pliegues al frente, y con un cuello intercambiable y puños dobles. Esta camisa se emplea con los "smokings" y trajes de etiqueta y se complementa con un corbatín o corbata de noche con el fin de darle la apariencia ultra glamorosa para la cual fue creada. Durante el período yuppie, cuando se hacía énfasis en alardear y en el dinero más que en la tradición, algunos confeccionistas empezaron a fabricar camisas de etiqueta estampadas con motivos tan "de clase" como cerdos voladores, ranas copuladoras, bananos, etc... los cuales, gracias a Dios, han desaparecido durante los últimos diez años. También vale la pena mencionar la camisa sin cuello o con cuello de abuelo, que es el gran éxito entre los diseñadores del momento. Son perfectas para complementar un chaleco debajo de una chaqueta suavemente confeccionada. Aunque no es una pieza clásicamente elegante, tiene un cierto "look" nostálgico y va bien como algo informal que está a la moda.

Se dice que cambiándose la camisa y la corbata, se puede cambiar la apariencia total de una prenda. Esto le debe dar una idea de la importancia de lo anterior. El truco es variedad en el diseño y el color.

Esperamos que esta guía le sea útil la próxima vez que salga a comprar camisas y corbatas. Y recuerde que los detalles hacen al hombre...
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